INICIOS DE LA MÚSICA VALLENATA EN NUEVA GRANADA: Entonces tenemos que el agricultor Felipe Santiago Ospino Moscote, nativo de Tenerife, Magdalena, quien tocaba y cantaba pajarito, se hospeda en la vereda o hacienda "El Totumo", jurisdicción de Nueva Granada, Magdalena. Felipe Santiago Ospino Moscote, en el año de 1885, desmonta el terreno y construye la primera vivienda del recién fundado caserío La Perulera (hoy Nueva Granada, Magdalena). En El Totumo, este mismo músico y agricultor, se casa con María Altamar Barrios, de cuya unión nace la pajaritera:
- Benilda Esther Ospino Altamar.
MATRIMONIOS DE BENILDA OSPINO ALTAMAR: Benilda Esther Ospino Altamar (28 diciembre de 1894 El Totumo, Nueva Granada - 28 diciembre del 2010, El Díficil, Magdalena), muere a la edad de 116 años, cantando y bailando pajarito como su padre, y de su vientre nacen hijos con armonía musical:
1. A los 15 años (1909), Benilda Esther Ospino Altamar, se fue a vivir con su primera pareja Juvenal Díaz, de cuya unión nació su primer hijo el reconocido compositor Buenaventura Díaz Ospino, autor de la famosa canción "El Grito Vagabundo".
2. Con Juan Ospino, tuvo de hijo al también músico Joselito Ospino Ospino, autor de la canción "El Humanitario". Tuvo este matrimonio otra hija llamada Maria del Rosario Ospino Ospino, quien le parió al maestro Pacho Rada Batista, el Rey Vallenato 1993, Beto Rada Ospino.
3. Con el acordeonero Juan Evangelista Tapias Baena, tuvo seis hijos de los cuales nacieron músicos Juan Evangelista Tapia Ospino y Nicolás Antonio Tapia Ospino. Su otra hija Concepción Eloísa Tapia Ospino, es la madre de los músicos granadinos Félix Padilla Tapia y Plácido Padilla Tapia.
4. Con Concepción Romero, de esta unión nació un hijo llamado Juan de Dios Romero Ospino.
"EL COLEGIO" DE FRANCISCO "PACHO" RADA: Felipe Santiago Ospino Moscote, aparece en la historia de Nueva Granada, Magdalena, como fundador de esta población en el año 1885. Este acordeonero llamado Felipe Santiago Ospino Moscote, estaba casado con María Altamar Barrios, de cuya unión nació en el año 1894, Benilda Ospino Altamar, dama esta que tuvo nupcias con Juan Ospino, de cuyo matrimonio nace María del Rosario Ospino Ospino. Entonces María del Rosario Ospino Ospino, nacida en el año 1918, se convierte en una de las mujeres del legendario Francisco “Pacho” Rada Batista. Pacho Rada con María del Rosario Ospino Ospino, vivió muchos años en una finca adquirida por los dos, la cual llamaban “El Colegio”; ubicada esta, en el municipio de Nueva Granada, lugar de hospedaje por muchos años, del famoso matrimonio. Sus propietarios la llamaron con ese nombre, porque en ese tiempo ya Pacho Rada tenía fama y lo llamaban maestro del acordeón. Además de maestro del acordeón, a la finca llegaban interesados en el aprendizaje del instrumento europeo, de esta manera sobresalieron discípulos suyos como sus cuñados Buenaventura y "Joselito" Díaz Ospino, hermanos de su mujer; lo mismo que Leonardo Núñez Álvarez y Juan Evangelista Tapias Baena, todos oriundos de Nueva Granada. Lo dicen en sus testimonios, Abel Antonio Villa y Juancho Polo Valencia, que ellos llegaro a "El Colegio", con la finalidad de aprender los sones de Pacho Rada. Al respecto testifica Abel Antonio Villa:
- “El Colegio, era una especie de estación musical en la que se dictaban clases y se arreglaban los instrumentos musicales”.
Buenaventura Díaz Ospino: Hijo de Juvenal Díaz con Benilda Ospino Altamar. nació en Nueva Granada en el año 1911. Compositor y acordeonero fue Buenaventura Díaz Ospino, autor de la famosa canción “Grito Vagabundo”, la cual llevó al acetato Guillermo Buitrago en el año 1944. Buenaventura Díaz Ospino en una canción de su autoría habla de su aprendizaje musical en “El Colegio”:
“Soy el que sostengo el dicho
y pá tocar no tengo fama
pá tocar tengo permiso
porque me lo dio Francisco.
Yo no quiero tener fama
ni tampoco tener don
pero me enseñó Francisco Rada
a tocar un acordeón”.
