jueves, 26 de febrero de 2026

EL  AUTOR
DE "SANTA MARTA TIENE TREN".

NACIMIENTO: 
La historia cuenta que el hombre de negocios de mediados del siglo XIX, el español Don Joaquín de Mier y Benítez, tenía una hacienda dedicada al cultivo de caña de azúcar y banano, además se hizo con la explotación del puerto de Santa Marta y contaba con una gran naviera para exportar sus cosechas y era la única que tenía permiso para llegar al puerto. En un viaje a Francia, compró un tren para hacer más fácil el traslado de sus productos desde su hacienda hasta el puerto de Santa Marta y en uno de sus barcos lo llevó hasta Santa Marta. Eso le resultó fácil, tenía el puerto y los barcos, pero no tenía el permiso para construir líneas férreas, proyecto de largo plazo y de mucho dinero. Por eso la canción dice:
- Santa Marta, Santa Marta tiene tren
Santa Marta tiene tren
pero no tiene Tranvía
si no fuera por la Zona, caramba
Santa Marta moriría.
El autor no se refiere al Tranvía, como medio de transporte, si no “train-vía”, o vía del tren. Y como Tranvía quedaba mejor en la canción que vías del tren, optó por esta palabra. Don Joaquín de Mier y Benítez, había nacido en 1787 y a finales de la segunda década del siglo XIX le fue adjudicada la hacienda San Pedro Alejandrino, en donde intensificó los cultivos de caña de azúcar para la producción de la panela, el ron y la miel. Al fallecer Don Joaquín de Mier en 1861, heredó la hacienda su hijo Manuel Julián de Mier

EL COMPOSITOR.
Manuel Medina Moscote, veterano acordeonero de finales de siglo XIX y comienzos de siglo XX, nació en el caserío Punta de Piedra, hoy municipio de Zapayán Magdalena. Siempre reclamó la autoría de la famosa canción “Santa Marta Tiene Tren”, que aparece registrada como del acordeonero guajiro Francisco “Chico” Bolaños (1902-1962), quien llegó a la Zona Bananera en 1924, cuando ya la canción era conocida en todo el departamento del Magdalena. Manuel Medina Moscote como obrero y acordeonero, recorrió la Zona Bananera, en su esplendor dorado del banano, dejando muchas canciones que enriquecieron el folclor vallenato, la más sobresaliente “Santa Marta Tiene Tren”. Se caracterizaba en sus cantos por poseer la voz más potente de la región, que cuando la elevaba desvestía los árboles, potencia atribuida a sus músculos de acero. De Manuel Medina Moscote se decía también que poseía poderes sobrenaturales provenientes de pactos con el diablo, lo cual se reflejaba en su “Niño en Cruz”. El “Niño en Cruz”, es un tipo de aseguranza o pacto diabólico, donde el maligno le confiere poderes o habilidades sobrenaturales a quien lo posee. Es un protector de enemigos, hace invisible a las personas. Se inserta generalmente en la piel de la muñeca derecha y tiene la particularidad de hacerte fuerte el brazo, de tal manera que al pegarle a otro hombre difícilmente se vuelva a levantar.


VERSIONES DE LA CANCIÓN
La primera versión de esta canción fue grabada en Argentina en el sello Odeón, por la orquesta del argentino Eduardo Arman en 1945. La segunda versión fue grabada en Cartagena en el sello Fuentes, por la Orquesta del Caribe de Lucho Bermúdez y el canto de Pedro Collazo en 1946.
AÑO 1944
Orquesta, de Enrique Rodríguez.
Canta, Armando Moreno.
Sello, Odeón de Argentina.
Autor, Manuel Medina Moscote, oriundo de Punta de Piedra, Magdalena.
Canción: "Santa Marta tiene tren".
Argentino Enrique Rodríguez (1901 – 1971), cuyo nombre completo era Aquilino Enrique Rodríguez Ruiz, seudónimo Luis María Meca. Fue un bandoneonista, director y compositor. Con sus orquesta grabó piezas de todos los géneros, sin faltar el tango.

