PATRONALES
DE EL PIÑÓN, MAGDALENA
ANTES DEL FESTIVAL VALLENATO.
Cuando
se hacían las corralejas
en la Plaza Principal.
FIESTAS PATRONALES DE ANTES: Antaño las fiestas de San Pedro Mártir de Verona en El Piñón, constituían un jolgorio regional. En ellas participaban de todos los rincones de la Costa Caribe, galleros, fonderas, beisbolistas, orquestas, toreros, caballistas, etc. Fueron muy famosas las cuerdas de gallos de la familia Zambrano y Caballero, en especial la de "El Mono" Zambrano, reconocido gallero de la región, que hasta canciones le inspiraron compositores vallenatos. Espectaculares corridas de toro y partidos de béisbol, el deporte en ese entonces de mayor difusión. Cabalgatas por las calles del pueblo, engalanados por la música de viento provenientes de la región sabanera. Las fondas con exquisitas comidas, juegos de azar y juegos pirotécnicos, convertían a la “Plaza la Libertad”, en un espectáculo de muchedumbre fiestera, sobre todo con la quema del castillo, el devenir de "La Vaca Loca" y la música de gaita y pajarito. Esteban Montaño Polo, el compositor de Tasajera Magdalena, hizo celebre una canción dedicada a la fondera piñonera "La Negra Carmen", con ese grito campesino:
- "Ay La Negra Carmen, viene de la montaña, viene en busca de los piñoneros".
LLEGÓ EL FESTIVAL VALLENATO.
Llegó abril del año 1968, fue cuando los músicos, los galleros y ganaderos, empezaron a interesarse por el Festival Vallenato en Valledupar. No solo el festival vallenato contribuyó al decaimiento de las fiestas patronales de El Piñón, sino también las continuas crecientes del Río Magdalena, que asustaron a los ganaderos del pueblo y de toda su comarca. De todas formas ahí sigue vivo el 29 de abril, día de San Pedro Mártir de Verona.
Pablo José Romo Romo, comenta al respecto: “Es cierto, creo que el festival vallenato, le quitó a nuestro pueblo protagonismo en sus fiestas. En El Piñón hicieron por los años 55. 56, la mejor gallera de la región. El Piñón, era centro de corridas de toros y peleas de gallos. Definitivamente las fechas se cruzaron (29 de abril) y no fueron más iguales a las de hoy”.
JUGLARES EN EL PIÑÓN.
Antes de la apertura del Festival Vallenato en el año 1968, en las fiestas patronales de El Piñón, realizada todos los años en el mes de abril, en honor a San Pedro Mártir de Verona, desfilaron muchos juglares en la población, entre ellos Juancho Polo Valencia.
1. Nació Virgilio Rubén de la Hoz González, en el corregimiento de Bellavista, conocido como “Moya”, municipio de Concordia, Magdalena, el 9 de noviembre del año 1909 y fallecido en El Piñón, el 29 de junio de 1965. Estaba casado en esta población con la piñonera Olga Marina Blanquiceth de la Hoz, de cuyo matrimonio nacieron varios hijos músicos. Virgilio Rubén de la Hoz González, fue un agricultor y acordeonero, de la época de los juglares del vallenato, tan es así que Alejo Durán, cuando iba a El Piñón, se quedaba en su casa hasta por una semana ya que mantenían una buena amistad. Producto de estas parrandas, Alejo Durán tuvo un hijo con la piñonera Benilda de la Vega, llamado Gilberto Durán de la Vega, al que le decían "Durancito", por su gran parecido con su padre. En esta casa de parranda de juglares, se originó el famoso conjunto piñonero Los Primos de la Hoz, con el acordeón de Virgilio hijo.
2. Hubo otras casas parranderas en El Piñón, como la casa parrandera de Julián Medina. Otra era la del “Mono Pipón”. Parrandas eran famosas en la casa del gallero y ganadero “El Mono” Zambrano.
3. Posaba Juan Polo Valencia en esta población en casa del músico Cándido Tejada, esposo de Carmen Valencia. Cándido Tejada, fue un saxofonista y clarinetista, nacido en Campo de la Cruz Atlántico, padre del profesor y escritor Arnold Tejeda Valencia.
Pablo José Romo Romo, comenta al respecto: “Si señor todos esos juglares pasaron por El Piñón, en una casa parrandera de Julián Medina. Conocí en El Piñón a Juancho Polo, como a Andrés Landero, Luis Enrique Martínez, Alejo Duran, Abel Antonio Villa. Hacían grandes parrandas en la casa del “Mono Pipón”, quien vivía en una casa de las cuatro esquina, frente a José Arato. Vi a todos los viejos músicos vallenatos, Alejo Duran, Andrés Landero, Luis Enrique Martínez; se presentaban en esas fiestas, junto con los nuestros, Néstor Ariza, los De La Hoz, Los Cañate Orozco".
3. Andrés Landero, no faltaba en las parrandas y fiestas patronales de El Piñón, siempre tomaba posada en la casa de Martina Cervantes, una fondera que hacía sus fritangas en la plaza principal al son de la cumbia, especialmente las que tocaba Andrés Landero. Martina Cervantes, tenía una cualidad folclórica: Se reía y orinaba bailando cumbia.



















