viernes, 1 de noviembre de 2024

BETOMA O MATUNA.
Ilustración
de las provincias de siglo XVI.

DIVISIÓN TERRITORIA: A principios de la época colonial, los conquistadores españoles dividieron el área territorial Tayrona en diferentes provincias (Betoma, Tayrona, Carbón, Guanebucan, etc). De acuerdo a los Cronistas de siglo XVI, los Betoma o Matuna, ocuparon asentamiento entre los ríos Córdoba y Guachaca, el Mar Caribe y la Sierra Nevada. Área que estaba conformada por casi trescientas tribus indígenas, entre ellas las siguientes:
- Gaira.
- Taganga.
- Mamatoco.
- Bondigua.
- Jeriboca.
- Masinga.
- Durama.
- Oribókaca.
- Doana.
- Masaca.
- Chengue.
- Dorsino.
- Concha.
- Cinta.
- Gairaca.
- Posigueyca.
- Pueblito.
Cerro
y barrio de "Las Tres Cruces".

LOS CERROS: En el área Matuna o Betoma, se encontraban cerros tutelares, testigos de la ciudad como centros de adoración ceremonial y miradores para divisar el enemigo. Algunos de ellos son los que se detallan a continuación:

- "Cerro de La Cruz": ubicado entre las poblaciones de Masinga y Bonda, servía de mirador a los indígenas para divisar la llegada de los españoles al puerto de Santa Marta.

- "Cerro de Las Tres Cruces": por años se conoció que este cerro guardaba tesoros indigenas. Por los lados de la actual Avenida del Libertador, con carrera 26, antaño hubo un árbol con tres cruces de hierro, de Norte a Sur, que le dieron el nombre a ese cerro. Para historiadores esto de “Las Tres Cruces”, estuvo relacionado con algún tesoro escondido de los españoles.

En la actualidad es un barrio de invasión con dos entradas: una del lado de la Avenida del Río. Del otro lado, el acceso está ubicado detrás del barrio Postobón.

- "Cerro La Llorona": ubicado en el sector de Colinas del Pando y San José del Pando.

La Llorona, es un fantasma originario del Mundo Prehispánico que, según la tradición oral, es el alma en pena de una mujer que ahogó a sus hijos, que luego, arrepentida y maldecida, los busca por las noches por ríos, pueblos y ciudades, asustando con su sobrecogedor llanto a quienes la ven u oyen en la noche.

- "Cerro Ziruma": de acuerdo a la mitología el cerro llegó volando a tierras samarias con una Diosa, a quien los españoles habían usurpado sus perlas en la Guajira. De modo que la Diosa acompañada con su aposento (el cerro), recuperó las perlas en Santa Marta, pero al ver esa bahía tan hermosa, quedó enamorada y decidió darse un baño. Cuando terminó de bañarse, y decidía volver a su Guajira, hombres le dispararon para robarle nuevamente sus perlas. Con sus alas heridas pudo seguir caminando y esconderse en el cerro que había traído. Lo colocó justo en el sitio que se encuentra hoy día, separando la bahía de Santa Marta, de la de El Rodadero.
"Cerro Ziruma", en su costado Sur, se encuentra el Acuario de Santa Marta y playa blanca; en su costado Norte, la playa del amor, y el Fuerte de San Fernando.

- "Cerro Cundí": bien es sabido, que en época de la Conquista y de la Colonia, el "Cerro Cundí", servía de punto vigía para avizorar los barcos que se acercaban a la bahía de la ciudad.
En la Revolución del año 1860 (guerra civiles entre liberales y conservadores), ocurrida en Santa Marta, entonces Estado Soberano del Magdalena, el 22 de noviembre de ese mismo año, el Coronel Fernando Sánchez, de las toldas liberales, ordenó colocar un cañón grande en el "Cerro Cundí", cañón de pocos tiros que fue desmontado por el adversario conservador.

