jueves, 31 de octubre de 2024

RODRIGO DE BASTIDAS
PRIMER GANADERO DE COLOMBIA.

CRISTOBAL COLÓN: el primer embarque de una vaca hacia el Nuevo Mundo data en el segundo viaje de Colón en 1493. El destino de este embarque era la isla de Santo Domingo, llamada en su momento por Cólon, "La Española".
Raza Serrana.

RODRIGO DE BASTIDAS: En una Cédula Real, concedida en Valladolid el 16 de mayo de 1524, y atendiendo la petición del Conquistador Rodrigo de Bastidas, el Rey de España, le dio licencia para poblar la Provincia de Santa Marta, con la obligación de fundar una población, repartir solares, aguas y tierras entre los vecinos que reclutara; e introducir ganado vacuno, caballar, porcino y otros animales de cría.
Con base en esa Cédula Real, el Conquistador Rodrigo de Bastidas, organizó el primer envío de 200 vacunos desde La Española (actual Santo Domingo), hacia el territorio de Santa Marta el 29 de julio de 1525. De modo que desde Santa Marta, la ganadería se expandió por todo el país.
Antigua marca de leche
en Santa Marta.

AÑO 1542: El Gobernador de la Provincia de Santa Marta, Pedro Fernández de Lugo, inició la expansión de la ganadería en la Costa Caribe, al desembarcar en La Guajira, bajando por el Valle de Upar hasta llegar a Santa Marta. Había un impedimento para el desarrollo agropecuario, la presencia de indios indómitos (chimilas), los cuales, según los españoles, evitaban la vinculación de nuevos terrenos para la cría de ganados o saqueaban las unidades ya establecidas. Otro elemento perturbador al comercio de los ganados, consistía en la falta de caminos.
Año 1962.
Embarcadero de ganado en el puerto de Santa Marta.

AÑO 1750: El padre Antonio Julián, publicó un texto en Madrid en el año de 1778 en el que consignó sus impresiones sobre la cría de ganados, a partir de un recorrido que hizo por la Gobernación de Santa Marta hacia la década de 1750. Reconocía que aquel territorio era fecundo y abundante de reses, que le sobran para abastecer de carnes a otras provincias.
Antiguo edificio
Pasteurizadora Patuca en Gaira.

TERRENOS COMUNITARIOS: En el siglo XVIII, para fundar poblaciones se exigía, como requisito indispensable, el suministro de ganados para formar hatos con que alimentarse los vecinos, y a cada poblado se le adjudicaba tierras comunes de labranza y de esas para las reses.
Aunque el ganado llegó como un producto indispensable para la alimentación de los conquistadores, consumidores de carne y trigo; en esos primeros años de ganadería se sacrificaban algunas vacas sólo para aprovechar el cuero (de mucha importancia), y la carne era dejada de comida a las fieras y a los carroñeros.
Antaño
Venta de leche.

RAZA "SERRANA" EN LA SIERRA NEVADA DE SANTA MARTA: Los misioneros de la orden “Hermanos Menores Capuchinos”, tuvieron la experiencia de las refundaciones de pueblos de indios en la Sierra Nevada de Santa Marta desde la década de 1720, como San Pedro, San Antonio, San Miguel, Atánquez y El Rosario, entre otros. Estos pueblos de indios con iglesia, empezaron a contar con excedentes económicos a partir de la ganadería y la agricultura y las artesanías.
Hacia 1750, el padre capuchino Silvestre Labata fundó San Sebastián de Rábago, (actual Nabusímake), con la colaboración de José Fernando de Mier y Guerra. Allí los capuchinos con los indígenas Kogui, tuvieron ganado de diferentes especies como la raza serrana, también conocida como "ganado de indios", bovinos de color negro, de talla media a pequeña, y con cola gruesa. Se considera que la raza serrana es la misma de las razas criollas colombianas, cuyo origen puede ser, de aquellos bovinos que en 1525 introdujo a Santa Marta Rodrigo de Bastidas.
Para el año 1908, se observó que los indígenas no utilizaban estos bovinos para carne o leche, sino más bien para el transporte. Hoy en día algunos "ganados de indios", se conservan, pero han empezado a ser cruzados con ganado cebú. Precisamente fue la empresa bananera United Fruit Company la que introdujo la raza cebú para el trabajo de carga en sus plantaciones bananeras de Santa Marta, a comienzos de siglo XX. En el año 1908, se facultó al Ministerio de Obras Públicas la introducción de reproductores extranjeros para mejorar la raza criolla vacuna.

