miércoles, 5 de agosto de 2026

OREJA
DE JUANCHO POLO VALENCIA.

LA PELEA DE EL RETÉN, MAGDALENA: La más célebre de sus riñas ocurrió en la Semana Santa del año 1959, después de una presentación en los campamentos de la finca Nicoya, en El Retén, corregimiento de Aracataca. Un negro bastante fornido a quien apodaban "El Chino de Bolívar", cortador de caña en "La Sombra", finca de Juan Vicente Calderón, quiso arrebatarle el acordeón. Como resultado se liaron a los puños llevando Juancho Polo la mejor parte. "El Chino", al ver que perdía la pelea ante un hombre delgado y tragueado, optó por morderlo en la oreja derecha, cercenándole una buena parte, hecho que después lo obligaría a usar su sombrero ladeado para ocultar la huella dactilar de aquel mordisco. Fueron minutos angustiosos en que Juancho Polo, duró agachado en medio de la calle, cubriéndose con la mano el lado derecho de la cabeza mientras aparecían las personas que lo llevaron al puesto de salud. "El Negro", al verlo abatido en el piso se apartó asustado, tomó el acordeón y echó a correr, pero no alcanzó a huir. El instrumento fue recuperado por los amigos del músico, no así el pedazo de oreja. "El Negro", como que se la tragó.
VERSIÓN EN VERSOS.
El 14 de mayo del año 2023, Angela Patricia Ortega Barrios, sobre la perdida de la oreja de Juancho Polo Valencia en la finca Nicoya, publicó los siguientes versos en su página de Facebook:
- "Esta es la historia de cómo perdió la oreja
el juglar Juancho Polo Valencia
entre Aracataca y Fundación, Magdalena
tocando estaba el juglar Valencia
se festejaba el matrimonio
de Soledad Calderón,
la hija del patrón
un rico hacendado de la región.

Un señor muy querido
Vicente Calderón Rodríguez
y de Juancho Polo gran amigo
festejaba de su hija, su compromiso
el festejo sería inicialmente en Riofrío
en la Zona Bananera
una zona de conflicto por la época
más Juancho Polo Valencia
allí no quería, por la gran violencia.

El hacendado Vicente Calderón
le dijo a Juancho que tenía otra opción
la finca La Sombra entre Aracataca y Fundación
cosa que al juglar le llamó la atención
prendida estaba la faena
en aquel cañaveral
La Sombra estaba de fiesta
por aquella ilusión de Soledad

Mientras Juancho hizo un receso
para ir de comensal
había sopa de mondongo
asado y un poco de todo
la mesa del hacendado
rebosante de miel y maná
para todos los invitados
el hambre no se hacía esperar

Mientras Juancho hizo un receso
para ir de comensal
dejo su amado instrumento
en el mesón de aquel lugar
al cual en sus correas
no le faltaba un remiendo
el mayor tesoro de Valencia
tantico solo lo dejó un momento
el capataz Bolivarense
Seferino Cañate
con el instrumento
se fue de imprudente
"El Chino Bolivarense"
le decían al capataz
llamado Seferino Cañete
el capataz imprudente.

Agarrando el acordeón de Juancho
reventando las majaguas
Juancho se lo arrebató a medio ala
y al Chino no le gustó para nada
y se fueron a los golpes
y se fueron a los puños
la concurrencia solo fue murmullo
y asombro por aquel infortunio
Juancho lo llevaba ya vencido
y al capataz Seferino
no le quedo de otra
que darle un solo mordisco
cuál tigre salvaje enfurecido
arrancando a Polo su oreja derecha.

En tristeza termino aquella fiesta
Juancho Polo Valencia
quedó llorando su gran perdida
María Cárcamo una enfermera
buscaba por todo el suelo y la tierra
en la finca La Sombra
de Juancho Polo su oreja
para con cañamo e hilo
poder pegarla y cocerla
nunca se halló la oreja
de Juancho Polo Valencia
dicen que el capataz
se la trago entera
otros dicen que los perros

Dicen las malas lenguas
que el capataz salió a la huida
otros dicen que Calderón
lo despacho enseguida
salió huyendo del cañaveral
los Cervantes con machete en mano
lo iban a picar".
VERSIÓN DE CIÉNAGA, MAGDALENA.
Cuentan que un dia en Ciénaga, Magdalena, fue a una carnicería a fiar una libra de carne. El dueño de la carniceria un señor de nombre Obdulio Sandoval no le fió la libra de carne. Juancho Polo Valencia se molestó y por ese motivo surgio una pelea. Juancho Polo se le tiró a darle puñetazos, pero Obdulio Sandoval, agarró la machetilla de cortar la carne. Así fue como le mochó media oreja. De ahí en adelante Juancho Polo Valencia empezó a colocarse el sombrero de medio lado, para disimular la oreja mocha.

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