lunes, 13 de febrero de 2017

ANTIGUO  
PESCAITO.
DE SANTA  MARTA.
Panoràmica Barrio Pescaito.
Desde Avenida Ferrocaril 
con carrera Quinta.

PRIMERO FUERON LOS INDÍGENAS: Desde el siglo XVI, había un camino indígena que comunicaba a la población de Taganga  con el sector de Pescaito, San Martín y El Ancón, este último asentamiento  data de 1499, cuando el español Alonso de Ojeda se estableció en el lugar que era una fortaleza destinada a fortalecer el contrabando. Para entonces los indígenas llamaban a Santa Marta: “Saturna”. De modo que fue en El Ancón donde se asentaron los primeros extranjeros en la ciudad. Se comenta que Rodrigo de Bastidas, entró por la bahía de Santa Marta a fundar la ciudad en el año 1525, por la calle 8 del barrio Pescaito, fue la razón para que el primer nombre de esta famosa calle se llamara “Calle Bastidas". 
Diversos caminos para llegar a Taganga: Antaño existían varios caminos para llegar a Taganga. Uno que de Taganga se llegaba al barrio Nacho Vives y San Fernando. Por otro camino se llegaba a las salinas del barrio Pescaito. Existía el Camino Real, que atravesaba las lomas y conducía al corregimiento de Mamatoco, llamado “Camino del Frayle”. Otro acceso de los tagangueros era comunicarse por el mar.
Camino secreto de los indígenas: Existían un camino secreto de los indígenas Taganga por el Mar de Pescaito, que era utilizado para encontrar el banco de perlas, ya que desde el año 1611 existía en la población una encomienda de perlas. Confirma este banco de perlas un testimonio del Alférez Real, de la Provincia de Santa Marta, José Nicolás de la Rosa, quien dejó escrito en su libro La Floresta, que en el año 1719 había en la bahía de Taganga, un copioso ostral de perlas y criadero de coral de la mejor calidad.
El camino del barrio San Fernando y Nacho Vives: Desde el barrio El Cundí por la carrera 16 se atravesaba al barrio San Jorge y los talleres del ferrocarril, ubicados entre los barrios San Fernando y Nacho Vives, se llegaba a la actual cancha de fútbol de Taganga. En ese camino se encontraba hace más de 50 años en la parte de alta del barrio San Fernando el Polígono de Tiro del Batallón Córdoba, cuando el ejército hacía mucho ruido durante en sus prácticas. La algodonera de mota que existió en esa zona norte le daba vida a este camino, que comunicaba a Santa Marta con Taganga, algodonera que años después fue reemplazada por La Coquera.
El camino de la vendedoras de pescado: La actual calle 4, del barrio Pescaito, es reconocida por los pescaiteros, como “Calle Primera”, por ser la que inicialmente se habitó durante el proceso de asentamiento en el barrio, protagonizado por mujeres tagangueras vendedoras de pescado que llegaban a pie a este sector, atravesando los cerros por un viejo camino indígena.
Inauguración de la carretera de Taganga: En el año 1954, siendo Gobernador el General Rafael Hernández Pardo, proyectó la construcción de la vía destapada, Santa Marta - Taganga. Como gran acontecimiento la carretera fue inaugurada en marzo del año 1956, siendo alcalde de Santa Marta, Alfredo Riascos Labarcés y Presidente de Colombia, el General Gustavo Rojas Pinilla.

Plano de 1748.
Se identifica a Santa Martín.

SEGUNDO, COMERCIALIZACIÓN DE CULTIVOS: Hay una cartografía francesa del año 1748, en donde aparece registrado el nombre San Martín y un camino de este sector hacía Taganga, Mamatoco y Villa Concha. En el mencionado plano se observa un asentamiento de parcelas o fincas, probablemente cultivos de caña de azúcar, vid, algodón y palo de brasil, arbustos que ya se comercializaba en la época.  El vid, para destilar vino; el palo de brasil, destinado para combustión y colorantes y el algodón para tejer.
Salinas de Pescaito.

TERCERO, EXPLOTACIÓN DE LAS SALINAS: Desde 1750, existían las salinas del barrio San Martín, que colindaban con un cerrito aislado, conocido como “El Cerro de la Viuda”. Cerrito aislado al Norte de la ciudad, llamado así por la comunidad porque se cree pertenecía la viuda del francés Campmartín, primer propietario de esas tierras, donde sobresalían muchas salinas de magnífica calidad, coqueras y convivían varios habitantes. Cuentan que la mencionada viuda, que vivió al pie del cerro, donó esos terrenos para la explotación de salinas, con la condición que se le permitiera enterrar el cadáver de su esposo en los alrededores del cerro, sal que en tambores de madera almacenaban en las bodegas. Esa hacienda del ciudadano francés de apellido Campmartín, guarda relación con la cartografía del año 1748, en donde aparece este antiguo asentamiento registrado con el mismo nombre.
Barrio "Las Salinas”: Esas salinas en el año 1927, el Concejo Municipal de la ciudad, autorizó su desecación. Después en el año 1954, con dragas de la empresa Campenón Bernarl de Colombia Limitada, se adelantó el relleno de las mencionadas salinas, convirtiéndose en un asentamiento de 60 familias habitado primordialmente por trabajadores del Puerto Marítimo y trabajadores del Ferrocarril. Fue esta la época en donde los pobladores subsistían de la recolección de sal y de recoger pescaditos salineros, por eso hay una teoría que el nombre del barrio Pescaito, se debe a esa recolección de pescaditos. Era que por este sector también pasaba un brazo de la actual quebrada La Lata, proveniente de los cerros del barrio Bastidas, pasaba por el barrio Almendros y por Pescaito para desembocar por los lados del puerto samario. En esa quebrada también los pobladores recogían pescados. De modo que el nombre del actual barrio San Martín, se deriva de las salinas ubicadas en la hacienda Campmartín, que entre otras cosas primero se llamó barrio "Las Salinas”. Cuando el Concejo Municipal autoriza la desecación de las salinas, año 1927, a ese sector también lo llamaban "Ciudad Perdida", por lo retirado del centro de la ciudad. Hubo otro sector por allí mismo llamado "Sierra Maestra". Como podemos observar muchos puntos del sector Norte tuvieron sus nombre primitivos como: "Cerro de La Viuda", "Las Salinas", "Ciudad Perdida", "Sierra Maestra"; para terminar en San Martín y Pescaito. 
Testimonio de Eduardo Bermúdez Bermúdez: El historiador samario Eduardo Bermúdez, referente a la formación de estos barrios en su libro, Materiales para la Historia de Santa Marta, registra los siguientes hechos:
- “Los 8 mil soldados de la tropa de Pablo Morillo, "El Pacificador", llegados el 22 de julio de 1815, a Santa Marta, en 46 naves de guerra, tendieron sus tiendas de campaña en un sector de las salinas, ubicadas al Norte de la ciudad.
- “En el siglo XX, nacieron varias calles, carreras y barrios, entre ellas, La Salina y El Cerro de la Viuda
Tiene lógica la presencia  en 1815, de Pablo Morillo con sus 8 mil soldados, en el sector Norte de la ciudad, ya que en este sitio habían cultivos de pan coger y una antigua quebrada para dotarlos de agua dulce, la hoy llamada quebrada La Lata, que se desprende de los cerros del barrio Bastidas y desembocaba en el Mar de Pescaito.
Testimonio de Héctor Emilio Sierra Munive, vecino del barrio Pescaito: Ese sector determinado de la ciudad antigua en donde se explotó la sal, inicialmente se conoció como Las Salinas, luego las autoridades de Santa Marta, lo utilizaron de basurero, el cual lo trasladaron para el boquerón y la compañía Campenon Bernal procedió a ejecutar el puerto de la ciudad y dinamitaron cerros. Ocurrió que Las Salinas de basurero se convirtieron en arenero, para ser hoy el barrio San Martín. Quiere decir primero, Las Salinas, luego basurero, siguió arenero, para terminar en barrio San Martín.