INDEPENDENCIA: La ganadería atravesó un período crítico durante la independencia. Las guerras diezmaron las existencias, pues tanto patriotas como realistas incautaron caballos para montar a las tropas y vacunos para alimentarlas y no faltaron quienes aprovecharon la situación para hacerse a los ganados ajenos. Detrás de los ejércitos marchaban las reses, cual despensa ambulante que se reemplazaba en el trayecto a medida que se consumía, cuando las circunstancias no permitían salar la carne y convertirla en tasajo.

BURECHE: Don José Antonio Díazgranados y Mendoza, casó en 1744, con Doña María Antonia Manuela Fernández de Castro y Bermúdez, matrimonio que para el año 1791, poseía la Hacienda Bureche, próxima a Gaira, en la tenía ganadería. Otras importantes haciendas de la época, cercanas a Santa Marta dedicadas al sector agropecuario fueron:
- Haciendas San Pedro Alejandrino, de los De Mier.
- Hacienda Lo Estrén.
- Hacienda Santa Cruz de Jurinca o Curinca, de los Munive Mozo.
- Hacienda Cucaos o Dunama.
- Hacienda San Antonio del Piñón, propiedad de Francisco "Chepe" Riascos Diazgranados.
Para el año 1960, la hacienda Bureche, la explotaba su propietario Pancho Solano con ganado cebú, raza que llegó a la región en los primeros años de siglo XX. Otras fincas ganaderas como:
- Hacienda El Pando, de los Linero Riascos, entre ellos "El Mayor" Linero, de ahí el puente por donde pasa el Río Manzanares.

HACIENDA PESTAGUA EN LA INDEPENDENCIA: Félix Palas, comerciante cartagenero compró la hacienda San Antonio Rompedero de Pestagua, situada en la Provincia de Santa Marta en la ribera oriental de la desembocadura del Río Magdalena, frente a Soledad (Departamento del Atlántico), ocupando las islas de Salamanca y Genes, y llegando hasta la Ciénaga Grande de Santa Marta.
Hacienda de las más ricas de la región, con una extensión de 45 caballerías (17.650 hectáreas), con esclavos, tierras y hatos de ganado vacuno, mular y caballar. Félix Palas, sufrió los saqueos de los patriotas posteriores a la Independencia.

AÑO 1815: Desde siglo XVII desde las poblaciones de Valledupar y Valencia de Jesús, se venía enviando ganado en pie a la ciudad de Santa Marta. En 1815, Francisco Montalvo y Ambulodi, Capitán General del Reino de la Nueva Granada, ordenó recoger los ganados de la región de Valledupar para abastecer las tropas de Pablo Morillo que andaban por Santa Marta y Cartagena.

AÑO 1820: En el año 1820, José Nicolás de Jimeno, declaró como bienes suyos dos haciendas de ingenio, Papare y Santa Rosa de Garabuya, igual señalaba ser propietario de un hato de ganados llamado Orihueca.

AÑO 1846: El Congreso de la Nueva Granada autorizó a los cabildos de la Provincia de Cartagena establecer el impuesto de degüello para el abasto público.

AÑO 1848: Se dictó la Ordenanza sobre policía de ganado vacuno y caballar, con el fin de organizar la actividad ganadera.

AÑO 1871: Se creó la Sociedad de Agricultores de Colombia.

AÑO 1890: Se estableció un impuesto por cada cabeza de ganado exportado, cuyo valor fue de $ 25 pesos oro. Este se redujo en 1902.

FINALES DE SIGLO XIX: Para finales del siglo XIX y comienzos del XX se dieron las primeras importaciones de animales de razas europeas especializadas en la producción de leche o carne como Shorthorn, Aberdeen Angus, Holstein, Charolais y Normando. Fue así como razas como el ganado Brahman se introdujeron en las zonas bajas con climas extremos producto de largas sequías, altas temperaturas o exceso de lluvias. En paralelo se dio la introducción de gramíneas africanas como el puntero (Hyparrhenia rufa), gordura o yaraguá (Melinis minutiflora), y guinea (Panicum maximum), caracterizadas por su agresividad, tolerancia al fuego y capacidad de producir semillas de fácil multiplicación en grandes cantidades.

AÑO 1963: Se fundó la Federación Nacional de Ganaderos-Fedegán.

ALBERTO DÁVILA DIAZGRANADOS: Desde 1900, la familia Dávila se ha destacado por su labor bananera y ganadera en el departamento de Magdalena. Alberto Dávila Diazgranados para el periodo (1980-1993), ocupó el cargo de Presidente Sociedad Acoleche, Zona Norte Acoleche. Miembro de igual manera del Comité Ganadero del Magdalena periodo (1983-1992). También Presidente del Comité Ganadero de Santa Marta. Alberto Dávila Diazgranados en ganadería tuvo la "Pasteurizadora San Francisco", con hatos de cebú en varios departamentos de la Costa Atlántica. Falleció en el año 2015.