- "Cerro del Veladero" o "Cerro Punta de Betín": cerca de los famosos islotes samarios "El Morro" y "El Morrito", se encuentra el "Cerro Veladero", sistemas montañosos que desde los tiempos prehistóricos defendían el acceso a la bahía de Santa Marta.
Los indígenas lo llamaban "Cerro del Veladero", pero desde que el español Juan de Betín construyó un fuerte o fortaleza en el lugar, lo empezaron a llamar "Cerro Punta de Betín".
En la explanada o punta del cerro, fue el tercer fuerte construido en defensa de la ciudad en 1663, que tuvo como primer nombre "Fuerte de Nuestra Señora de la Caridad" o "Fuerte Punta de Betín", empleado como medio de defensa de la ciudad en contra de los ataques piratas.
Referente a "El Morro", el Sacerdote Don Antonio Julián, reseñó en su libro La Perla de América, escrito en el año 1787, lo siguiente: “Santa Marta está defendida a la entrada del puerto por un islote que llaman Morro, en el cual hoy día se encuentra la fortaleza que protege el paso”.

- "Cerro Abras de Santa Ana": muy cerca del "Cerro del Veladero" o "Cerro Punta de Betín", había otro llamado "Cerro Abras de Santa Ana", bordeando el barrio Ancón, en donde sobre sus colinas en el año 1719, se construye la Fortaleza de San Antonio.

- Cerros de Taganga: los indígenas la llamaron “Serranía de las Serpientes”, en razón que los cerros que la circundan, en aquellos tiempos abundaban muchos animales de esta especie.
Como Taganga, fue una Encomienda perlera y de pescado, en una colina de las cuatro en que se dividen las Abras de Santa Ana, fue construida por el Gobernador Juan Beltrán de Caicedo en 1719, una fortaleza que hiciese resistencia a las embarcaciones que intentasen entrar por la ensenada de Taganga. La razón máxima que obligó al Gobernador Caicedo para la construcción de este fuerte, fue haberse informado que en esta ensenada de Taganga había un copioso ostral de perlas y criaderos de coral.
El Alférez José Nicolás de la Rosa en su libro Floresta de la Santa Iglesia Catedral de Santa Marta dice: “Con este pretexto fortaleció aquella colina, que como dominante de la boca de la ensenada pudiese defender estos intentos y asegurar de paso aquel tesoro".

- "Cerro Bonito Gordo": cuenta la leyenda que en la cima de la punta del "Cerro Bonito Gordo", donde se encontraba el cerro que bordeaba Taganga y conectaba con la Sierra Nevada de Santa Marta, había un grupo de indigenas que vigilaban los barcos piratas. Ellos recibían las señales de humo para alertar al grupo de indigenas que estaban en Taganga de los ataques piratas.
Ese cerro cubre con su montaña la llamada "Playa San Antonio Bonito Gordo", por la cual se llega en lancha desde Taganga. También se puede llegar desde Bahía Concha o a pie por un sendero ecológico.

- Cerros del Mar de Pescaito: las playas del Mar de Pescaito, son custodiadas por las piedras, la vegetación montañosa y tropical del "Cerro San Martín", también llamado "Cerro de Pescaito".
De la misma manera muy cerca del puerto de Santa Marta, y cercano al barrio San Martín, sobre la línea del ferrocarril, se encuentra el "Cerro Ancón" y el "Cerro de la Viuda". El primer nombre en honor al antiguo barrio Ancón de la ciudad de Santa Marta.
Las salinas del sector Norte colindaban con un cerrito aislado conocido como “El Cerro de la Viuda”. Llamado así por la comunidad porque se cree pertenecía a la viuda del francés Campmartín, primer propietario de esas tierras. Mencionada viuda que vivió por siempre al pie de ese cerro.

- Cerros de Gaira: la población de Gaira está rodeada de cerros, porque limita al Norte, con el "Cerro Ziruma" y Santa Marta. Al Sur, con el Río Gaira y "Cerro de Mamorón". Al Este, con Santa Marta y la quebrada Tamacá. Y al Oeste, con el Mar Caribe. Allí también se encuentran los siguientes cerros: "Cerro Intermedio", "Cerro La Llorona", "Cerro La Virgen", "Cerro M".