Juan Evangelista Tapia Baena: Nacido en el año 1880, en Nueva Granada Magdalena. Es el verdadero compositor de la canción “El Lorito Fino”, que grabara en el año de 1948, Abel Antonio Villa. Juan Evangelista Tapia Baena, dejó una escuela musical en Nueva Granada, heredada por sus descendientes como Félix Padilla Tapia, Plácido Padilla Tapia, Gregorio Padilla Ospino, José Tapia.
"Joselito" Ospino Ospino: Este acordeonero y ganadero, de la región de Nueva Granada Magdalena, llamado Juan “Joselito” Evangelista Ospino Ospino, es el verdadero autor de otro clásico del vallenato, “El Humanitario”, que hiciera éxito Calixto Ochoa, en el año 1956. Hijo de Juan Ospino con Benilda Ospino Altamar, nació en el año 1920; desde el año 1934 aprendió a tocar acordeón instruido por su cuñado Pacho Rada Batista.
Próspero
Acuña Villalobos.
ENCLAVE FAMILIAR Y MUSICAL EN NUEVA GRANADA.
Frecuentaban la región de Nueva Granada los Ospino Ballestas, Rada Ballestas, Rada Batista, Tapia Baena, Hernández Batista, Hernández Buelvas, familias todas, unidas por vínculo familiar, musical, labores del campo y comercio del bálsamo de tolú.
1. En la hacienda "Las Babillas", cerca del caserío San Roque o Las Mulas, antigua región de Plato, hoy jurisdicción de San Ángel, Magdalena, muy cerca de Nueva Granada, se encontraba el matrimonio de Issac Ospino y Feliciana Ballestas. Feliciana Ballestas, hermana de Cruz Ballestas, esta última casada en la finca Los Veranillo (región Las Mulas), con Alberto Rada, de cuya unión nacieron dos hijos:
- Alberto Constantino Rada Ballestas (1871-1927), padre del juglar Vallenato Francisco Pacho Rada Batista.
- Manuel Rada Ballestas.
2. El acordeonero plateño Melchor Eloy Hernández Batista, casado con Nicolasa Buelvas, fue de los primeros en tocar este instrumento en el Departamento del Magdalena, tronco familiar donde nacieron entre otros músicos:
- Gregorio “Goyo” Hernández Buelvas.
- Mamerta Hernández Buelvas.
- Melchora Hernández Buelvas.
- Baldivia Hernández Buelvas.
Gregorio “Goyo” Hernández Buelvas, hijo del también acordeonero plateño Melchor Eloy Hernández Batista. "Goyo" Hernández, nació en el año 1871 y fue uno de los primeros en tocar acordeón en la región de Plato; hombre misterioso o brujo, que vestía de negro o blanco y dormía en su extensa finca ganadera “El Topacio”, en un cuero de vaca negra, rodeado de perros. De él se dice que tenía pactos con el diablo, confirmando con esto, que el hechicero y el músico eran una misma persona, que el arte musical era un estado de magia.
Del matrimonio plateño entre Melchor Eloy Hernández Batista, nació en Plato Magdalena, en el año 1872, la acordeonera Mamerta Hernández Buelvas. Esta mujer fallecida en 1971, tuvo un conjunto musical casero en el cual hacía parte su hermana Melchora Hernández Buelvas, con el tambor y los coros; y su otra hermana Baldivia, tocaba la guacharaca. Se argumenta grabación en 1915, de una canción titulada "La Coneja". Se puede considerar como de los primeros conjuntos femeninos en la historia del vallenato, este conjunto de Mamerta Hernández Buelvas, que alegraba las parrandas en la finca de su padre el también acordeonero Melchor Eloy Hernández Batista, de igual manera uno de los primeros en tocar este instrumento en la región de Plato Magdalena.
3. Mamerta Hernández Buelvas era prima línea paternal, de Ana Felipa Passo Batista, hija del matrimonio entre el acordeonero plateño Eusebio Passo Castro, con María del Carmen Batista, además sobrina línea maternal del maestro Francisco “Pacho” Rada Batista. De modo que Ana Felipa Passo Batista, nació en Plato, Magdalena a fines del siglo XIX, y es reconocida como una de las primeras mujeres en interpretar un acordeón, que solo tocaba en parrandas de su casa.
4. El otro acordeonero y compositor, con frecuencias en estas tierras fue Juan Evangelista Tapia Baena, nacido aquí en 1880, y uno de los marido de Benilda Esther Ospino Altamar, de cuya unión nacieron seis hijos con materia musical: Concepción Eloísa Tapia Ospino, Marcelino Manuel Tapia Ospino, Felipe Santiago Tapia Ospino, Sebastián Gregorio Tapia Ospino, Juan Evangelista Tapia Ospino (Músico) y Nicolás Antonio Tapia Ospino (Músico).