FAMILIA DEL ACORDEONERO MANUEL MEDINA MOSCOTE.
CLEOTILDE: a Cleotilde Güette Medina, en Punta de Piedra, Magdalena, sus familiares y amigos le decían "Mana Cote", "Tía Cote", o "Doña Cleotilde". Esta dama en agosto de 1988, cuando cumplió 119 años de edad, fue visitada en su pueblo natal por Poncho Zuleta, quien le dedicó una serenata. Fue un sueño que cumplió por intermedio del periodista barranquillero Jorge Cura, quien le pidió al famoso cantante que la complaciera cantándole en Punta de Piedra "Por Ella", tema musical de su preferencia. Cleotilde Güette Medina nació en 1869 y murió a los 120 años de edad; es decir, al año siguiente de haber cumplido su deseo de conocer a Poncho Zuleta. Jorge Cura, el periodista enlace de este episodio macondiano, contó la historia por Telecaribe, que le sirvió para ganar el premio Rey de España, con la crónica televisiva "Doña Cleotilde: 119 Años de Amor".
BERNARDINO: También Manuel Medina Moscote, pariente de un músico de Punta de Piedra, Magdalena, de comienzos de siglo XX, llamado Bernardino Medina, de quién se decía hacía sonar su acordeón con poderes diabólicos. Al respecto el siguiente testimonio del historiador de Pedraza, Magdalena, Álvaro Rojano Osorio:
- "A quien aún mencionan en Punta de Piedra es a Bernardino Medina, acordeonero rodeado de unas historias extraordinarias y carentes de una explicación lógica, de ser ciertas. 'Ese hombre convertía un pañuelo en acordeón y le sacaba sonido. Machacaba una majagua y la hacía sonar como acordeón. También desarmaba el instrumento y tocaba con los pitos. Ni que decir de quitarle el cuero al tambor para reemplazarlo con un sombrero que daba un mejor sonido. Eso me contaba mi papá cuando yo era un pelao'. Quien lo afirma es Víctor Clemente De León Rodríguez, octogenario habitante de esa localidad".
MANUEL MEDINA MOSCOTE: Vivió poco en Punta de Piedra, Magdalena, su oficio de acordeonero y de jornalero, lo hizo estacionarse primero en Las Mulas, antigua vereda de Plato, Magdalena, donde conoció y tocó con los primeros Rada, juglares reconocidos de esa región. A finales de siglo XIX, Manuel Medina Moscote, marchó con su acordeón y con su machete, para la Zona Bananera, donde engrandeció su vida musical con una canción que no pierde vigencia: "Santa Marta Tiene Tren".

UN ACORDEONERO CON "EL NIÑO EN CRUZ": En los primeros años de siglo XX, a Plato, Magdalena, iban a parar la mayoría de brujos de la región.
- Saúl Montenegro, el hombre que se volvió Caimán, era plateño.
- Próspero Acuña Villalobos, el hombre que se volvió tigre, nació en Nueva Granada, antiguo corregimiento de Plato. Además, de compositor.
- "El Amiguito" Felipe Herrera, el hombre que se volvía Morrocoyo, y además volvió tigre a Próspero Acuña Villalobos, vivía cerca de la desaparecida ceiba, antigua Placita Vieja, cabecera municipal de Nueva Granada, Magdalena.
- Elías Carbonell, del corregimiento plateño de Zárate, tenía "El Niño en Cruz", por eso mataba tigres malibú con la muñeca de sus brazos.
- Rafael Galindo, nativo de Santana, Magdalena, con residencia en Plato, con su niño en cruz, amarraba, dominaba y tiraba contra el suelo, un toro bravo de 40 arrobas.
SOBRE MANUEL MEDINA MOSCOTE: En su libro publicado en el 2001, titulado "La Clásica, Amor y Pena de El Hombre Caimán de Plato", el historiador plateño, ya fallecido, Armando Ballestas Saumeth, sobre este acordeonero de nombre Manuel Medina Moscote, nacido en Punta de Piedra, Magdalena, con asidua residencia en Las Mulas, hoy vereda de San Ángel, Magdalena, dice lo siguiente:
- "Manuel Medina, quien tenía "El Niño en Cruz", fue el autor de la composición 'Santa Marta Tiene Tren', según me lo confirmó el legendario Francisco Pacho Rada. Manuel, poseía la voz más potente de toda la región, que cuando la elevaba desvestia los árboles, y esa misma potencia se la atribuían a sus músculos de acero".
Hay otro testimonio de Francisco "Pacho" Rada, en el que indica que, en su niñez, ya se oía tocar a Manuel Medina Moscote, quien se formó con los bailes cantaos. Además, que se retiró del arte musical a causa de una parálisis de sus manos originada, según decían, de una hechicería hecha por un adversario del cual resultó derrotado.
SANTA MARTA TIENE TREN: Fue tanto el éxito de "Santa Marta Tiene Tren", que la empresa bananera la United Fruit Company, en el año 1947, ofreció mil dólares al autor de la canción por aquello de hacer alusión al ferrocarril del Magdalena, pionero del transporte de banano en toda la Zona Bananera. De acuerdo al testimonio de José María "Chema" Martínez, hermano acordeonero del Rey Vallenato, Luis Enrique Martínez, se presentaron dos compositores a reclamar las regalías: ellos fueron Manuel Medina Moscote y "Chico" Bolaños. Ante esta competencia incierta, la multinacional bananera declinó el ofrecimiento. Para los hechos de este acontecimiento, Manuel Medina Moscote promediaba los 90 años; músico fallecido en la década del Cincuenta, y verdadero autor del tema musical. Mientras que "Chico" Bolaño, nacido en 1902, llegó a la Zona Bananera cuando la canción se escuchaba por los sitios parranderos, personaje guajiro fallecido en Bosconia, Cesar, en el año 1962.
EL TESTIMONIO DE ANDRÉS PAZ BARROS: A "Chico" Bolaños, se le metió en la cabeza que la canción era suya, por eso cuando murió, su esposa Ana Olmedo, en la década del Sesenta la registró en Sayco, como autoría de su marido. Mucho antes, en la década del Cincuenta, en Discos Fuentes, apareció grabada una versión de "Santa Marta Tiene Tren", con la rúbrica de Manuel Medina Moscote. Después de la muerte de Andrés Paz Barros, ocurrida en 1977, en su baúl encontraron correspondencia cruzada que sostenía con la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia, en donde se pudo constatar que el destacado músico cienaguero confirmaba que el autor del tema en discordia era Manuel Medina Moscote. Es que Andrés Paz Barros, conoció a Manuel Medina Moscote en la Zona Bananera, y los unía un sentimiento plateño, ya que la madre y la esposa del cienaguero eran nativas de Plato, Magdalena, y Manuel Medina Moscote, trabajó por largo rato en esa zona del Magdalena.
OTRAS CANCIONES DE MANUEL MEDINA MOSCOTE.
- Otra de las canciones de Manuel Medina Moscote es "María Milé", la cual en la década de 1960 grabó Abel Antonio Villa como de su autoría.
- También se le atribuye a Manuel Medina Moscote la canción "Los Orgullos de María", inspirada en la nativa de Punta de Piedra, profesora María Toloza Andrade, reconocida en el pueblo como "La Niña Mary". Esa canción la grabó Abel Antonio Villa en la década del Sesenta como suya.

