MASINGA
EN SANTA MARTA.
MASINGA: Masinga, era el nombre de un cacique de los Teyuna (Tayrona), también llamada la población como “Masinga la Grande”, para distinguirla del caserío de Masinguilla. Comprende Masinga un área de 69 hectáreas, localizadas en medio de un sendero empedrado, como de petroglifos (grabados en piedras) y rutas indígenas, donde se pueden observar vestigios de lugares ceremoniales indígenas. El parque Masinga se encuentra ubicado a 15 kilómetros de Santa Marta, a orillas del Río Bonda (Río Manzanares), cuyas aguas bajan de un manantial que se desprende de las quebradas de Onaca y Jirocasaca. Su altura sobre el nivel del mar es de 240 metros y su temperatura promedio es de 25 grados centígrados. En Masinga se encuentra una amplia variedad de fauna y flora tropical, recorrer sus senderos es entrar en contacto con un lugar ideal para realizar un verdadero turismo ecológico. A Masinga se accede por un camino de piedra enmarcado de un impresionante y parejo bosque, a veces húmedo, otras cálido. Además del sendero empedrado, también se encuentran unos bohíos de vivienda que fueron construidos por los nativos.
CONQUISTADORES DE MASINGA: a comienzos del año 1600, el Gobernador de la Provincia de Santa Marta Juan Guiral Velón, organizó una fuerza de 200 soldados bien armados, que enfrentaron a los aguerridos indígenas de la Nevada, entre ellos a los del pueblo de Santa Cruz de Masinga, quienes fueron derrotados y sus jefes condenados a muerte en los finales de ese mismo año. Masinga, era el nombre de un cacique de los Teyuna (Tayrona). Asevera el historiador samario Arturo Bermúdez Bermúdez, que hacia el año 1662, las imágenes de la Catedral de Santa Marta las llevaron a guardar a la iglesia de Masinga, para evitar que fueran robadas durante el saqueo de los piratas. De esta argumentación se desprende los años de historia que tiene esta iglesia enclavada en ese antaño caserío de la Sierra Nevada.
PALENQUE Y CURAS DOCTRINEROS.
- El 10 de septiembre del año 1699, en el informe que redactó el Provincial de la Orden Franciscana Antonio Chávez, al Presidente de la Real Audiencia, sobre la Provincia de Santa Marta, cuando se refiere al convento y la doctrina que atiende, manifesta que su jurisdicción cobija a la doctrina de Masinga y la de Mamatoco, poblaciones cerca de Santa Marta.
- El palenque de Santa Cruz de Masinga fue poblado en el año 1703, tenía como doctrinero al Fraile Andrés del Pico y Redín, sacerdote que incentivó la creación de varios palenques en la Sierra Nevada de Santa Marta. Ocurrió que el Franciscano Andrés de Pico y Redín, redujo a 52 negros cimarrones de un palenque de la Provincia de Ríohacha, organizándolos en Masinga, con la aprobación del Gobernador y del Obispo, quien lo nombró cura del nuevo pueblo. Dos años estuvieron reducidos en el nuevo pueblo los cimarrones, a quienes el Rey había concedido la libertad, pero luego volvieron al monte. Después de cuatro años habían muerto casi todos y, los sobrevivientes, dos matrimonios y cinco personas más, acabaron integrándose a su antiguo terruño. Es importante resaltar el papel jugado por el Franciscano Fray Andrés Pico y Redín por su trabajo con los negros cimarrones tanto en Santa Cruz de Masinga como en San Antonio de Guachaca.
LAS DOS MASINGA:
Hay un documento donde el misionero de Mamatoco Fray Lorenzo del Hoyo, afirma que de los ocho pueblos de indios: "Masinga la Grande", Masinguilla, (o Masinguilla la Chica), Choquencá, Mamatoco, Daunama, Corinca, Tamacá, y otros, han sido doctrinados desde un principio por la Orden religiosa de los Franciscanos, sin intervenir ninguna otra religión. Se le decía “Masinga la Grande”, para distinguirla del caserío de Masinguilla (la Chica). Palenque que cogió vida cuando los esclavos fugitivos lograron conformar poblados fortificados en lugares agrestes para establecer colonias agrícolas independientes de los amos españoles. Palenque activo en los siglos XVI y XVII.