Quebrada.
Cauce por Pescaito.

CUARTO, EFECTOS DEL TERREMOTO EN SANTA MARTA:   En  mayo del año 1834, hubo en la ciudad de Santa Marta un fuerte temblor de tierra que destruyó el Centro Histórico. Muchos de esos pobladores samarios, que en total sumaban seis mil personas, buscaron refugios en diferentes sitios, uno de ellos fueron los sectores de San Martín y Pescaito. Pero no hay registros evidentes que estos damnificados, que en su mayoría eran españoles, hayan construido viviendas en el sector, al parecer fue una migración momentánea.
Acuarela de Marck.
Tambores de madera
para almacenar sal.

QUINTO, EL SITIO "DESPUÉS DE LA LÍNEA DEL TREN": La primera Estación del Tren, tipología americana, fue construida por la firma The Santa Marta Railway Company Limited (socia de la United Fruit Company), a finales de siglo XIX. Quedaba esta estación en la actual Avenida del Ferrocarril, entre carrera 5 y 6, cerca del actual Mercado Público de Santa Marta y de las antiguas Coquera Infante y Coquera Campmartín. Esta primera vía férrea que se inició su construcción en 1882 culminando en 1887, y que comunicaba a Santa Marta con Ciénaga, motivó que los samarios a partir de las primera década de 1900, empezaran a construir viviendas después del sector llamado “Después de la Línea”, sobre todo los trabajadores del puerto y del ferrocarril. La iniciación del tramo Santa Marta - Ciénaga fue el día 17 de junio de 1882 y su inauguración fue el día 24 de junio de 1887, de manera que estas fechas tuvieron un impacto urbanístico y demográfico en los asentamientos urbanos que se formaron en el Norte de la ciudad, principalmente el barrio Pescaito. Lo mismo que un impacto futbolístico, ya que gracias a los buques y al tren que estacionaban en el puerto, en 1897, se jugó fútbol por primera vez en Santa Marta, en una cancha aledaña al Terminal Marítimo. Producto de este encuentro del tren con los buques, a partir del año 1900, se empezaron construcciones de vivienda en el sector denominado, "Después de la Línea del Tren". La empresa Sociedad Unión construyó en el año 1920, una urbanización de 12 manzanas llamada, “Barrio Norte”. Lo mismo que el 20 de agosto del año 1930, el Presidente liberal, Enrique Olaya Herrera, emite una Resolución otorgándole Personería Jurídica a la “Urbanización Olaya Herrera”. El periódico El Informador de Santa Marta con fecha 29 de julio del año 2016, sobre las urbanizaciones del barrio Pescaito, relata lo siguiente:
- “Promediando la década de 1920, toda esta zona se convertía en una verdadera ciudadela obrera con 30 manzanas de forma cuadrada con promedio de 44 lotes, calles anchas que oscilan entre 7 y 12 metros; antítesis del viejo trazado colonial que se fundamentaba en manzanas rectangulares y estrechos callejones. Al costado oriental de la Plaza de la Castellana en un lote de terreno, el Club Cooperativo de Gabriel y César Donado, construía 100 casas cómodas con buenas condiciones higiénicas y buena provisión de agua potable, ventiladas; modelo de vivienda acorde con la clase proletaria. Ese crecimiento urbano definió las siguientes calles para 1930: calle 6 (del Polo Norte), calle 7 (Padilla), calle 8 (Bastidas de las Piedras o), calle 9 (Campo Serrano) y calle 10 (Madrid), con una escala urbana bastante baja. De los proyectos históricamente consolidados, estaban la Urbanización de la Sociedad Unión entre las calles 5 y 9 con carreras 7ª y 9ª, que contaba con la Escuela Sociedad Unión; utilizada por el sindicato que agrupaba 300 trabajadores de la United Fruit Company del muelle de frutas y trabajadores independientes. Más al Este, se loteó la Urbanización barrio Olaya Herrera de propiedad de la Sociedad Constructora del Hogar entre las calles 3 y 9 con carreras 9ª y 11ª. Es evidente que durante su planificación se dejaron pocos espacios comunales en este barrio, solo se definió un campo de futbol entre las calles 5 y 6 con carreras 6ª y 7ª. La Cooperativa Ferroviaria del Magdalena adquirió para sus afiliados, las viviendas entre las carreras 4ª y 5ª con las calles Bastidas o Las Piedras (8) y Campo Serrano (9). Barrio Norte con las 12 manzanas de la urbanización realizada por la Sociedad Unión y el barrio Olaya Herrera construido por la Sociedad Constructora del Hogar.
Acuarela de Marck.
Cría de chivos, sector Norte.

SEXTO, PRESENCIA DEL FÚTBOL EN EL SECTOR NORTE: La cercanía del sector de Norte, con el Puerto de Santa Marta y la convulsionada calle 8, también marcó la llegada del fútbol al barrio Pescaito. La primera cancha estaba en el antiguo “Playón”, a un lado del desaparecido barrio Ancón, donde jugaban los ingleses que bajaban de los buques, según cuentan eso ocurrió en el año 1897. Sobre esta cancha el historiador samario Joaquín Zorro Celedón en su libro El Fútbol del Magdalena, publicado en el año 1987, manifiesta:
- “Los antiguos socios del Club Zamacois lograron la consecución de unos terrenos ubicados en el sector Norte de la ciudad, junto a un cerro pequeño que por estar aislado recibe el curioso nombre de la “Viuda”. Allí trabajaron febrilmente y con la ayuda de la comunidad trazaron medidas, enterraron postes, clavaron horizontales y limpiaron terrenos.