EMBRUJO DE ACORDEONES EN PUNTA DE PIEDRA, MAGDALENA: Hay en ese pueblo una leyenda llamada "El Encanto de la Ciénaga de Zapayán", porque mujeres y hombres desaparecen de la ribera de la ciénaga como por arte de magia. Es en Punta de Piedra, Magdalena, en donde los perros hacen mandados y delatan a los sicarios. Es Punta de Piedra, Magdalena, tierra de grandes acordeoneros como los siguientes:
- Manuel Medina Moscote.
- Bernardino Medina.
- Modesto Cueto Barrios.
- Gilberto Bermúdez Támara.
- Manuel Medina Moscote: en las últimas décadas de siglo XIX, se caracterizaba en sus cantos por poseer la voz más potente de la región, que cuando la elevaba desvestía los árboles, potencia atribuida a sus músculos de acero donde tenía incrustado "El Niño en Cruz". Tocaba el acordeón con gran maestría.
- Bernardino Medina: a comienzos de siglo XX, su acordeón era un encanto que no necesitaba de sus dedos para emitir notas armoniosas y melodiosas.

SU VERDADERO AUTOR: Se llama Manuel Medina Moscote, nacido en la antigua Punta de Piedra, hoy conocida esa población como Zapayán, Magdalena. Acordeonero, compositor, agricultor, y hombre de poderes sobrenaturales, de mediados de siglo XIX, fallecido en la década de 1950. Se dice que murió de hechicería en su brazo derecho, donde precisamente tenía incrustado "El Niño en Cruz", que le daba poderes descomunales. Otro brujo le hizo la hechicería. 
PARIENTES DE MEDINA MOSCOTE: Pariente de Cleotilde Guette Medina, la mujer que en 1988 cuando cumplió 119 años de edad, fue visitada en Punta de Piedra, por Poncho Zuleta, quien le dedicó una serenata. También pariente de un músico de Punta de Piedra, Magdalena, de comienzos de siglo XX, llamado Bernardino Medina, de quién se decía hacía sonar su acordeón con poderes diabólicos.

GRABACIÓN DE LA CANCIÓN: La canción son, "Santa Marta Tiene Tren", la compuso Medina Moscote cuando a comienzos de siglo XX ofició de labriego en la Zona Bananera. Fue grabada primeramente en 1945 por el argentino Eduardo Armani como autor, en el sello Odeon de ese país. Luego apareció otra versión en el año 1946 con la Orquesta del Caribe de Lucho Bermúdez, en el sello Fuentes de Cartagena. Para la década de 1950, en el mismo sello Fuentes, apareció otra versión del son, pero con la autoría de Manuel Medina Moscote. Ya viejo Medina Moscote, un representante de la empresa bananera United Fruit Company ofreció varios dólares para quien demostrara ser el autor. Al no ponerse de acuerdo la multinacional a ninguno reconoció. Aunque en la década de 1960, la viuda de Chico Bolaño logró registrarla a nombre de su marido.
MEDINA MOSCOTE SU VERDADERO AUTOR: El guajiro "Chico" Bolaños, cómo buen yolofo, quiso apoderarse de la canción, pero el tiempo le ha dado la razón al magdalenense Manuel Medina Moscote, porque cuando "Chico" Bolaños llegó a la Zona Bananera en 1924, ya el tema musical gozaba del reconocimiento en la región. El músico cienaguero Andrés Paz Barros, quien conoció a Manuel Medina Moscote en la Zona Bananera, manifestaba que la canción era del plateño Manuel Medina Moscote. Razones tenía porque el acordeonero de Punta de Piedra en un tiempo vivió en las montañas de Plato, Magdalena. Otra de las canciones de Manuel Medina Moscote es "María Milé", la cual en la década de 1960 grabó Abel Antonio Villa como de su autoría. 













martes, 24 de febrero de 2026

HUMBERTO
OSPINO GÓMEZ.
Humberto Ospino Gómez.