- "Cerro San Fernando" y "Cerro de La Pedrera": en una colina en el extremo Norte de la ciudad, se encuentra ubicado en las estribaciones del "Cerro de La Pedrera", entre las playas "San Fernando" y "Lipe", el llamado "Cerro San Fernando". Exactamente en los terrenos donde hoy se encuentra el Batallón Córdova de la Primera División del Ejército, el cual está ubicado, bajando el "Cerro Ziruma", con sentido al centro histórico de la ciudad. Sobre este cerro en el año 1725, el Gobernador de la Provincia de Santa Marta, Juan Beltrán de Caicedo, construyó el Fuerte San Fernando, para proteger a la ciudad de los ataques piratas y de las potencias enemigas.

- "Cerro Cabo Tortuga": como la forma del cerro se asemeja a la cabeza y caparazón de una tortuga, a ese sistema montañoso lo denominaron "Cerro Cabo Tortuga". Cerro que abraza la "Playa Cabo Tortuga", hermosa bahía situada en el Sur de Santa Marta, y que se extiende por 500 metros en el sector de Pozos Colorados.

jueves, 31 de octubre de 2024

RODRIGO DE BASTIDAS
PRIMER GANADERO DE COLOMBIA.
Propaganda años Sesenta.

CRISTOBAL COLÓN: el primer embarque de una vaca hacia el Nuevo Mundo data en el segundo viaje de Colón en 1493. El destino de este embarque era la isla de Santo Domingo, llamada en su momento por Cólon, "La Española".
Raza Serrana.

RODRIGO DE BASTIDAS: En una Cédula Real, concedida en Valladolid el 16 de mayo de 1524, y atendiendo la petición del Conquistador Rodrigo de Bastidas, el Rey de España, le dio licencia para poblar la Provincia de Santa Marta, con la obligación de fundar una población, repartir solares, aguas y tierras entre los vecinos que reclutara; e introducir ganado vacuno, caballar, porcino y otros animales de cría. Con base en esa Cédula Real, el Conquistador Rodrigo de Bastidas, organizó el primer envío de 200 vacunos desde La Española (actual Santo Domingo), hacia el territorio de Santa Marta el 29 de julio de 1525. De modo que desde Santa Marta, la ganadería se expandió por todo el país.
Ganado Criollo
descendiente del "Ganado de Indio".

AÑO 1542: El Gobernador de la Provincia de Santa Marta, Pedro Fernández de Lugo, inició la expansión de la ganadería en la Costa Caribe, al desembarcar en La Guajira, bajando por el Valle de Upar hasta llegar a Santa Marta. Había un impedimento para el desarrollo agropecuario, la presencia de indios indómitos (chimilas), los cuales, según los españoles, evitaban la vinculación de nuevos terrenos para la cría de ganados o saqueaban las unidades ya establecidas. Otro elemento perturbador al comercio de los ganados, consistía en la falta de caminos.
Rodrigo de Bastidas.

AÑO 1750: El padre Antonio Julián, publicó un texto en Madrid en el año de 1778 en el que consignó sus impresiones sobre la cría de ganados, a partir de un recorrido que hizo por la Gobernación de Santa Marta hacia la década de 1750. Reconocía que aquel territorio era fecundo y abundante de reses, que le sobran para abastecer de carnes a otras provincias.
Antigua marca de leche
en Santa Marta.

TERRENOS COMUNITARIOS: En el siglo XVIII, para fundar poblaciones se exigía, como requisito indispensable, el suministro de ganados para formar hatos con que alimentarse los vecinos, y a cada poblado se le adjudicaba tierras comunes de labranza y de esas para las reses. Aunque el ganado llegó como un producto indispensable para la alimentación de los conquistadores, consumidores de carne y trigo; en esos primeros años de ganadería se sacrificaban algunas vacas sólo para aprovechar el cuero (de mucha importancia), y la carne era dejada de comida a las fieras y a los carroñeros.
Antaño
Venta de leche.