Como se dijo con anterioridad “El Playón” era un extenso terreno que nacía en el antiguo barrio Ancón y terminaba en el barrio Pescaito y varias canchas se construyeron en esos amplísimos terrenos. Una de esas canchas a finales del año 1916, la adoptaron con el nombre de “La Catalana”, nombre de un bar donde llegaban marinos a descansar, a recrearse con alcohol y con mujeres. De modo que esa cancha ubicada en la carrera 7 con calle 5, la empezaron a llamar “La Catalana”, por el bar o cantina de propiedad de unos españoles, nombre este convertido posteriormente en Castellana, palabras sinónimas.
Se encuentra en la Notaría Primera de Santa Marta, escrituras públicas en manuscrito, con tradición catastral de un terreno de mayor extensión llamado "El Playón", una de ellas del año 1913, a nombre de Irene Pinto Mozo. Lo que indica que el barrio se fue formando en estos antiguos playones que sirvieron de canchas de fútbol desde finales de siglo XIX.
Quebradas.
En el barrio Pescaito.

SÉPTIMO, TAGANGUERAS VENDIENDO PESCADO: A mediados del siglo XX, las tagangueras vendedoras de pescado, cruzaban el cerro que separa a Santa Marta con la población de Taganga. El punto de venta de las tagangueras era la actual calle primera, con carrera 11. Por este sitio se empezaron a construir viviendas, constituyéndose también en fundación del barrio del barrio Pescaito.
Antiguas salinas.
Barrio Pescaito.

OCTAVO, EL TRASLADO DE LA LÍNEA DEL TREN: Con el Plan Piloto del año 1956, se autoriza suprimir el viejo trazado de la vía férrea (Avenida del Ferrocarril), construida en 1882, trasladándola en el año 1960, hacia el borde de las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta, lugar donde se encuentra actualmente. De modo que desde 1960, empezaron a formarse barrios informales después de la actual línea férrea, ósea en lo que es hoy la Avenida Alterna al Puerto. 

CARACTERÍSTICAS 
DEL BARRIO.
Año 1908.
Barrio Pescaito.

TEORÍAS O HIPÓTESIS SOBRE EL NOMBRE DEL BARRIO: Existen varias teorías acerca del nombre del barrio Pescaito. Dicen los historiadores que a mediados del siglo XX, las tagangueras vendedoras de pescado, cruzaban el cerro que separa a Santa Marta de Taganga, por medio de un viejo camino que aún existe, pese a la construcción de la actual carretera. El punto de venta era la calle primera, con carrera 11, cerca del Puerto Marítimo de la ciudad, donde hoy está ubicado el barrio Pescaito; esa es la razón por la cual muchos pescaiteros manifiestan que el barrio  comienza desde la calle 1, con carrera 11; hasta la Avenida del Ferrocarril, que es la calle 10. Cuando los compradores de pescado iban hacia el punto de venta decían:
- “Ya llegó el Pescaito” o “Vamos pá Pescaito.
Hipótesis de los pescaitos marinos: Otra hipótesis explica que en la parte Noroccidental, lo que hoy se conoce como el barrio San Martín, o la calle quinta y sexta de Pescaito, eran unas antiguas salinas, que al secarse dejaban en la superficie pececitos muertos sobre la arena, a los que la gente llamaba "pescaito". Sobre esta teoría comenta el periodista samario, Jorge Charris Pacheco:
- “Cuando no existía el Puerto como tal, El mar entraba más allá de la carrera 7 y 8, calles 3-4-5-6. Todavía no estaba por ese lado las líneas férreas. Al secarse el agua marina por efectos de alta temperatura, quedaban peces allí, que luego morían y las personas de aquella época comenzaron a llamarle:
- "Nos vemos en el mar de los pescaitos".
- "Vamos a cogé pescaitos".
Cuando se secaba la arena quedaba de color colora'o y allí comenzaron a jugar fútbol los tripulantes de los barcos que llegaban al muelle de madera con los criollos. Ese muelle daba la vuelta por el extinto barrio Ancón.
Testimonio de Fredy Alfonso Katuna Cuello, líder pescaitero: Pescaito, antes llamado Salinas de Pescaito, está ubicado en el Norte de la ciudad. Los pescaditos pequeños llegaban hasta la orilla de las salinas, en donde las mujeres lavaban el pescado. Eran tantas las señoras que llegaban ahí que se volvió algo muy común. Se reunían hasta 20 mujeres al tiempo y siempre veían muchísimos pescaito al costado. De ahí se cree que nació el nombre. Posteriormente, el nombre evolucionó a Salinas de Pescaito, quedando finalmente con el diminutivo que se conoce actualmente.
Año 1939, 
panorámica de Santa Marta.
Desde los cerros de San Martín.

CARACTERÍSTICAS DEL BARRIO PESCAITO: Una de las características de este popular barrio, es la sociabilidad de grupos de personas en las esquinas; jugando diferentes juegos, como dominó, siglo, naipes, macana. De igual manera, utilizan las esquinas para mamar gallo, chismosear, pasar el tiempo. Los fines de semana no falta la música de los picós, en donde se escucha música vallenata, champeta, salsa, con alto volumen. Es el barrio del carnaval, de las tamboras, del fútbol, de la cultura; ya que sus calles anchas y planas, permiten la realización de eventos musicales, deportivos y culturales. Ejemplo la denominada "Esquina de la Alegría", ubicada en la calle 7 con carrera 10, donde se desarrollan todos los años los siguientes eventos: La gran "Noche de Tamboras", lectura del bando del carnaval, espectáculos musicales y bailables, competencias de danzas; actos organizado por la fundaciones folclóricas del barrio, como Funcarpés y Fundación Pescaito Dorado y Fundapescaito.
Año 1927.
Barrio Pescaito.

ANTIGUO PERÍMETRO DE PESCAITO: Son tres principales sectores los que se encuentran en el antiguo perímetro de Pescaito, zonas territoriales que limitan con el cerro, el puerto y el centro de la ciudad de Santa Marta. Los tres principales barrios del antiguo perímetro de Pescaito son:
1. Barrio Norte.
2. Barrio Olaya Herrera.
3. Barrio Pescaito.
1. Barrio Norte o Urbanización de la Sociedad Unión: El barrio Norte se formó con las 12 manzanas de la urbanización realizada por la Sociedad Unión, en la década de 1920. Localizada esta antigua urbanización entre las calles 5 y 9, con carreras 7 y 9. Contaba entonces con la Escuela Sociedad Unión, que servía de sede para los sindicatos de la Zona Bananera y de los portuarios.
2. Barrio Urbanización Olaya Herrera: Fue fundado el 20 de agosto del año 1930, siendo Presidente de Colombia el liberal Enrique Olaya Herrera. Urbanización que fue construida dentro de unos terrenos baldíos por la Sociedad Constructora del Hogar, en la siguiente área: Calles 3 y 9, con carrera 9 y 11.
3. Barrio Pescaito: Hacía 1930, tenía el barrio Pescaito, 8 Manzanas, que arrancaba al pie de los cerros de Taganga, hasta la calle 4, entre las carreras 5 y 9. De acuerdo a todos los testimonios este barrio nació en la calle primera con carrera 11, porque allí se ubicaban los tagangueros a vender sus pescados, de modo que se volvió famoso el "Pescaito" que vendían los tagangueros.
Año 1920.
Barrio Pescaito.