NACIMIENTO: Nació en Cantagallar, Magdalena, pero desde finales de la década del Sesenta se residenció en Santa Marta, con sus padres Roberto Ospino Vizcaíno y Célmira Gómez Díaz. Estudió primaria en el colegio samario del barrio Libertador, y bachillerato inconcluso en el colegio Hugo J. Bermúdez. Se retiró del colegio por su problema de discapacidad en una de sus piernas. En Santa Marta su vida después del retiro del colegio, transcurría oyendo radio (especialmente programas musicales), y leyendo la prensa local, además de repasar un diccionario que lo acompañaba siempre en su cama. Los sábados, no fallaban sus vistas al Camellón de la ciudad, embarcándose en un bus de la ruta Cundí-Olivo, que pasaba cerca de su casa del barrio Juan XXIII y lo dejaba en plena bahía samaria. Los domingos no fallaba un partido de fútbol del Unión Magdalena.
Humberto Ospino Gómez.

EMPRENDIMIENTO MUSICAL.
Desde muy joven se inclinó por la música, primero silbando canciones vallenatas y tropicales, después aprendió a tocar cencerro, caja, guacharaca, violina y a componer canciones. Comenzaba el año 1970 y sus padres adquirieron una vivienda en el barrio Juan XXIII (calle 12 con carrera 25 esquina). Allí en esa esquina en una inmensa piedra todas las tardes se sentaba a divisar el panorama, a tertuliar con la muchachada del barrio y esperar la noche para dormir. Un día cualquiera sacó sus instrumentos e invitó a los vecinos a practicar música en la esquina de su casa. Así improvisó con muchachos del barrio un conjunto para pasar el rato todas las tardes y parte de la noche.
Humberto
Ospino Gómez.

GUARÍN.
Para esa época había un músico sincelejano llamado Demetrio Guarín Mercado (1914-2005), famoso con su fandango "20 de Enero", y a quien le decían "Pipe Guarín". De modo que, como Humberto Ospino Gómez, todas las tardes alegraba el barrio con su improvisado conjunto, los vecinos lo bautizaron "Guarín", otros le decían "Guaro". Sin querer se volvió popular en todo ese sector. Diagonal a su casa vivía el Maestro de Obras Abelardo "Pilo" Abella, quien parrandeaba con conjuntos vallenatos, en su casa y fuera de ella, además de tocar guitarra y componer temas musicales. De esta manera "Pilo", hizo química con Humberto, de ahí en adelante formaron gran amistad, y fue Abelardo, quien lo relacionó con conjuntos de Santa Marta como Los Hermanos Arias, Los Hermanos Vega, Monche Brito, etc. Un día cualquiera un joven y paisano de Humberto Ospino Gómez, llamado Germán de la Hoz Rangel, por casualidad llegó a una parranda, fue precisamente Humberto, quien lo presentó ante los músicos allí presentes. Desde entonces despegó la vena artística de Germán de la Hoz Rangel, haciéndose amigo de Los Hermanos Arias y de Ismael Rudas.
Humberto
con familiares en su casa.

GRABACIONES.
Humberto Ospino Gómez, murió en el año 2014, fue un gran compositor y dejó cerca de 100 canciones inéditas. Una de ellas la más conocida: "Esther González". No tuvo suerte para las grabaciones: una vez en Santa Marta, en casa de Monche Brito, parrandeó con Jorge Oñate, a quien le gustó "Esther González", pero todo quedó en promesas.
Sucede que Alfredo Gutiérrez tenía un programa en vivo y en directo todos los días por Radio Libertad. Humberto, de Santa Marta se desplazó hasta la emisora en Barranquilla, con tan mala suerte que ese día por presentaciones fuera de la ciudad, el Rebelde del Acordeón, no hizo el programa.
En otra ocasión había un clásico entre Unión Magdalena y el Junior en Santa Marta, Humberto, se enteró que Alfredo Gutiérrez haría presencia en el Eduardo Santos, de modo que ese domingo después del desayuno se fue para el estadio a "cazar" al Rey Vallenato en la puerta de entrada en las graderías de sombra, con tan mala suerte que ese día Alfredo, penetró al estadio en el bus del equipo barranquillero.
"Pello" Orozco Ospino, un primo con residencia en El Copey, al enterarse que a Humberto le iban a grabar sus canciones, compró un radio para no perderse de semejante acontecimiento, que nunca se materializó.
HUMBERTO, EN EL CAMELLÓN, CON SU FAMILIA.
Precisamente en el Camellón de Santa Marta, fue donde Humberto Ospino Gómez, conoció a Esther González Pardo, a la que le dedicó una de sus mejores canciones con el mismo nombre. En la imagén de los años Setenta, se encuentran presentes un domingo en el Camellón de Santa Marta, los siguientes:
Álvaro Ospino Rangel.
Nurys ospino Orozco.
Humberto Ospino Gómez.
Lucila Ospino Gómez.
Carmen Sofía Ospino.
Dilsa Ospino Gómez.

lunes, 23 de febrero de 2026

CANTAGALLAR 
PROFESORES SIN SUELDOS.
Juventud
de América Rangel Barrios.