PATUCA DE PEPE VIVES: Patuca, antaño poblado en la Zona Bananera. De modo que en el año 1961 Pepe Vives de Andreis creó la Pasteurizadora Patuca, la cual se encargó de la producción y comercialización de lácteos en el Magdalena. Nombrado gerente de la empresa su hijo Jaime Vives Campo, quien diversificó los productos, a tal punto que incluyó yogures de todos los sabores y amplió la distribución a otros departamentos del país.
Sector La Pradera
Barrio Pescaito.

DE "LECHE LA PRADERA" A "LÁCTEOS LA SIERRA". en los años sesenta un antiguo terreno ubicado en el barrio Pescaito donde se encontraba un campo de fútbol (Cancha Bermúdez o Cancha la Pradera), fue vendido por la alcaldía municipal al señor Hugo Celis, quien estableció allí una empresa de lácteos con el nombre "Leche la Pradera", sitiado entre las calles 3 y 4 con las carreras 10 y 11.
Ocurría que cada vez que en Santa Marta habían protestas estudiantiles o sindicalistas, especialmente el 9 de junio (Día del Estudiante Caído), a la empresa de lácteos la levantaban a piedra. De acuerdo a un morador del sector, porque allí la Policía asesinó a un estudiante pescaitero.
Esos hechos revoltosos cada año, contribuyeron para que los propietarios de "Leche la Pradera", trasladaran la empresa a Gaira en la Troncal del Caribe, al lado de la "Pasteurizadora Patuca", el mismo sitio donde funciona hoy día la Fábrica de Licores del Magdalena, pero con una nueva razón social: "Lácteos la Sierra".

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.
- Sourdís Nájera Adelaida: “Santa María de los Remedios del Cabo de la Vela: aproximación a los orígenes de la Provincia del Río de el Hacha”. Publicado en Boletín de Historia y Antigüedades , Vol. XCIII, No. 833, abril-mayo del año 2006.
- Sourdis Nájera, Adelaida: "Ganadería: La industria que construyó al país"; publicado 21 de julio de 2017, página virtual de la Red Cultural del Banco de la República.
- Hugues Sánchez Mejía: "Dos zonas productoras de ganado vacuno, caballar y cabrío en la Gobernación de Santa Marta: Valledupar y Valencia de Jesús, 1740-1810"; libro Frontera de la Historia, publicado enero del año 2024.
- Hugues Sánchez Mejía: "Haciendas de trapiche, hatos, hatillos y rozas: el mundo rural en la Gobernación de Santa Marta (1700-1810)"; artículo publicado en el portal Historia Caribe 28, en enero del año 2016.
- Joaquín Viloria de la Hoz: "Así se fundaron los pueblos de la antigua Provincia de Santa Marta"; artículo publicado en julio 12 del año 2021, en portal Contextomedia.Com
- Antonio Julián: "La Perla de la América, Provincia de Santa Marta"; libro publicado en Madrid, España, en 1778.
- Arturo Bermúdez Bermúdez: "Materiales para la Historia de Santa Marta"; libro publicado por Regiones Editorial: Banco Central Hipotecario, año 1981.
- Fray Pedro de Aguado: "Historia de Santa Marta y Nuevo Reino de Granada - Tomo 1"; publicado en Madrid en el año 1916.
- Ernesto Restrepo Tirado: "Historia de la Provincia de Santa Marta"; libro publicado en la Imprenta Nacional de Bogotá, año 1975.
EL  HOMBRE 
DEL VIBRÁFONO EN CANTAGALLAR.
Manuel
de la Hoz Muñoz.

GENEALOGÍA: Del matrimonio entre Isabel María Muñoz Machacón y José Trinidad de la Hoz Díaz, nacieron en Cantagallar, Magdalena, los siguientes hijos:
- Manuel Eusebio de la Hoz Muñoz (1917-2016).
- Martín de la Hoz Muñoz (1920-2012).
- Vicente S. de la Hoz Muñoz (1922-1997).
- José Manuel de la Hoz Muñoz (nació 1926)
- María Encarnación de la Hoz Muñoz.
- Cecilia de la Hoz Muñoz.
Manuel de la Hoz Muñoz, Foción Santodomingo Ospino
y Vicente de la Hoz Muñoz en Cantagallar. Años cincuenta.