PERSONERÍA JURÍDICA DEL BARRIO PESCAITO: Con el nombre barrio Olaya Herrera, fue otorgada por la Gobernación del Magdalena, la Personería Jurídica No. 897, de julio 17 del año 1963, a la Junta de Acción Comunal del mencionado barrio.
Laguna de Pescaito.

LAGUNA DE PESCAITO Y “PESCAITO SALINERO”: Un humedal fue el sector donde se formó el barrio Pescaito, al cual llamaban la Laguna de Pescaito o Poza de Pescaito, que tuvo conectividad con cinco fuentes de agua que desembocaban en el Mar de Pescaito. Esa Laguna de Pescaito estaba ubicada en el sector de la carrera 9 con calle 2, sitio donde en verano se convertía en un campo de fútbol (Cancha Bermúdez) y en invierno una laguna que hasta pescaban. Esos humedales pertenecían al municipio de Santa Marta, que años después los vendió a la fábrica de leche “La Pradera”, pasteurizadora que vendía leche en botellas, razón suficiente para que desapareciera la “Cancha Bermúdez”, en la década de 1970.
Fenómeno natural: Cuando había lluvia y el mar crecía, la Laguna de Pescaito, se inundaba. Era está época cuando los primeros habitantes pescaban con anzuelos o chinchorros para saborearlos fritos o cocido con guineo o arroz. Pero había una época veranera que el mar se iba, entonces empezaba a secarse la Laguna de Pescaito. Esos pobladores observaban como morían miles de peces por falta de oxígeno pero no sé descomponían por efectos de la salinización. A esos pececitos los llamaban "Pescaito Salinero". La gente los cogía por montón y los guardaba en casa para saborearlos todos los días en desayuno, almuerzo y cena. La mano del hombre a punta de maquinarias acabó con ese fenómeno natural taponando la Laguna de Pescaito, la que se convirtió en cancha de fútbol.
Camino.
De Pescaito a Taganga.

FUENTES DE AGUA DE LA POZA DE PESCAITO: Desde los cerros del barrio Bastidas, cerros de Taganga y cerros de Las Tres Cruces, se desprendían quebradas u ojos de agua en busca del mar caribe. Esas cinco fuentes de agua que llenaban la Laguna de Pescaito fueron las siguientes:
Fuente de agua de la Vía Alterna: Esta quebrada pasaba por lo que en la actualidad se conoce como la Vía Alterna.
Fuente de agua de la calle 8: El recorrido de esta fuente de agua, conocida en la actualidad como quebrada La Lata, lo realizaba por la calle 8 o Calle de las Piedras.
Brazo del Río Manzanares: Un ramal del Río Manzanares también penetraba a la zona del barrio Pescaito.
Quebrada del Polideportivo: Existía una quebrada que atravesaba el actual Polideportivo, seguía por el barrio 20 de Julio y finalizando en el sector de Pescaito.
Mar de Pescaito: El mar caribe con sus frecuentes olas alimentaba la Laguna de Pescaito. Esas olas marinas penetraban hasta la calle 9.

ZONAS
INFORMALES DE PESCAITO.
Sectores,
Zona Norte de Santa Marta.

ZONAS INFORMAL DE VILLA TABLA: Primero existió en el sitio el barrio “Rincón Guapo”, que para llegar había que recorrer a pie un caminito para atravesar el cerro. Cuando construyeron la línea férrea, fue que abrieron o demolieron el mencionado cerro; de modo que el barrio “Rincón Guapo”, salía de la calle 2 y pasaba la carrera 9. Por los años 60 del siglo XX, al sector lo llamaban "Altos de Jalisco" o "Avenida Los Rebolledos"; después lo llamaron Cumbres Borrascosas. Fueron sus primeros habitantes los hermanos Rebolledo, al igual que Emilia Márquez y Alfonso Barros; familias estas que vivían en 4 casas, ubicadas entre la carrera 7, con calle primera, cerca al Puerto de Santa Marta. Luego el barrio se extendió a tres ensenadas en la parte alta de los cerros, entre carrera 6, 7 y 8. El nombre de Villa Tabla, nace después de ejecutarse un convenio entre Ferrovías y la comunidad invasora, que comprendió la construcción de viviendas en tablas en los terrenos baldíos aledaños a la Vía Alterna al Puerto. Este barrio lo divide del barrio Pescaito, la línea férrea y la Vía Alterna. Para el año 2019, la comunidad está compuesta por 210 casas, con una población de 220 familias.
Año 1748.
Se observa en el plano,
Salinas, cultivos y camino a Taganga.

ZONA INFORMAL DE "EL BORO": Es un sector dominado por drogadictos y jíbaros, localizado en la calle 10 o Calle Madrid, entre las carreras 4 y 5, sector cercano a la Avenida Ferrocarril. Es “El Boro”, foco principal de “olla” del micro-tráfico de Santa Marta, alimentado por drogadictos y jibaros, que desde los tiempos de la Bonanza Marimbera, personajes llegados de Buenaventura buscando embarcarse como polizones, se establecieron en el sitio consumiendo y vendiendo toda clase de drogas. Con el tiempo se le sumaron a los vallunos, cachacos, extranjeros y hasta samarios, convirtiendo el lugar en un asentamiento para consumir drogas. En el año 2013, fueron desalojados del lugar, pero la falta de una campaña permanente permitió que volvieran al sitio. “El Boro” hace alusión al borojó, fruta afrodisiaca de esa región del Valle del Cauca.
Ensenada Olaya herrera.

ENSENADA OLAYA HERRERA O MAR DE PESCAITO: El sector Mar de Pescaíto, después llamado Ensenada Olaya Herrera, está compuesta por:
- Tres calles (Ia primera, la segunda y la tercera).
- Cuatro carreras (desde la 8 hasta la 12).
Algunos consideran que en esta zona, ubicada en las laderas del cerro, se dio asentamiento humano desde el año 1928. Corresponde a un minúsculo sector del total de la extensión barrio Pescaíto.
Legalización: Ocurrió que para la década de 1980, moradores de este sector de la calle primera con carrera 11, se veían marginados de las inversiones que llegaban al barrio Olaya Herrera, que contaba con Junta Comunal. De modo que moradores de la calle primera con carrera 11, se organizaron y conformaron otra Junta Comunal, la cual fue reconocida por la Alcaldía Distrital, como Junta Comunal del barrio Ensenada Olaya Herrera, dese entonces se empezó a llamar el sector: Ensenada Olaya Herrera, siendo desde esa década del Ochenta, primer Presidente de la Junta Comunal, el dirigente cívico Orlando Manjarrés.
Sectores del barrio Ensenada Olaya Herrera: A los alrededores de la Ensenada Olaya Herrera, se encuentra la subida a Taganga, en la parte de atrás el emblemático Mar de Pescaito. Los cerros que bordean la Ensenada Olaya Herrera, colindan con barrios como, San Martín, Casa de Tabla y San Jorge.
"La Canchita" o "El Campito": Pese a su corto espacio territorial, su único escenario de diversión era la denominada “Canchita”, lugar donde se daban cita niños, adolescentes, jóvenes y adultos a jugar fútbol a pie descalzo, donde cada quien armaba su línea (llámese equipo) y unos jugaban con camiseta y otros sin la misma para diferenciarse. Es ahí en la calle primera, donde por efectos del denominado “desarrollo” la cancha fue reducida para dar paso a una vía, sin tener en cuenta a una comunidad sana y representativa. De modo que "La Canchita” o "El Campito” desapareció, ese fue el trato y la ingratitud de una clase dirigente de espaldas a una comunidad donde nació el fútbol.

