EUSEBIO PASSO Y EL CAIMÁN: Eusebio Passo Castro, hijo de Nicolás Passo con Estebana Castro, fue un acordeonero plateño nacido en el año 1838, primer músico de la dinastía de esta familia plateña. Desde su juventud tocaba acordeón en su finca La Cristina, actual Trocha de Disciplina y en labores del campo. De Eusebio Passo Castro, se decía que tuvo un pacto con el diablo, debido a que en las fiestas patronales del 20 de enero se metía al Río Magdalena a nadar con el agua hasta la cintura, tocándole acordeón al caimán. Continúa la leyenda diciendo que en noches de luna llena la gente lo escuchaba en las partes más espesas del bosque y que era imposible ir a su encuentro.
CRISTÓBAL PASSO BATISTA Y EL CAIMÁN DE PLATO.
De los hijos del matrimonio de Eusebio Passo Castro, con María del Carmen Batista Reyes, el más sobresaliente en la música fue Cristóbal Passo Batista, acordeonero del periodo (1870-1920). Se le atribuye a Cristóbal Passo Batista, ser el autor de la primitiva canción “El Caimán del Diente de Oro”. Ocurre que al observar que un caimán diariamente se asoleaba en los playones del Río Magdalena, y que con el resplandor del sol, los dientes le brillaban, se inspiró en la mencionada canción, que puede ser la génesis de la Leyenda del Hombre Caimán. Cristóbal Passo Batista además de acordeón tocaba piano. Catalogado como el primer vallenato en tocar en el extranjero, ya que frecuentaba a Panamá, invitado por unos franceses. En Panamá murió muy joven, como acordeonista, compositor. En la región de Plato, se comenta que de los primeros en tocar "El Amor Amor", fue Cristóbal Passo Batista. Así lo anota en su libro Pachito Rada Ortíz, quien manifiesta que es el verdadero autor de esa pieza musical.
- "A finales de siglo XIX el compositor plateño Cristóbal Paso Batista, al observar que un caimán diariamente se asoleaba en los playones del río, y que con el resplandor del sol, los dientes le brillaban, compuso una canción llamada “El Caimán del Diente de Oro”.
TESTIMONIO DE LUIS DELIO GÓMEZ.
En sus diferentes crónicas, el médico e historiador plateño, Luis Delio Gómez, manifiesta que en las descripciones que le hicieron pescadores que conocieron a Saúl Montenegro, le afirmaron que lucía en su dentadura un diente de oro.
LA CANCIÓN DE PEÑARANDA.
Pero fue el músico barranquillero José María Peñaranda, quien recoge estos versos y los graba en el año 1941, con el título "Se va el Caimán". Canción que en una de sus estrofas hace referencia a “El Caimán del Diente de Oro”, inspirada por Cristóbal Passo Batista, en el siglo XIX:
- "Al mirarlo de cerquita
le vi rabo como toro
les diré que en la boquita
tenía tres dientes de oro".
GRABACIONES.
- José María Peñaranda (1907-2006), para el año 1945, grabó el tema musical en una de las cabinas de Foto Velasco y mandó el acetato a la casa disquera Odeón de Argentina.
- El músico argentino Eduardo Armani, la conoció en su páis en el sello Odeón, grabando la canción por segunda vez en ese mismo año 1945, con su orquesta, en la voz de Johnny Álvarez.
- En 1946 fue grabada por Billo's Caracas Boys en la voz de Víctor Pérez, regrabada en 1978 por la orquesta venezolana e incluida en el Mosaico 41.
- Peñaranda hacre recorrido internacional llega a Venezuela, sigue para Argentina, y con su voz y acordeón, graba nuevamente su canción en acetato en La Voz del Litoral de Barranquilla.
- Después Peñaranda viajó a Panamá para presentarse en directo por la Cadena Panameña de Radiodifusión, recibiendo una carta del presidente Enrique Jiménez agradeciéndole personalmente el homenaje recibido por parte del cantante colombiano.
- Fue un éxito inmediato. Después vendrían varias versiones como la Sonora Matancera, Fruko y sus Tesos, Cuarteto Imperia, entre otros.
HABLA EL COMPOSITOR.
Mariano Candela, un investigador barranquillero del folclor costeño, le preguntó en el año 1998 a su paisano el músico José María Peñaranda, sobre como volvió la leyenda del caimán en canción. A lo que el acordeonero respondió:
- "La crónica no era solamente en los diarios, esa leyenda obtuvo un éxito grande. Publicaban el caimán con la cara de gente por todas partes, o sea que tuvo una resonancia bárbara. Debido a eso, hice la canción pero no sé, no pensaba que podría llegar a ser lo que es ahora. Nosotros la cantábamos en un trío que tenía. En el que había una joven, aunque no estaba tan joven en ese tiempo, pero estaba todavía "jovona". Le decían la "mona macho" y se llamaba Ana Luisa Colón, ella tocaba el tiple, cantaba, andaba y bebía a la par de uno. Ella tocaba el tiple y yo la guitarra, otro compañero tocaba la dulzaina y la guacharaca al mismo tiempo. Cantábamos esa canción en la Voz del Litoral en ese tiempo. En el año de 1945 reapareció en Argentina, que es esa versión que ustedes acaban de oír, la grabó Armani y es la que siguió, después la grabó La Billo's Caracas. Hay algunas canciones que tienen como una suerte de recorrer el mundo. Por ejemplo, El Manicero se oye por todas partes y todavía está ahí. Así fue El Caimán a nivel internacional. Fue grabada en España, Bruselas y en varias partes esa canción sigue todavía".
CANCIÓN UNIVERSAL.
Para los entendidos la canción más universal del folclor costeño colombiano, se convirtió en el primer tema que sonó en un filme extranjero. Muchos afirman, que en honor a su éxito global, debe ser el verdadero himno nacional.
EN EL CINE: En el año 1946, la composición de Peñaranda, se inmortaliza a través de la película mexicana “Pasiones Tormentosas”. Película dirigida por Juan Orol, interpretada por el cantante Kiko Mendive. Primer tema del Caribe Colombiano llevado al cine fuera de nuestras fronteras.
EN ESPAÑA: En España, la utilizaron para protestar contra la dictadura franquista. Cuenta Thierry Ways que, durante un período de la dictadura de Francisco Franco, que comenzó luego de la guerra civil, en 1939, los españoles de oposición convirtieron la canción de Peñaranda en un canto subversivo: cantaban el coro a manera de consigna contra el régimen. El caimán era el dictador Franco, y ellos querían que se fuera. Se dice que, por este motivo, la canción fue censurada en las emisoras radiales de España.
EN NICARAGUA: En 1947, luego de diez años de presidencia, el General Anastasio Somoza, leyó su discurso de salida en la Tribuna Monumental mientras el público le silbaba el coro de “Se va el Caimán”, que ya había sido incorporada a la protesta callejera.
EN PANAMÁ: También se la habían cantado en Panamá a Enrique Jiménez, que fue presidente provisional por esos mismos años.