José Trinidad de la Hoz Díaz (1882-1956), hijo de Patricio de la Hoz y Josefa Díaz.
Isabel Muñoz Machacón (1888-1948), hija de Manuel Muñoz y Sandiego Machacón.
Isabel Muñoz Machacón (madre de todos), era hermana de Rosalía Muñoz Machacón, el mismo que tenía un picós cerca del antiguo colegio de niñas. Eva Simanca Berrío, esposa de Manuel Eusebio de la Hoz Muñoz, nació en 1928 y falleció en febrero del año 2021. Su esposo murió de 99 años en Barranquilla.
Muy joven Manuel Eusebio de la Hoz Muñoz, se encontraba trabajando en la Zona Bananera, al ver pasar la "Locomotora Rafael Núñez", quedó maravillado y aún más cuando observó que se le cayó uno de sus candados de cobre.
Ese candado de cobre fue a parar al corregimiento de Cantagallar, Magdalena, en donde Manuel Eusebio de la Hoz Muñoz se lo obsequió a mi abuelo Hermogenes Ospino Pacheco, y este a su vez a mi padre Joaquín Pablo Ospino Vizcaíno, quien lo tenía como aseguranza en el portón de su parcela “El Palotal” o “El Frente Nacional”. Actualmente está en mi poder como reliquia sagrada.
Manuel de la Hoz Muñoz
con su hijo William de la Hoz Simanca.

MÚSICOS PUEBLERINOS: Estos hermanos de la Hoz Muñoz, en las primeras décadas del siglo XX, tuvieron en Cantagallar, un grupo musical llamado "El Sexteto", dirigido por Manuel Eusebio de la Hoz Muñoz, en compañía de sus hermanos Vicente, José y Martín de la Hoz Muñoz. Conjunto musical donde sobresalìa el vibráfono, como instrumento principal, y la marimba de cristal. Se puede afirmar que fueron pioneros de música ancestral en la región. Los hermanos buscando mejores horizontes en la década del Cincuenta emigraron para diferentes poblaciones: Martín, buscó refugio en La Avianca, Magdalena; y Manuel Eusebio, se radicó en Barranquilla.
Candado de cobre
de comienzos de siglo XX:

ROSALÍA MUÑOZ MACHACÓN: Se casó Rosalía Muñoz Machacón en Cantagallar, Magdalena, con Candelaria Calvo Pérez, tierra donde tenía un ventorrillo y un picós donde la gente del pueblo parrandeaba. Él, hombre alto, corpulento y de pene grande; ella, mujer obediente y baja de estatura.
Sucede que el día que se casaron Candelaria, no pudo con semejante hombre en la cama, de tal forma que se peó y meó a Rosalía. A él no le gustó el detalle y desde entonces permanecieron bravos, pero conviviendo en la misma casa.
Cuando ella necesitaba comprar algo, le decía en forma indirecta:
- "Ahí está la totuma que necesito comprar la comida".
Él entendía el mensaje y colocaba la plata dentro de la totuma.
En la noche se acostaban los dos en la cama de tíjera, y ella manifestaba desnuda y boca arriba:
- "Ahí está para el que quiera treparse".
Él obedientemente le hacía el amor.

viernes, 18 de octubre de 2024

PUEBLOS 
FUNDADOS POR PIÑONEROS.