OTROS 
DATOS PESCAITEROS.
 
Pescaito. 
Sector de la iglesia.

PALENQUERAS EN EL BARRIO PESCAITO: En 1948 se hospedó en el barrio Pescaito de Santa Marta, Zoila “La Niña Mejía”, en compañía de su madre Buenaventura Villamil, llegaron procedentes de San Pablo Bolívar; desde entonces caminaron las calles de Santa Marta vendiendo dulces. “La Niña Mejía”, se ocupó de transmitir la elaboración de cocadas a varias mujeres que hoy continúan con la tradición y que sostienen a sus familias con la venta de estos deliciosos dulces. Su casa en pleno siglo XXI es un punto de referencia de la cultura samaria, la cual llaman “Casa de los Negritos” o “Casa de la Niña Mejía”.
 
Institución Educativa  
Madre Laura.

INSTITUCIÓN EDUCATIVA DISTRITAL MADRE LAURA DEL BARRIO PESCAITO: María Laura de Jesús Montoya Upegui, más conocida como Madre Laura, nació en Jericó Antioquia en 1874 y murió en Medellín en 1949.
- Se dedicó a formar jóvenes dentro de la fe cristiana y católica en el Departamento de Antioquia, por eso fue nombrada docente en Amalfi, en el año de 1894.
- El 14 de mayo de 1914 fundó la Congregación de Misioneras de María Auxiliadora y Santa Catalina de Siena.
- Declarada beata de la Iglesia Católica en el año 2004. 
- Canonizada en el año 2013, por el Papa Francisco, convirtiéndose en la primera santa de nacionalidad colombiana. 
Antiguos playones
zona norte de Santa Marta.

LAS CATALANA DEL BARRIO PESCAITO: “El Playón” era un extenso terreno arenoso que nacía por los lados del puerto y del antiguo barrio Ancón, y terminaba en los barrios Pescaito y San Martín. Varias canchas se construyeron en esos amplísimos terrenos. Una de esas canchas a finales del año 1916, la adoptaron con el nombre de “La Catalana”, nombre de un bar donde llegaban marinos a descansar, a recrearse con alcohol y con mujeres. Se encuentra en la Notaría Primera de Santa Marta, escrituras públicas en manuscrito, con tradición catastral de un terreno de mayor extensión llamado "El Playón", una de ellas del año 1913, a nombre de Irene Pinto Mozo. Lo que indica que el barrio se fue formando en estos antiguos playones que sirvieron de canchas de fútbol desde finales de siglo XIX.

Manuel Alvarado Hernández, un líder comunal de Pescaito al respecto manifiesta:
- “En la esquina de la carrera 7 con calle 5 existió un bar denominado La Catalana, cuyos propietarios eran de origen español. Ese bar o cantina era bastante grande y cogía casi media cuadra".
Otro líder cívico pescaitero Óscar Alberto Alvarado Hernández, hermano de Manuel, sobre La Catalana expresa lo siguiente:
- “El bar La Catalana, quedaba en la carrera 7 con calle 5 esquina. Esa construcción la conocí en ruinas, sin puertas y sin techos, con las paredes caídas. En las paredes internas que todavía se conservaban estaban los precios de las bebidas hechas con pinturas".

Efectivamente había en ese sector norte alrededor de 15 casas-bares, que llamaban "Las Catalanas". Edificaciones grandes y lujosas, en donde mujeres francesas, italianas y españolas, vendian sus hermosos cuerpos al mejor postor, al son de la música y del licor. Frente al parque del barrio (calles 5 y 6, con carreras 6 y 7) existía un playón que era usado como cancha. En ese playón se construiría el colegio Kennedy y el hogar infantil. Pues bien, a esa cancha llamaban La Catalana por lo de la cantina, hasta que alguien cayó en cuenta que Catalana era sinónimo de Castellana, y ahí mismo le cambiaron el nombre.

FUENTES DE CONSULTA.

Arturo Bermúdez Bermúdez: Materiales para la Historia de Santa Marta; publicado en el año 1981.
El Informador: La zona norte de Santa Marta: pasado y futuro; publicado el 29 de julio del año 2016. República de Pescaito: Fotografias y testimonios de esta grupo de Facebook. 
Nando Flórez Guerrero: Testimonios y fotografías de su página de Facebook. 
Álvaro Ospino Valiente: Las Salinas de Santa Marta una particularidad de nuestra región; crónica publicada en El Informador, el 29 de julio del año 2017.

miércoles, 18 de enero de 2017

BRUJERÍA 
DEPARTAMENTO MAGDALENA.
Misterio del Hombre Caimán. 
Plato Magdalena.

LA BRUJERÍA DEL "NIÑO EN CRUZ" EN PLATO: El "Niño en Cruz" es conocido en el mundo del esoterismo como la aseguranza que le realiza un brujo a una persona a través de cruces tatuadas en la espalda y en las extremidades del cuerpo para aumentar la fortaleza física y para no morir en situaciones de peligro extremo.
“EL NIÑO EN CRUZ” DE ELÍAS CARBONELL: A este clan de la época perteneció Elías Carbonell, quien con su "Niño en Cruz", tenía poderes sobrenaturales provenientes de pactos con el diablo. Elías Carbonell, nació en el caserío de Zarate, jurisdicción Plato Magdalena, donde sus hazañas le dieron renombre, la más notable fue haber matado un tigre utilizando como arma sus prodigiosas y potentes manos.
“EL AMIGUITO” DE PLATO: Brujo oriundo del caserío de Las Mulas, jurisdicción en esa época de Plato Magdalena, quien con sus poderes ocultos evocaba espíritu de los muertos y se transformaba en animales. Fue “El Amiguito”, quien convirtió al botánico Prospero Acuña Villalobos, oriundo de Nueva Granada Magdalena en tigre.
“CHILOLO” ISIDORO MEJÍA: Plateño de nacimiento, más conocido como “Chilolo”. Su secreto consistía en trabajar labores del campo solo, porque así les rendía más el trabajo. “Chilolo”, clavaba como si fueran puntales, madrinas o postes, que cuatro mozos de perrenque no habrían movido siquiera.
“FELITO” FÉLIX CARRANZA: “Felito”, natural de Plato, con sus potentes brazos embrujados por “El Niño en Cruz”, desmontaba un potrero de cien hectáreas en una hora.
GREGORIO “GOYO” HERNÁNDEZ BUELVAS: Hijo del también acordeonero plateño Melchor Eloy Hernández Batista, casado con su madre Nicolasa Buelvas. "Goyo" Hernández, nació en el año 1871 y fue uno de los primeros en tocar acordeón en la región de Plato; hombre misterioso o brujo, que vestía de negro o blanco y dormía en su extensa finca ganadera El Topacio, en un cuero de vaca negra, rodeado de perros. De él se dice que tenía pactos con el diablo, confirmando con esto, que el hechicero y el músico eran una misma persona, que el arte musical era un estado de magia.
RAFAEL GALINDO: Era oriundo de Santana Magdalena, se caracterizó por ser capaz de frenar tomándolo con sus potentes manos por los cuernos, la embestida de un toro cimarrón de 40 arrobas; el cual levantaba en vilo, tiraba contra el suelo y en un santiamén le amarraba las 4 patas.