ENCOMIENDA.
- La Encomienda era una institución que consistía en la entrega de tierras e indios que vivían en ellas, a los conquistadores, en merito a sus servicios a la Corona Española. De 28 pueblos encomendados, existentes a finales del siglo XVII, solo sobrevivieron en la segunda mitad del siglo XVIII, Bonda, Masinga, Mamatoco, Gaira, Taganga y San Juan de la Ciénaga.
- Encomiendas de Masinguilla: en el año 1611, Masinguilla, otro pueblo cercano a Masinga, constituía una encomienda, por eso los historiadores hablan de “Masinga la Vieja o Masinga la Chica, atravesando el Cerro de la Campana”.
- Encomenderos de Masinga: en esta población oficiaba como encomendero en el año 1627, Juan De Mendoza, con 48 indios a su disposición. Antonio de Subiza, encomendero de Masinga, con residencia en Cartagena, compró la propiedad de la Quinta San Pedro Alejandrino, en remate público, la cual autorizó vender después, hecho que se cumplió el 11 de febrero del año 1654, cuando fue comprada por el Capitán Álvaro González Vega, en 2.000 pesos. Otro encomendero de Masinga fue Doña Magdalena De Adaro, con 80 indios, a su disposición. También Diego Giménez de Alarcón, encomendero de Santa Cruz de Masinga y regidor de Santa Marta.
- Rebelión de los indios de Masinga y Masinguilla: Una de las rebeliones indígenas ocurrió a finales del siglo XVI, cuando los Frailes y los conquistadores, trataron de prohibir las costumbres sexuales de los Tayrona. Por esta medida más de 20 mil indios tomaron las armas. Fue así como se levantaron las poblaciones de Masinga, Masinguilla, Zaca, Mamazaca, Mendiguaca, Buritaca, Tairama, Taironaca, Guachaca, Chonea, Cinto, Nehuanje, Ciénaga, Sursino y Gairaca. La mayoría fueron masacrados por los españoles.
UBICACIÓN Y PIEDRAS SAGRADAS.
Entre las poblaciones de Masinga y Bonda, se encuentra el Cerro De La Cruz, que le servía de mirador a los indígenas para divisar la llegada de los españoles al puerto de Santa Marta. Comprende Masinga un área de 69 hectáreas, localizadas en medio de un sendero empedrado, como de petroglifos (grabados en piedras) y rutas indígenas, donde se pueden observar vestigios de lugares ceremoniales indígenas. En este sector se accede por un camino de piedra enmarcado de parejo bosque; sendero empedrado con bohíos de vivienda que fueron construidos por los nativos.
El parque Masinga se encuentra ubicado a 15 kilómetros de Santa Marta, a orillas del Río Bonda (Río Manzanares), cuyas aguas bajan de un manantial que se desprende de las quebradas de Onaca y Jirocasaca. Su altura sobre el nivel del mar es de 240 metros y su temperatura promedio es de 25 grados centígrados.
Se destaca que Masinga es una zona abundante en petroglifos (grabados en piedras), y caminos indígenas en la extensión.
El proyecto Masinga, se encuentra ubicado a 15 kilómetros de Santa Marta, a orillas del río Manzanares en el Paso del Mango en inmediaciones de la bocatoma del acueducto local, recorrido que se hace en una hora por una de las vías destapadas que conducen a la Sierra Nevada. Su altura sobre el nivel del mar es de 240 metros y su temperatura promedio es de 25 grados centígrados en un área de 65 hectáreas de tierras donde se disfruta de la fauna y flora del trópico. Su espesa vegetación compuesta de bosque de galería en donde se puede sentir la energía y la fuerza de la naturaleza en una de las zonas mas ricas en arqueología y especies vegetales y animales.
PUEBLO DE MASINGA
Y MASINGUILLA.
Y MASINGUILLA.
Iglesia de Masinga: Asevera el historiador samario Arturo Bermúdez, que hacia el año 1662, las imágenes de la Catedral de Santa Marta, las llevaron a guardar a la iglesia de Masinga, para evitar fueran robadas durante el saqueo de los piratas. De esta argumentación se desprende los años de historia que tiene esta iglesia enclavada en ese antaño caserío.