EDUCACIÓN EN PAÑALES: Al comenzar el siglo XX, la educación en el corregimiento de Cantagallar, Magdalena, estaba en pañales. Le correspondió entonces, a un grupo de señoras respetables del pueblo abanderar noble tarea, sin devengar sueldo. Tiempos de la “Cartilla de Palo”, de la "Cartilla de Cartón"; de los libros “Pepito”, “Coquito” y "Alegría de Leer". Tiempos de la correa de cuero, para quien no supiera las cuatro operaciones y de poesías recitadas en eventos culturales y patrióticos. Tiempos de la lectura de memoria, de los regaños y de los exámenes finales con presencia de los padres.
Vejez
de América Rangel Barrios.

EL COLEGIO DE AMÉRICA RANGEL.
América Rangel Barrios, fue de las primeras en enseñar a leer y escribir a la mayoría de jóvenes de esa época. Su primer colegio lo tuvo en casa de Josefita Barros Pallares y Modesta Rangel Barros, madres de crianza. Al casarse en el año 1945 con Joaquín Ospino Vizcaíno, desarrolló las tareas educativas en su nuevo hogar, acompañada de su hija Ruby Ospino Rangel. No laboraba como profesora del gobierno, sino como maestra particular en su propia casa y sin cobrar un centavo. Con esta tarea desinteresada se adelantó a los programas de alfabetización que años más tarde implementara el gobierno nacional, para enseñar a leer y escribir a los colombianos. 99 años de existencia tuvo América Rangel, desde 31 de agosto de 1924 a 27 de julio 2023.
Josefita
Calvo Pallares.

EL COLEGIO DE JOSEFITA CALVO PALLARES.
Hija del matrimonio piñonero entre José María Calvo Rojas y Josefa Pallares Vizcaíno. Casada en Cantagallar , Magdalena con Dionisio "Uribe" Ospino Vizcaíno. Fue Josefita Calvo Pallares, docente privada en su casa por mucho tiempo.
Concentración
Escolar de Cantagallar.

EL COLEGIO DE NATIVIDAD VARELA.
Hija de Pedrito Varela Palmera, con María de la Cruz. Se casó Natividad Varela de la Cruz, con Juan Manuel de la Hoz. Su esposo murió en Venezuela y ella murió en Cantagallar.
Eloísa
Noriega Pertúz.

EL COLEGIO DE ELOÍSA NORIEGA.
Casada en Cantagallar con Hermogenito Ospino Vizcaíno, nativo de esta localidad. Sus padres eran oriundos del caserío Playón de Orozco. Eloísa Noriega Pertúz junto con sus esposo Hermogenes Ospino Vizcaíno atendía a los niños en su propia casa, como la mayoría de los demás profesores. Muchos de esos niños hoy son profesionales, como Muhamar y Jeferson Ospino Varela.
Concentración
Escolar de Cantagallar.

EL COLEGIO DE MARÍA RANGEL ÁLVAREZ.
Hija del matrimonio cantagallero entre Ignacio Rangel Mendoza y Amelia Álvarez. A María Rangel Álvarez, no le preocupó su condición de minusvalida para desarrollar un colegio privado en Cantagallar, establecimiento educativo que años después se lo llevó para Puerto Colombia, sitio donde otro docente egoísta por el éxito de la cantagallera, le echó un maleficio del cual murió.
Alumnos
Colegio del chocoano Mena.

EL COLEGIO DEL “CHOCOANO” MENA.
El colegio privado de Jorge "El Chocoano" Mena, fundado en la década del setenta, fue el primero que empezó a cobrar la educación. Su institución educativa contaba con bellos uniformes, buena disciplina, y campeonatos de fútbol; circunstancia que produjo celos en los profesores oficiales, que incluso ocasionó enfrentamientos. Esa escuela de carácter privado tuvo funcionamiento en Cantagallar en la década 1970. Se destacan en la imagen los siguientes estudiantes: José Meriño, Amador Varela, "El Manco" Pérez, Ramiro Crespo, Martín y Adan Vizcaíno, Humbertico "Chorro" Rada, "El Viejito" Rada, Kenedy Ospino Rojano, Pepito Ospino, Máximo y Germancito Ospino, Argemiro González Rojano, Carlos González Rodríguez.
Concentración
Escolar de Cantagallar.

TESTIMONIO DE LESLY TORRES.
- "Tambien doy testimonio de eso.... la Seño América me enseñó a leer la Cartilla de Cartón como le llamabamos en ese tiempo. La Seño Ruby fue mi maestra mas luego ...y continuando con las clases basicas la Seño Imerita Riquett .....recuerdo que ella era muy estricta y nos castigaba severamente si no haciamos la tarea. Nos aprendiamos de memoria las largas lecciones de los Libertadores Simon Bolívar, Cristóbal Colón y algunos mas. Hasta mis últimos días estaré muy agradecida de ellas por impartir esas enseñanzas conmigo y algunos de mis hermanos. Pido a nuestro padre celestial que las siga bendiciendo con salud larga vida amor en sus vidas y las de sus generaciones".
Antigua
Escuela de Niñas.