HOMBRES MISTERIOSOS,
EN EL PIÑÓN MAGDALENA.
Prudencio De La Hoz. 
´De Tiogollo Magdalena.

PRUDENCIO DE LA HOZ, MEDICO BOTÁNICO Y CLARIVIDENTE: Prudencio De La Hoz, nació en el caserío de Tiogollo, municipio El Piñón Magdalena, en los últimos años del siglo XIX. Desde su juventud se esmeró en el conocimiento de las plantas, utilizándolas al servicio de la medicina a través de remedios naturales, por medio de los cuales curaba enfermedades. Además de médico empírico, tenía el don de la clarividencia y era conocido como un médico que realizaba milagros. En sus andanzas de médico de renombre, conoció en Cantagallar Magdalena a la profesora Eva Cervera (Oriunda de Cerro San Antonio Magdalena), población donde unieron nupcias y donde nació su única hija Carmen De La Hoz Cervera. Eva Cervera, natural de Cerro San Antonio Magdalena, se residenció en Cantagallar como una de las primeras profesoras de la localidad. Nació del tronco del cerrano Julián Cervera y tuvo los siguientes hermanos: Joaquín Cervera, se casó en Cantagallar con Zunilda Calvo Pérez. Juana Cervera, se casó en Cantagallar con Manuel María de la Rosa. “Conchita” Cervera, se casó en Cantagallar con Santos Calvo.
MANUEL FRANCISCO GARCÍA, MÉDICO QUE CURABA CON SECRETOS: A mediados del siglo XX, existió en el corregimiento de Sabanas, municipio de El Piñón Magdalena, un médico empírico que curaba a las personas con secretos, hijo de “La Niña” García. Sus conocimientos médicos los adopta luego de tomar posesión del espíritu del fallecido médico pivijayero Santander Herrera. Fueron muchos los aciertos que tuvo Manuel Francisco García, en la región del Magdalena. Atendía los pacientes acompañado de una botella de ron. Concentrado en el patio de la casa hacía un rezo riguroso, en ese momento de concentración diagnosticaba si el enfermo tenía cura. Santander Herrera Orozco, fue un prestigioso médico de comienzos del siglo XX en Pivijay Magdalena. Hoy día el hospital de esa localidad lleva su nombre.
JOSÉ “JOCHE” VALENCIA: El camión “La Babilla”, cuyo propietario oriundo de Salamina Magdalena, le decían “Mis Ojitos”, porque el chofer tenía los ojos adormitados. Vehículo que transportaba pasajeros de Salamina a El Piñón y viceversa, la mayoría pacientes del médico botánico “Joche” Valencia, a quien le profesaban fe profunda.
NICASIO ROMO: Oriundo de El Piñón y maestro en las artes de la botánica y rezos de sanación. Nicasio Romo, casado con Petrona Hernández, tuvieron de hijo a José Manuel Romo Hernández. José Manuel Romo Hernández, se casó con Aurelia Cantillo Acosta, tuvieron un hijo de nombre Alberto E. Romo Cantillo, este a su vez padre de Oscar Romo.
ENIGMATICO JOSÉ ARATO: Desde mediado del siglo XX, comerciaba en El Piñón Magdalena el enigmático José Arato, de sangre italiana, y padre de José Miguel, Humberto, Luz Marina, Antenor. Vivía en casa de esquina en el Barrio Abajo, en donde vendía víveres y aperos para caballos, además de ser prestamista. Una uña larga en su dedo gordo delataba su mundo oscuro. De él se decía que tenía pacto con el diablo, personaje que se presentaba a su casa montado en caballo y con el cual tomaba tragos de ron. Durante esas parrandas con el diablo, hacía un pósito en la sala, llenándolo de cerveza, de inmediato un gato negro lo achicaba.  
EL SUSTO DE PEDRO ANTONIO MÁRQUEZ: La viuda Matea mandó a su trabajador a cargas dos cajas de aguas del Río Magdalena, para labores domésticas de su residencia en El Piñón Magdalena, con tan mala suerte que una de las cajas de madera repleta de agua, cayó sobre el pie derecho de su peón. Ante este incidente su patrona pidió a San Pedro Mártir de Verona que si el joven se curaba le quemaba una caja de espermas en la puerta de la iglesia. Ocurrió que el joven murió y la viuda Matea no cumplió la promesa de la “manda” hecha al patrono del pueblo. Poco tiempo después Pedro Antonio Márquez, esposo de Dolores Fandiño Rangel, reposaba una pea de 4 días de fiestas patronales en su finca cercana a la población, cuando escuchó quejidos profundos. Ante esto Pedro A. Márquez, preguntó:
- “Eres de esta vida o, de la otra”.
El desconocido invisible le contestó:
- “De la otra”.
Pedro A. Márquez, ante semejante respuesta, asustado y nervioso le volvió a preguntar:
- “Que quieres”.
El desconocido invisible le volvió a responder:
- “Dile a la viuda Matea, que desde que me morí no le visto la cara a Dios, porque ella no le ha quemado la caja de esperma a San Pedro Mártir de Verona. No sabe ella lo que me ha tocado sufrir, que estoy a las puertas del infierno”.
El piñonero Pedro Antonio Márquez, lleno de escalofríos salió corriendo para la casa de la viuda Matea y desde la puerta le grito:
- “Viuda de mierda mira en lo que me has metido, te manda a decir tu difunto trabajador que le pagues la “manda” a San Pedro, que por tu incumplimiento todavía es hora que no le ha visto la cara a Dios”. 
"EL NIÑO EN CRUZ" EN LA POBLACIÓN DE EL PIÑÓN: Pepe Márquez, de un cigarrillo hacía un billete.
José Manuel Vizcaíno: “Chocolate”, como le decían popularmente, aguantaba a un Jeep en marcha.
Joselito De La Hoz de Ávila: Nunca perdió una pelea, porque tenía “El Niño en Cruz”.
José de los Santos Gutiérrez: Su “Niño en Cruz”, le permitía borracho, en las fiestas de carralejas, enfrentársele a los toros más valientes, de tal manera que los tumbaba y les quitaba los premios y nunca tuvo un accidente. Subía una pieza de madera de 50 o 60 centímetros de ancho por 2 metros de largo, con un peso de una tonelada, a una altura de dos metros, madera que aserraban para vender sus tablas.
Almanza: Famoso asaltante de camino por los caminos de Cantagallar, El Piñón y Cerro San Antonio Magdalena; decían que tenía “El Niño en Cruz”, porque cuando estaba a punto de ser apresado, se escondía en un árbol delgado y nadie lo veía.
Juan Cantillo: Al igual que Almanza, era el terror de los caminos veredales, fue un gran  salteador que tenía pactos con el diablo. 
ENIGMAS EN TIERRAS PIÑONERAS: El sector comprendido entre la cabecera municipal y el corregimiento de Cantagallar a través de la historia ha sido un territorio misterioso en el municipio de El Piñón Magdalena.
La "Lamparita" de la finca El Olivo: En la finca “El Olivo” cerca de los predios del colegio agropecuario, se hizo famosa la llamada “Lamparita”, que en horas de la noche veían caminando sobre la hierba y que con su luz alumbraba todo el potrero, espantaba y hacía bramar al ganado y correr a más de un ser humano. También era observada en las siguientes fincas: "El Bongo", "San Carlos", "Mayorquín", "La Legua", "La Camorra". Se comenta que era como las luces de un carro y a medida que se acercaba iluminaba todo el sector. Era una luz intensa, brillante. 
Venteadoras de arroz en las "Puertas Mellas": Por el antiguo camino El Piñón-Cantagallar, llegando a la finca “El Bongo”, se encontraban las "Puertas Mellas”, construidas de hierro y pintadas de rojo; misterioso sitio, donde a cualquier hora los transeúntes observaban dos mujeres venteando arroz.  
"Entierro Indígena" en Caño Ciego: También se observaba en horas de la noche el “Entierro indígena”, era un desfile de personas con mechones encendidos en las manos que recorrían la ribera del Caño Ciego, a la altura del puente, muy cerca del corregimiento de Cantagallar Magdalena. 
“El Caballo sin Cabeza”: Por la esquina del comerciante José Arato, en la cabecera municipal, salía un caballo sin cabeza. 
“La Vende Hueso”: Este enigmático personaje salía en la Escuela Urbana de Varones de El Piñón. Era una señora con una ponchera en la cabeza vendiendo hueso por ese sector.