Curas doctrineros en Masinga: El 10 de septiembre del año 1699, en el informe que redactó el Provincial de la Orden, Fray Antonio Chávez, al Presidente de la Real Audiencia, sobre la Provincia de Santa Marta, cuando se refiere al convento y la doctrina que atiende, manifestó que su jurisdicción cobija a la doctrina de Masinga y la de Mamatoco, poblaciones cerca de Santa Marta. Importante el trabajo de Franciscanos en las doctrinas de los indios de Masinga y Mamatoco, en donde los Frailes emprendieron la defensa de los naturales frente a los abusos de encomenderos; y la atención que dispensaron a los negros cimarrones en la doctrina de San Antonio de Guachaca, a comienzos del XVIII.
Palenque de Santa Cruz de Masinga: El palenque de Masinga fue poblado en el año 1703, tenía como doctrinero al Fraile Franciscano Andrés del Pico y Redín, sacerdote que incentivó la creación de varios palenques en la Sierra Nevada de Santa Marta. Ocurrió que el Franciscano Andrés de Pico y Redín, redujo a 52 negros cimarrones de un palenque de la Provincia Río de la Hacha, organizándolos en Masinga, con la aprobación del Gobernador y del Obispo, quien lo nombró cura del nuevo pueblo. Dos años estuvieron reducidos en el nuevo pueblo los cimarrones, a quienes el Rey había concedido la libertad, pero luego volvieron al monte. Después de cuatro años habían muerto casi todos y, los sobrevivientes, dos matrimonios y cinco personas más, acabaron integrándose a su antiguo terruño. Es importante resaltar el papel jugado por el Franciscano Fray Andrés Pico y Redín por su trabajo con los negros cimarrones tanto en Santa Cruz de Masinga como en San Antonio de Guachaca. Hay un documento donde el misionero de Mamatoco Fray Lorenzo del Hoyo, afirma que de los ocho pueblos de indios: Masinga la grande, Masinguilla, (o Masinguilla la chica), Choquencá, Mamatoco, Daunama, Corinca, Tamacá, y otros, han sido doctrinados desde un principio por la Orden religiosa de los Franciscanos, sin intervenir ninguna otra religión.
Encomiendas en Masinga: La Encomienda era una institución que consistía en la entrega de tierras e indios que vivían en ellas, a los conquistadores, en merito a sus servicios a la Corona Española. De 28 pueblos encomendados, existentes a finales del siglo XVII, solo sobrevivieron en la segunda mitad del siglo XVIII, Bonda, Masinga, Mamatoco, Gaira, Taganga y San Juan de la Ciénaga. Hubo resistencia indígena por la Encomienda, de tal manera que la Fortaleza de Bonda, fue tomada por los indios con armas compradas a los piratas y con disfraces de los ingleses. En la toma hubo grandes pérdidas en hombres y materiales de los españoles.
Encomiendas de Masinguilla: En el año 1611, Masinguilla, otro pueblo cercano a Masinga, constituía una encomienda, por eso los historiadores hablan de “Masinga la vieja o Masinga la chica, atravesando el Cerro de la Campana”. En esta población oficiaba como encomendero en el año 1627, Juan De Mendoza, con 48 indios a su disposición.
Encomenderos de Masinga y Bonda: Antonio de Subiza, encomendero de Masinga, con residencia en Cartagena, compró la propiedad de la Quinta San Pedro Alejandrino, en remate público, la cual autorizó vender después, hecho que se cumplió el 11 de febrero del año 1654, cuando fue comprada por el Capitán Álvaro González Vega, en 2.000 pesos. Otro encomendero de Masinga fue Doña Magdalena De Adaro, con 80 indios, a su disposición y, en la población de Bonda 70 indios estaban bajo la Encomienda de Don Juan Rivadeneira, año 1627.
Rebelión de los indios de Masinga y Masinguilla: Una de las rebeliones indígenas ocurrió a finales del siglo XVI, cuando los Frailes y los conquistadores, trataron de prohibir las costumbres sexuales de los Taironas, por esta medida más de 20 mil indios tomaron las armas. Fue así como se levantaron las poblaciones de Masinga, Masinguilla, Zaca, Mamazaca, Mendiguaca, Buritaca, Tairama, Taironaca, Guachaca, Chonea, Cinto, Nehuanje, Ciénaga, Sursino y Gairaca. La mayoría fueron masacrados por los españoles.

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