CREACIÓN DE LA ESCUELA.
El artículo primero de la Ordenanza No. 37 del 20 de abril del año 1920, emanada de la Asamblea del Magdalena, dice así:
- “Crease una escuela alternada en el corregimiento de Cantagallar. Esta escuela tendrá una asignación mensual de $ 25 pesos, y $ 1 peso para material”.

De modo que a partir de 1920, nace la escuela pública en Cantagallar, de esta forma llegan profesores que dictan clases en casas particulares, ya que en esa época no había infraestructura educativa en la población.
Concentración
Escolar de Cantagallar.

UN SOLO PROFESOR PARA VARIOS CURSOS.
Hasta el año 1971, un profesor dictaba clases a 5 cursos, colocando 5 mesas en un sólo salón, cada mesa correspondía al respectivo nivel de primaria. El profesor mantenía en su escritorio una "penca" de cuero, la cual se azotaba al alumno indisciplinado o al que no se supiera la tabla de matemática. Se festejaban los días patrios y los días cívicos, en cuya celebración cada alumno participaba con un discurso o una poesía, en la mencionada celebración asistía la comunidad entera. Era la época en que los exámenes finales, se hacían con la presencia de los padres de familia.
Concentración
Escolar de Cantagallar.

CUANDO SE PREMIABAN A LOS ESTUDIANTES CON UNA MEDALLA EN EL PECHO.
Cada mes el profesor de curso, señalaba el mejor estudiante; que era aquel, que se destacaba con notas sobresalientes, cuadernos limpios e inmaculados, buena conducta, solidario con sus compañeros, cívico, buena presentación, educado, etc. La distinción consistía en una reluciente medalla con el tricolor colombiano, adornada en el pecho, la cual luciría por espacio de un mes. El acto de premiación, se realizaba en el patio principal de la escuela, ante la presencia de estudiantes y docentes, con la izada de la bandera y entonación del himno.
Pintura de Sandro Escorcia,
Concentración Escolar de Cantagallar

PROFESORES DE CANTAGALLAR: De la autoría de Jefferson Ospino Varela.
- “Vivo eternamente marcado por mi niñez, porque considero que en esta etapa de la vida es donde uno aprende a valorar mucho más las cosas. Un niño asimila fácilmente las cosas sin que nadie se lo explique. Uno a veces escucha a un niño decir algo que uno nunca se imaginó que se iba a dar cuenta; es por estas cosas que a una persona nunca se le olvida algo que le pasó en la niñez, como por ejemplo, hay niños que crecen con traumas que nunca se les olvida. Hoy he decidido escribir sobre algo tan bello e inolvidable como lo fue mi niñez en la escuela. Algunos se preguntaran ¿Por qué ese tema?... Sencillo, yo nunca olvido esa etapa de mi vida y a veces me sorprendo y me da tristeza al ver cómo han cambiado los tiempos.
Cuando yo era niño, se sentía mucho el respeto de los alumnos hacia los maestros, los veíamos con admiración y cariño. Aún recuerdo las lecturas de comprensión de la seño Karina, los regaños constructivos del profe Nacho y a la vez recuerdo que él aprovechaba los tiempos libres de los alumnos para conversar sobre nuestra conducta y nos dictaba clases. Recuerdo los pereques de buen sentido de humor, regaños para bien y consejos infaltables del profesor Dedde, Cabarcas y Chema. Las enseñanzas espirituales de la seño Leonor, la ética y moral que fomentaba la seño Andrea, la disciplina que inspiraba la seño Adriana y el profe Tulio. Aunque no tuve el privilegio de que todos los profesores en aquella época me dieran clases, al igual yo los respetaba y admiraba.
Siempre veía a la seño Merce, Onaira, mi mamá, la seño Juana, la seño maría, Dubisita, Alexis, Zuleima, Yineth y Gladis, darle clases a sus respectivos alumnos, con el orden de aquella época, donde lo real es un sueño para lo actual, porque a veces que lo recuerdo me dan ganas de regresar el tiempo y aprovecharlos un poco más. El compañerismo en aquella época era fundamental, aún conservo esas amistades y siempre que nos encontramos es para recordar la escuela. Nunca olvidamos a alguien que fue como una madre para nuestro grupo, ella fue la seño Marinella Montero, con ella compartimos tristezas y alegrías, siempre quería vernos como un ejemplo para los demás estudiantes y sus consejos hicieron de nosotros unas personas más correctas.
Todos Recordamos esos concursos de matemáticas que organizaban el profe Nacho, profe Chema y Dedde. Consistía en llevarnos a otros cursos y medir nuestro aprendizaje en las tablas de multiplicar y como todo tiene su condición, la de ese concurso era la correa, aunque al momento nos daba miedo fallar y que nos pegaran, a la vez nos parecía muy divertido, por esa razón llegábamos a la casa a estudiar más y más las tablas. Todas esas cosas hicieron parte de mi niñez y mi crecimiento personal que nunca olvido. Para esos profesores no tengo más que palabras de agradecimientos. Me siento orgulloso de haber pertenecido a esa época donde ante todo prevalecía el respeto.
Quisiera que los estudiantes de Cantagallar sepan estas historias y se den cuenta lo valioso que son los profesores y la niñez; aprovéchenlos al máximo, que así como ustedes están ahí, yo también lo estuve, y al igual que ustedes a veces también sentía fastidio, pero hoy anhelo esos momentos. Ustedes no tienen la culpa de a veces portarse mal, porque eso hace parte de la niñez, pero, respeten, valoren y admiren, que más tarde van a querer repetir esa época, pero ya no podrán porque tiempo que se va no vuelve, pero siempre se recuerda”.

