- Isabel Pertúz Carranza (Mama Pertúz).
- Josefa Pertúz Carranza.
- Lorenza Pertúz Carranza.
- Dominga Pertúz Carranza.
- Elodia Pertúz Carranza.
- Vicente Pertúz Carranza.
- Guillermo Pertúz Carranza.
MATRIMONIO DE "MAMA PERTÚZ": De la unión entre Isabel Pertúz Carranza y Juan (Juancho) Vizcaíno Sierra, nacieron los siguientes hijos:
- Juan Vicente Vizcaíno Pertúz (no tuvo hijos).
- Brigida Vizcaíno Pertúz (casó con Manuel José Montero Calvo).
- Lorenza Vizcaíno Pertúz (casó con Demetrio Escamilla).
- Eusebio "El Cortico" Vizcaíno Pertúz (casó con Ana Matilde Escobar y María Josefa Gutiérrez).
- Juana Vizcaíno Pertúz (casó con Tiburcio Riqueth).
- Pura Vizcaíno Pertúz (casó con Eusebio "El Largo" Vizcaíno Rodríguez.
- Carolina Vizcaíno Pertúz (no tuvo hijos).
- Israel Vizcaíno Pertúz (casó con Vitelma Vizcaíno Díaz).
MUJER EMPRENDEDORA: Desde las primeras décadas del siglo XX, Isabel Pertúz Carranza, en vista que en la población de Cantagallar, corregimiento de El Piñón, Magdalena, la medicina andaba en pañales, con conocimientos empíricos y con su extraordinaria respetabilidad, se convirtió en la partera de todas las madres del pueblo, de ahí que la empezaran a llamar "Mama Pertúz". Ella como, partera, comadrona o matrona, con sus conocimientos ancestrales aconsejaba a las embarazadas para un buen parto, y tenía rituales esenciales para el buen desarrollo y larga vida del niño, como los siguientes:
- Ritual del cordón umbilical: Enseñaba que el ombligo había que incrustarlo en la parte alta del tallo de un árbol lo más robusto posible. Ritual para que la persona se criara con valentía y no le tuviera miedo a nada.
- Ritual de la placenta: Las parteras consideran que la placenta y el recién nacido son lo mismo. Tras el parto la placenta se enterraba en la parte trasera de la casa si era hombre, lo anterior para retrasar su abandono del hogar. Si era mujer, la placenta se enterraba delante de la casa, esto con la finalidad de que ella encontrara pronto marido. Lo otro, cuando la familia deseaba que en la próxima ocasión naciera una niña, se debía enterrar la placenta con una blusa o falda. Si en el próximo parto deseaba un niño, debía enterrarse la placenta con un sombrero y una camisa del papá.
- Ritual de los ciclos de la luna: Como partera tenía constante comunicación con la luna. Le rezaba al astro para pedirle por el niño que se estaba formando, para que la madre no le pasara nada durante el embarazo. Le pedía fertilidad cuando la mujer no podía embarazarse.
LAS TRES CEIBAS: En las últimas décadas del siglo XX, existieron en el sector de “El Brujo”, concretamente en donde hoy día se encuentra construida la casa de la difunta “Chefita” de la Hoz Salinas, tres legendarias ceibas, bien robustas, que habían nacido silvestre en el lugar, ubicadas en forma de triángulo. No se sabe quién dio la idea, pero lo cierto es que desde comienzos del siglo XX, fue lugar de peregrinaje en donde los habitantes de la población incrustaban en su tallo corpulento, el ombligo de los recién nacidos. Fueron los tiempos de la partera Isabel “Mama” Pertúz, quien le correspondió cortar el hilo umbilical de los recién nacidos de Cantagallar, ya que para la época no existía puesto de salud, ni mucho menos cuerpo médico. La originalidad consistía en que los ombligos de los recién nacidos, eran incrustados en el tallo de las tres ceibas frondosas. Lo triste de todo, fue que acabaron con esa leyenda histórica, que representaba un símbolo del corregimiento, al cortar irresponsablemente el tallo de las legendarias ceibas.