Juan Evangelista Tapia Baena, es el verdadero compositor de la canción “El Lorito Fino”, que grabara en el año de 1948, Abel Antonio Villa. En Nueva Granada, aún se consigue la historia musical de esta estirpe con los hermanos y primos Félix Padilla Tapia, Plácido Padilla Tapia, Gregorio Padilla Ospino, José Tapia.
EL DIABLO EN "VIJAGUAL".
“Vijagual”, antigua finca propiedad de José Isabel Tovar Ospino, se encuentra en jurisdicción municipal de Nueva Granada, Magdalena, hecha celebre porque allí nunca faltaron parrándones de juglares del vallenato; y porque en esa hacienda ganadera, fue que Pacho Rada tuvo el encuentro musical con el diablo. Allí por "Vijagual" cercana estaba la finca “San José", propiedad de Rafael Tovar Ospino, todos ellos hijos del matrimonio entre María Celestina Ospino Ballestas y Gregorio Tovar de Aguas. Por los Ballestas, Francisco Pacho Rada, emparentaba familiarmente con los Tovar Ospino, además de una amistad de parrandas infinitas. Precisamente por esas fincas el creador del son vallenato, le compuso un hermoso y exitoso aire musical a Abraham Antonio Tovar Ospino, titulado "Abraham con la Botella", grabado por Guillermo Buitrago en la década del Cuarenta.
ENCUENTRO DE PACHO RADA CON EL DIABLO: Como músico muy solicitado, en cierta ocasión contrataron a Pacho Rada para amenizar una fiesta en la finca "Vijagual", parranda que se prolongó por varios días. Pacho Rada cansado de tanto tocar y beber licor, decidió regresar a su casa. Ensilló su caballo, e inició el regreso a su hogar en la finca "El Colegio", que estaba también en la montaña, a dos horas de camino. A eso de las once de la noche en plena montaña oscura, escuchó la música de un acordeón que interpretaba muy bien un son. En principio Pacho Rada creyó que eran sus alumnos Buenaventura Díaz Ospino o Juan Tapias Baena, acordeoneros nativos de Nueva Granada, Magdalena, tocando en alguna finca cercana, cosa muy común en la época. Entonces “Pacho” Rada, se bajó de la bestia, sacó su acordeón, se tomó un trago de ron, y les respondió con una melodía de su inspiración, para que supieran que él, se encontraba por allí. Terminada su interpretación, le contestaron con otro son que se oía más cerca. Nuevamente Francisco Rada, le cantó otras de sus canciones, pero lo curioso del caso era que no veía a nadie, solo escuchaba la melodía de un acordeón. Ante esta situación el maestro entró en pánico, se le erizó el pelo, montó su caballo y se fue temblando de miedo para su rancho donde lo esperaba su compañera sentimental María del Rosario Ospino Ospino. Rancho construido en la finca "El Colegio", jurisdicción de Nueva Granada, Magdalena.
EL HOMBRE QUE SE VOLVIÓ TIGRE: ese era Próspero Faraón Acuña Villalobos, quien nació en Nueva Granada, Magdalena, en el año 1883; y murió en esa misma población, en junio 12 del año 1990, de muerte natural. Vivía de la agricultura, pero desde joven se entusiasmó por las ciencias ocultas, aprovechando la clarividencia que tuvo desde temprana edad y aprovechando la variedad abundante de plantas medicinales en la región. Fue hombre mujeriego, engendró 42 hijos con distintas mujeres, las cuales conseguía con el secreto del pájaro macuá; y además, esas montañas granadinas le servían de inspiración para sus canciones y poesías.
De la unión de Próspero Acuña Villalobos con Bertilda Muñoz Buelvas, nació Guillermo Rafael Acuña Muñoz, nacido en Nueva Granada, Magdalena, el 18 de junio de 1934, y murió en la misma localidad en noviembre del año 2023. Dicen que no lloró al momento de nacer, todo lo contrario cantó. Los primeros años de su vida los vivió en casa de sus abuelos maternos, Jacinto Muñoz y Adelaida Vega. La vena musical de Guillermo Acuña Muñoz, le viene por parte de Próspero Acuña, su progenitor. Guillermo Acuña Muñoz, en las fiestas y parrandas de su tierra, y en los pueblos circunvecinos, se fue abriendo paso como compositor y cantante, interpretando sus composiciones y de autores de la época. Fue todo un juglar, que le grabaron más de 60 canciones.
"Parque 16 de Julio"
epicentro de las piquerias.