jueves, 19 de febrero de 2026

BEISBOL.
EN CANTAGALLAR, MAGDALENA.
Picher
Florito Blanco Bolaños.

PRIMER EQUIPO DE BEISBOL EN CANTAGALLAR: En la década del cincuenta y sesenta, hubo en Cantagallar, corregimiento de El Piñón, Magdalena, un equipo de béisbol que hizo historia en la región. Este primer equipo organizado por Manuel Jiménez Blanco, estaba conformado por los siguientes jugadores: Enrique Calvo Díaz, Juan Manuel De La Hoz, Nicolás Salinas Torres, Ezequiel Salinas de la Hoz, José María Blanco Bolaños, Camilo Lafaurie, los hijos de Adán Vizcaíno Díaz, Eligio Monzón Calvo, Florito Blanco Bolaños, Carlos Ospino Vizcaíno, Manuel Calvo Muñoz, Tulito De La Hoz Romo, Pedro "Maluco" Calvo Pérez, El Pipio Juvinao, Olaya Vizcaíno Díaz, Catalino Rodríguez Ayo, Francisco Vizcaíno, Gregorio Rodríguez Pérez.

Cancha
de fútbol y de béisbol.

SEGUNDO EQUIPO DE BEISBOL: Luego hubo otro segundo equipo de béisbol, bueno como el primero, en la década del setenta, integrado por los siguientes jugadores: Ismael Rojano, "Crespo", Alejito González Rodríguez, Juancito Salinas Saltarín, Bernardito Vizcaíno Varela, Oswaldo Vizcaíno Díaz, Hugo De La Hoz Rangel, Lucho De La Hoz Ocampo, Blasito Calvo Vizcaíno, "El Negro" González Díaz, Joaco Salinas Saltarín, Enrique Rangel de la Hoz, Wilfrido Vizcaíno, El Bololó, Jerónimo Valencia Vizcaíno, Rafita Jiménez Rodríguez, Nelson Calvo Cervera.

Joaco
Salinas Saltarín.

EL MANAGER: Un domingo el equipo cantagallero, atendió una invitación en Arjona Bolívar, en esa población fue donde conocieron a Luis “El Chachá” Martínez, quien se vino como entrenador para Cantagallar. Fue él quien les enseñó a jugar con señas, allí estuvo durante ocho meses. “El Chachá” Martínez, había jugado en los Estados Unidos en el año 1964. 

Ismael Rojano.

CON LAS MANOS PELÁ: Debido a la pobreza del equipo, se jugaba el béisbol con las manos pelá. Para la época aspiraban al concejo municipal de El Piñón dos cantagalleros: César De La Hoz Ocampo y Arístides Juvinao Santodomingo. Fue cuando a Lucho De La Hoz Ocampo, hermano de César, se le ocurrió donarle un juego de manillas al pobre equipo con la finalidad de ganarse los votos de la comunidad. Entonces a la semana siguiente el otro aspirante, o sea Arístides Juvinao, también donó otro juego de manillas; ahora como dice la canción “Por andar buscando una, se me presentaron dos”. Si, ahora el glorioso equipo de Cantagallar contaba con dos juegos de manillas; y lo más significante, fue que los dos aspirantes lograron llegar al concejo municipal de El Piñón Magdalena.

"El Niño Mane".

"EL NIÑO MANE", ROBA BASE DEL EQUIPO: Manuel Vizcaíno Díaz, hijo de Adán Vizcaíno de la Cruz, falleció en diciembre del año 2020, en su pueblo de Cantagallar Magdalena. Al igual que sus padres, “El Niño Mane”, era hombre de excelente conducta y un destacado pelotero en su juventud, cuando el equipo de béisbol de Cantagallar de los años sesenta y setenta, tenía respeto en la región. Jugaba en el campo de juego de jardinero central o center fielder y además de infundirle alegría a los partidos, era un experto roba base. Antaño en el pueblo de Cantagallar, cuando había mucha familiaridad o amistad entre personas se usaban adjetivos como “niño”, “niña”, “mano”, “mana”, “manito”, “manita”; de manera a que a Manuel Vizcaíno Díaz, lo llamaban “El Niño Mane” y a su madre Vicenta Díaz, le decían “La Niña Viso”.