BRUJERÍA
EN LA POBLACIÓN DE CANTAGALLAR.
"El Pillo".
Gabriel Crespo.

GABRIEL “EL PILLO” CRESPO: Curandero de culebras, no solo con brebajes y plantas, sino también con rezos. Poderes hereditarios de su padre “El Mello” Crespo Bernal, esposo de Candelaria Hernández, en Cantagallar Magdalena. 
LA BRUJERÍA DE "GOLLO" GONZÁLEZ: Por los años 30 del siglo XX "Goyo González", se fue con su padre a trabajar en la Zona Bananera. Todo marchaba bien hasta el día que dos individuos asesinaron a su padre que se encontraba solo en su rancho, para robarle los jornales de trabajo. Habían pasado escasos 5 minutos cuando regresó "Goyo", encontrando a su progenitor recién muerto y un vecino le dijo: "Por ahí cerquita van los dos tipos que lo mataron". De inmediato cogió la "chambelona" con que cortaba el guineo y salió corriendo tras los malhechores, a quienes alcanzó no muy lejos del sitio de la tragedia. Corriendo mató al primero, cortándole la cabeza con un machetazo al aire; siguió tras el segundo, que en el desespero se resbaló cayendo al suelo, allí lo hizo picadillo con el machete. Después de haber pagado cárcel por los crímenes cometidos, "Goyo González", regresó a su pueblo Cantagallar. No había pasado mucho tiempo de estar en su pueblo cuando empezó el martirio de toda su vida: Un demonio lo perseguía por donde quiera andaba. La primera señal del mal presagio ocurrió una mañana, cuando sentado en el patio de su casa, un pájaro raro pasó sobre su cabeza silbando. En la noche de ese día, estando acostado con su mujer María De La Cruz, recordó perplejo y asustado, porque a su lado se encontraba un gato negro que lo miraba con unos diabólicos ojos azules. Al día siguiente pasó lo mismo, pero esta vez quien estaba acostado a su lado era una serpiente parecida a una boa. Así pasaba las noches cuando no era un gato, era una serpiente, un perro o cualquier animal que se le aparecía en la cama donde estaba durmiendo. Por esta circunstancia su esposa María De La Cruz, lo abandonó; y por esta circunstancia adoptó la estrategia de cambiar permanentemente de dormitorio, cosa que no funcionó por que donde quiera que se escondía era detectado en el día por el pájaro raro que le silbaba sobre su cabeza, y en la noche por los animales que se le acostaban a su lado para no dejarlo dormir. Cansado de esta situación abandonó su pueblo y se fue a vivir a Fundación Magdalena, en donde también le ocurría la misma pesadilla. Estando en Fundación, cambio su religión católica por la evangélica, única forma que pudo deshacerse del demonio.
LA BRUJERÍA DE "FICO" GONZÁLEZ: Al igual que su hermano "Gollo" González, "Fico" tenía pacto con el diablo. Se dice que fue quien le transfirió los Animes a su pariente Francisco González.
LOS ANIMES DE FRANCISCO GONZÁLEZ: A Francisco González, lo perseguían Los Animes, animalitos boca colorá que le dañaban sus cosas. 
LA BRUJERÍA DE JUVENAL FANDIÑO: Vivió en el pueblo Juvenal Fandiño Rodríguez, esposo de Modesta Rangel Barros; pues bien, este señor conseguía las mujeres con secretos, tenía el secreto del pájaro macúa.
CONCEPCION OROZCO (MAMA CHON): Bajita de estatura, cuerpo corpulento, color moreno, fiestera y bruja. Concepción Orozco aprendió el arte de la brujería de sus antepasados, ya que el pueblo de Cantagallar históricamente ha tenido fama de hechicería. MAMA CHON fue una mujer parrandera, borrachona, y de mucha diversión, en cierta ocasión dispuso irse a parrandear una fiesta en el caserío de Coco Solo, en la madrugada de regreso a Cantagallar cuando ya iba llegando al pueblo, se encontró un cajón con velas encendidas en mitad del camino, ella de inmediato se le sentó encima hasta beberse la botella de Ron. La otra bruja que estaba dentro del cajón en vista que llegaba la claridad del día, y Concepción Orozco no la dejaba ir, se le presentó con nombre propio y le suplicó que la dejara tranquila. MAMA CHON accedió al pedido y se fue a dormir borracha en la troja que tenía en el patio de su casa, la otra bruja aprovechó el estado de embriaguez de su contendora y en un acto cobarde y de venganza, le jaló el dedo grueso del pie izquierdo, dejándola muerta instantáneamente. 
EDUARDO SARMIENTO: Le decían “Malos Ratos”, o “El Perro Negro”, nació en Campo de la Cruz, pero se crió en Cantagallar, población donde se casó con Andrea Calvo. Tenía la particularidad que se acostaba en Cantagallar Magdalena y al día siguiente amanecía tomando tinto en Campo de la Cruz Atlántico, después de haber atravesado nadando el Río Magdalena, convertido en perro. Le faltaba el respeto a los Policías, estos lo buscaban y no lo veían. De modo que él borracho de ellos se burlaba y riéndose les decía:
- A la Policía la compro por 10 pesos y a los inspectores por 5 pesos.  
ZENOBIA, LA PECOSA: Llegó a Cantagallar una profesora pecosa llamada Aura. A Zenobia, la esposa de Goyito Urina, le causó admiración la piel de la profesora, formando carcajadas de burlas. Ocurrió que a los pocos días la piel de Zenobia, quedó como la de Aura, la profesora.
EL BRUJO: Este sector de Cantagallar se llama así, porque en el lugar salía un espanto.