LOMA DEL BÁLSAMO MAGDALENA: Los Varela, Domínguez y Vizcaíno, migraron de las tierras de El Piñón y en el año de 1947 poblaron un pequeño caserío de cinco viviendas construidas con tablas y techos de palma, en los predios de la Finca “Si Dios Quiere”, cercanas a la trocha que comunicaba a Bellavista con Algarrobo. Con el mismo nombre de la finca bautizaron al recién fundado caserío que contaba con una sola calle larga, que hoy día hace las veces de carretera.
Para esa época, el pueblo más próspero Fundación Magdalena, quedaba a tres días de camino y todo alrededor del recién fundado caserío era selva, montañas vírgenes pobladas de fauna salvaje y con algunas fuentes hídricas, como las quebradas San Pedro y El Congreso.
Uno de los primeros fundadores fue José Agustín Vizcaíno Meriño, quien llegó a esta región buscando a su novia Ana Gertrudis Domínguez De La Cruz, a mediados del año 1945. Arribó una tarde, luego de una extensa caminata de tres días, por senderos maltrechos que lo condujeron desde el corregimiento de Tiogollo, ubicado en el municipio de El Piñón, hasta un extenso valle en donde resaltaba una loma adornada por un frondoso árbol de bálsamo de tolú, razón por la cual se le quitó el nombre de “Si Dios Quiere” y lo bautizaron para siempre Loma del Bálsamo.
Fue en esos momentos de la fundación del caserío que aparecieron relatos como el de “La Lamparita” y del “El Hombre sin Cabeza”; además, aprendieron el significado del canto del Guacabó y el de “La Palomita de la Muerte”, mientras se regocijaban danzando el baile del Pajarito. Luego, en el año 1960 apareció su segunda calle, se construyó la primera aula de clase para los siete alumnos de la profesora Sol Álvarez, al tiempo que la gente vivía de la recolección del algodón.
Posteriormente, Loma del Bálsamo se consolida cuando se construye la Autopista del Caribe en el año 1977, ya que habitantes cercanos como Bellavista, Magdalena, aumentaron su censo poblacional. Pero la construcción de esta importante vía que comunica a la Costa con el interior del país, trajo como consecuencia la destrucción de la loma donde sus primeros habitantes visualizaron el aromático árbol bálsamo de tolú.
En sus primeros años Loma del Bálsamo pertenecía a Fundación y con la creación del municipio de Algarrobo el 24 de junio del año 1999, mediante Ordenanza No. 008, emanada de la Asamblea del Magdalena, pasa a ser corregimiento de este nuevo ente territorial. Para sus habitantes fue lo mejor que pudo ocurrir, ya que el pueblo perteneciendo a la jurisdicción de Fundación Magdalena, vivía del abandono y el atraso. Hoy se sienten orgullosos de ser algarroberos, ya que la población ha mejorado su nivel de vida.
El lunar oscuro de la población se dio en el periodo (1995-2008), ya que el corregimiento vivió sumergido en la espesa sombra de la muerte con la llegada de la violencia guerrillera y paramilitar. Muchas familias fueron desplazadas forzosamente por los paramilitares que se volvieron los dueños y señores de cuanto se moviera por estas tierras, así se sembró un dolor que nunca habían conocido.
Como lunar de esa violencia han quedado discordias entre pobladores de Bellavista y Loma del Bálsamo, ambas corregimientos pertenecientes al municipio de Algarrobo; ya que Bellavista no quiere ser absorbida por el progreso de Loma del Bálsamo, población esta premiada por encontrarse ubicada en la carretera principal.
Luis Ramón
Cervantes Castro.

EL PIÑONERO QUE FUNDÓ UN PUEBLO EN EL DEPARTAMENTO DEL ATLÁNTICO: Luis Ramón Cervantes Castro, empezó el proceso de poblamiento de la vereda El Mirador, jurisdicción del municipio de Sabanalarga Atlántico, en el año de 1971. Había llegado procedente del municipio El Piñón, Magdalena, tiempos en que El Mirador, estaba conformado por terrenos baldíos, solo habían tres casas y Cervantes animó a campesinos a que se instalarán en esa zona.
Su primera tarea la inicia organizando la acción comunal. Luego tocó puertas antes las distintas entidades gubernamentales para que los niños de la vereda pudieran estudiar. En el año 2011, los habitantes de la vereda son beneficiados del Plan Departamental de Agua, acueducto inaugurado por el gobernador Eduardo Verano de la Rosa.
En la actualidad El Mirador cuenta con 65 casas en la que viven 250 personas, de los cuales 92 son niños. Población a la cual se puede acceder tomando la vía que de Sabanalarga conduce a Manatí, se ingresa antes por la variante de la entrada al corregimiento de Aguada de Pablo (Estadero Rancho Alegre) por el que se toma un carreteable de 6 kilómetros que finalmente conduce al caserío.

FUNDADORES FIESTAS PATRONALES DE LA AVIANCA, MAGDALENA: Las fiestas patronales del 11 de noviembre, las inventó Martín De La Hoz Muñoz, un agricultor oriundo del corregimiento de Cantagallar, municipio El Piñón, Magdalena, quien junto con su esposa cantagallera Petrona Vizcaíno González, y otros familiares labriegos, fueron unos de los fundadores de La Avianca, Magdalena.
Los hermanos De La Hoz Muñoz, en las primeras décadas del siglo XX, tuvieron en Cantagallar, un grupo musical llamado El Sexteto, dirigido por Manuel Eusebio De La Hoz Muñoz; conjunto musical donde sobresalìa el vibráfono, como instrumento principal.
Fue en el año 1965, cuando Martín De La Hoz Muñoz, encomendó a sus paisanos ebanistas y escultores cantagalleros Israel Vizcaíno Pertúz y José Hilario Vizcaíno, la elaboración de una imagen de San Martín de Loba, la cual fue tallada en madera y recorrida en procesión por las calles del recién fundado pueblo, ese mismo año, durante su fiesta patronal.