Ezequiel 
de la Hoz Salinas.

LOS BATAZOS DE NICOLÁS Y EZEQUIEL SALINAS: Nicolás o Ezequiel Salinas, al bate; en el campo del cementerio, cerca del arroyo de Cantagallar Magdalena, camino de “Agua Fresca” y “El Palotal”. Lanza el pitcher Florito Blanco o Ismael Rojano, sale un batazo que la bola no se ve. La ven pasar por “El Bochinche”, otros la ven pasar por “La Islita”, le siguen el rumbo por “Santa Clara” y después que por “Nuevo Oriente”. Fue tan fuerte el batazo que la bola la encontraron en la Ciénaga de Mico.

Alejito 
González Rodríguez.

EL BATAZO DE ALEJITO GONZÁLEZ: Era fiesta patronal de San Pedro Mártir de Verona en la cabecera municipal, y en honor a las fiestas un partido de béisbol entre las novenas de Cantagallar y El Piñón, Magdalena, década de 1970. Alejito González, hijo del matrimonio cantagallero entre Alejo González y Elsa Rodríguez, estaba tragiao y amaneció, y en esas condiciones alcohólicas le pidió a sus compañeros que lo dejaran jugar. Fue tanta la insistencia que sus paisanos accedieron, y sobretodo porque Alejito, era quien sostenía y le daba la alimentación al Manager del equipo Luis Chacha Martínez, nativo de Arjona, Bolívar. Le tocó el turno de bateador a Alejito González. El pitcher piñonero le metió una recta baja al plato. Alejito González se hincó pegándole a la bola con la punta del bate. Fue tan cipotú el batazo que la bola tuvieron que reemplazarla por otra, porque la encontraron montada y quemada en el fogón de la casa ubicada donde arrima el Ferry de Salamina.

Los Panam.

SELECCIÓN BÉISBOL DE EL PIÑÓN, DÉCADA DE LOS AÑOS CINCUENTA, SIGLO XX:
Cácher: Niño Márquez.
Primera base y cuarto bate: Juancho Cañate.
Segunda base: Fidel Bolaños.
Tercera base: Julio Figueroa.
Short Stop: Ezequiel Medina.
Ray field: José Cabrera.
Center field: Juan Rivera “Cara Gato”.
Lid Field: Mendoza.
Lanzadores: José Manuel Blanquiceth y “Metralla Charanga”, oriundo de la población Charanga, corregimiento de Cerro San Antonio Magdalena. Refuerzos: "Moncho" Barbosa, Jonrronero y jugaba el Short Stop.
Cantagalleros malos perdedores: Esta selección de béisbol de la cabecera municipal de El Piñón, se paseó muy victoriosa por la región. Cuando se enfrentaban a Cantagallar y eran derrotados por los piñoneros, el duelo siempre terminaba en el puente de Caño Ciego, porque los cantagalleros no aceptaban la derrota y los emprendían a palo, garrote y machete, hasta este sitio contra los indefensos beisbolistas piñoneros.

AÑOS SESENTA, LOS PIRATAS: Para el año 1966, había un nuevo equipo de beisbolistas llamado "Los Piratas", que al igual que el primer equipo puso el nombre de El Piñón en lo alto.
Pucheros: Manuel Arrieta, Abel Santamaría, Eusebio Cañate y Néstor Jurado.
Primera, Segunda y Tercera Base: Jorge Carbonell, Lucho Caballero y Ángel de la Cruz respectivamente.
Short Stop: Reinaldo Carbonell.
Jardín Izquierdo: Víctor Márquez Moya.
Center Field: José Moreno (el Peje espa).
Jardín Derecho: Lizardo Ditta.
Receptor: Pacho de la Hoz.
MANAGER: Octavio Mercado, oriundo de Isabel Lopez , corregimiento de Sabanalarga, Atlántico.
Picher
Florito Blanco Bolaños.

EL PICHEO DEL CANTAGALLERO FLORITO BLANCO: El potente equipo del Terminal Marítimo de Santa Marta fue invitado por el equipo de béisbol de El Piñón. En esta contienda los piñoneros iban perdiendo 13 carreras por 0. Desesperados los locales llamaron al picheo a Florentino Blanco Bolaños, nativo de Cantagallar para contener el bateo poderoso de los samarios. Así fue como Florito Blanco en una excelente gornada logró controlar y quedar el marcador 13 por 4. 
Manilla y bola de beisbol.

COMENTA CARLOS "EL GRINGO": Cantagallar tierra de grandes beisbolistas. Cuándo esa época usaban era bate de guayacán que aquel entonces eran labrados con la gubia, un instrumento cortante. La pelota se construía con con una pelota de bollo de yuca, forrada con esparadrapo. En los partidos cuándo la bola era conectada con el bate daba un sonido peculiar que se escuchaba en todo el campo, por eso cuándo se conectaba un jonrrón...esa bola pedía vía y desaparecía en el espacio, por eso esos batazos fuera de serie, el de Nicolás Salina y el de Alejo González.