EL HOMBRE CONVERTIDO EN BURRO
EN FUNDACIÓN MAGDALENA.
El hombre burro 
en Fundación Magdalena.

El mulato y corpulento jornalero Santander Martínez, había nacido en 1880 en Haticos Guajira. A la edad de 20 años se enamoró de la hermosa Otilia María Villa, hija de Natividad Argote, una acaudalada matrona del pueblo, con poderes mágicos de brujería. A Natividad Argote, nunca le pareció al mulato Santander Martínez, como el príncipe que siempre soñó para su hija. Pero el amor es así: Otilia, desde el día que lo vio rezando el padre nuestro en la fiesta patronal, sintió que su alma entró al de ella. Empezaron sus amoríos, pero como la madre se oponía, Otilia María Villa, optó por “salirse” con su amado jornalero. Desde entonces fueron felices, la matrona Natividad Argote, al verse vencida no tuvo más remedios que aceptar al nuevo matrimonio en su casa. Vivienda donde empezó la maldición de Santander Martínez, ya que la acaudalada matrona del pueblo, con poderes mágicos de brujería, aprovechó el escenario para convertir en burro al mulato jornalero. Un domingo primaveral en horas de la tarde Santander Martínez, compartía tragos con vecinos amigos frente a su residencia, en el momento pidió permiso para orinar. Sus compañeros de parranda quedaron absortos cuando escucharon el rebuznar de un burro grande y negro que salió corriendo y peando del baño, perdiéndose en los trupillales de Haticos Guajira. Desde entonces se perdió Santander Martínez del pueblo guajiro. En la región solían comentar de la existencia de un burro que había adquirido fama en las estribaciones de la Sierra Nevada, por su fuerza y voluntariedad para el trabajo; pero cuando Otilia María Villa, llegó a la finca indagando por el animal, ya había sido vendido a un señor desconocido. La esposa sin hijos, después de 30 años de búsqueda se dio por vencida y se resignó al sufrimiento, muriendo al poco tiempo. En la plaza de mercado de Fundación Magdalena, los domingos frecuentaba un campesino montado en un burro grande y negro, procedente de las montañas aledañas, que luego de hacer las compras semanales se marchaba por el mismo camino. Joaco Bonet Camacho, enigmático personaje que vendía carne en el mercado, siempre le llamó la atención el burro grande y negro, al cual notaba cansado, viejo y con algo por dentro que no era de animal. Un domingo le dijo a su compañero de ventas en el mercado:
- Compa, ese burro es un pobre hombre.
Su compañero sorprendido exclamó:
- Hombe!
Al domingo siguiente Joaco Bonet Camacho, le dijo a su compadre de venta que hasta ese día el pobre hombre dejaría de ser burro. Efectivamente a las 10 de la mañana como de costumbre, llegó al mercado de Fundación Magdalena, el campesino montado en su burro grande y negro, procedente de las montañas aledañas. Entonces Joaco Bonet Camacho, fijó en el burro su mirada penetrante y constante por algo más de una hora; mirada con fuente de poder, bien lo dice el dicho popular, que los ojos son el espejo del alma. A la hora de su mirada prodigiosa, lentamente aparecía un anciano hombre, canoso y arrugado, que se desprendía del alma maldita de un burro embrujado, ante la mirada atónita del público presente. En ese momento volvió a nacer el mulato y corpulento jornalero Santander Martínez, que había nacido en 1880 en Haticos Guajira; pero ya no servía para nada, las ñoñas en el espinazo, manos y rodillas, presagiaba que le quedaba pocos días de vida.

EL DEMONIO DE ENRIQUE CABARCAS,
EN SEVILLA MAGDALENA.
Enrique Cabarcas, esposo de Ángela Altamar, era un brujo que durante su larga vida tuvo pacto con el diablo y se transformaba en animal. En 1976, murió siendo sepultado en el cementerio San José de Kennedy de Sevilla Magdalena. A los 5 años su tumba fue abierta para trasladar sus restos a otra bóveda, pero sucedió lo inesperado: Fue encontrado tal cual como fue sepultado, como si el tiempo no hubiera transcurrido. A los 10 años, la curiosidad de los pobladores motivó abrir nuevamente su tumba; para entonces, tenía las uñas larga, los colmillos grandes, el cuerpo velludo y una cabellera blanca envejecida.

INFLUENCIA DE LA LUNA.
Misterios 
de las fases de la luna.

LUNACIONES: Las fases lunares se producen por la interacción entre los movimientos del sol, la luna y la tierra. En un año la luna realiza trece recorridos en torno a la tierra, es decir trece lunaciones. Cada lunación tiene una duración de 28 días aproximadamente. Conocemos cuatro tipos de fase lunar, que son la Luna Nueva, Cuarto Creciente, Luna Llena y Cuarto Menguante. La influencia de la luna es observada desde la antigüedad. En la naturaleza, la luna mueve las grandes masas oceánicas de la tierra, las mareas y el agua en general. Más de 85% del cuerpo humano está compuesto de agua, la luna influye en el cuerpo y en las emociones. En las mujeres rige el útero, el ciclo de menstruación, de gestación y las mamas con que se alimentan los hijos. La luna alimenta la imaginación, los sueños. La luna influye en el desarrollo de los hongos.
FASE LUNA NUEVA: Se aconseja eliminar las malas hierbas, se quitan las hojas marchitas, y no se riegan las plantas de interior. Además, conviene abonar y arar el suelo. Es también una fase óptima para la siembra de césped, si se acompaña de tiempo lluvioso. 
FASE CUARTO CRECIENTE: Las plantas poseen más resistencia frente a las plagas y enfermedades. El aumento de la luz lunar facilita la germinación de las semillas.
FASE CUARTO MENGUANTE: Es la mejor para realizar trasplantes y acabar con los insectos y las malas hierbas.
FASE LUNA LLENA: La madera sana y resistente se obtiene talando árboles en Luna Llena.  Como dice la canción de Leandro Díaz: "Los pasos que da la luna, los da la mujer también".