RAZA "SERRANA" EN LA SIERRA NEVADA: Los misioneros de la orden “Hermanos Menores Capuchinos”, tuvieron la experiencia de las refundaciones de pueblos de indios en la Sierra Nevada de Santa Marta desde la década de 1720, como San Pedro, San Antonio, San Miguel, Atánquez y El Rosario, entre otros. Estos pueblos de indios con iglesia, empezaron a contar con excedentes económicos a partir de la ganadería y la agricultura y las artesanías.
Hacia 1750, el padre capuchino Silvestre Labata fundó San Sebastián de Rábago, (actual Nabusímake), con la colaboración de José Fernando de Mier y Guerra. Allí los capuchinos con los indígenas Kogui, tuvieron ganado de diferentes especies como la raza serrana, también conocida como "ganado de indios", bovinos de color negro, de talla media a pequeña, y con cola gruesa. Se considera que la raza serrana es la misma de las razas criollas colombianas, cuyo origen puede ser, de aquellos bovinos que en 1525 introdujo a Santa Marta Rodrigo de Bastidas.
Para el año 1908, se observó que los indígenas no utilizaban estos bovinos para carne o leche, sino más bien para el transporte. Hoy en día algunos "ganados de indios", se conservan, pero han empezado a ser cruzados con ganado cebú. Precisamente fue la empresa bananera United Fruit Company la que introdujo la raza cebú para el trabajo de carga en sus plantaciones bananeras de Santa Marta, a comienzos de siglo XX. En el año 1908, se facultó al Ministerio de Obras Públicas la introducción de reproductores extranjeros para mejorar la raza criolla vacuna.
INDEPENDENCIA: La ganadería atravesó un período crítico durante la independencia. Las guerras diezmaron las existencias, pues tanto patriotas como realistas incautaron caballos para montar a las tropas y vacunos para alimentarlas y no faltaron quienes aprovecharon la situación para hacerse a los ganados ajenos. Detrás de los ejércitos marchaban las reses, cual despensa ambulante que se reemplazaba en el trayecto a medida que se consumía, cuando las circunstancias no permitían salar la carne y convertirla en tasajo.
Creada en 1963

HACIENDA PESTAGUA EN LA INDEPENDENCIA: Félix Palas, comerciante cartagenero compró la hacienda San Antonio Rompedero de Pestagua, situada en la Provincia de Santa Marta en la ribera oriental de la desembocadura del Río Magdalena, frente a Soledad (Departamento del Atlántico), ocupando las islas de Salamanca y Genes, y llegando hasta la Ciénaga Grande de Santa Marta. Hacienda de las más ricas de la región, con una extensión de 45 caballerías (17.650 hectáreas), con esclavos, tierras y hatos de ganado vacuno, mular y caballar. Félix Palas, sufrió los saqueos de los patriotas posteriores a la Independencia.

AÑO 1815: Desde siglo XVII desde las poblaciones de Valledupar y Valencia de Jesús, se venía enviando ganado en pie a la ciudad de Santa Marta. En 1815, Francisco Montalvo y Ambulodi, Capitán General del Reino de la Nueva Granada, ordenó recoger los ganados de la región de Valledupar para abastecer las tropas de Pablo Morillo que andaban por Santa Marta y Cartagena.

AÑO 1820: En el año 1820, José Nicolás de Jimeno, declaró como bienes suyos dos haciendas de ingenio, Papare y Santa Rosa de Garabuya, igual señalaba ser propietario de un hato de ganados llamado Orihueca.

AÑO 1846: El Congreso de la Nueva Granada autorizó a los cabildos de la Provincia de Cartagena establecer el impuesto de degüello para el abasto público.

AÑO 1848: Se dictó la Ordenanza sobre policía de ganado vacuno y caballar, con el fin de organizar la actividad ganadera.

AÑO 1871: Se creó la Sociedad de Agricultores de Colombia.

AÑO 1890: Se estableció un impuesto por cada cabeza de ganado exportado, cuyo valor fue de $ 25 pesos oro. Este se redujo en 1902.
Años Sesenta, propaganda.

BURECHE: Don José Antonio Díazgranados y Mendoza, casó en 1744, con Doña María Antonia Manuela Fernández de Castro y Bermúdez, matrimonio que para el año 1791, poseía la Hacienda Bureche, próxima a Gaira, en la que explotaban ganadería. Para el año 1960, la hacienda Bureche, la explotaba su propietario Pancho Solano con ganado cebú, raza que llegó a la región en los primeros años de siglo XX. Sobre esta hacienda el periodico El Informador de Santa Marta publica en el año 2016:
- "La historia de la quebrada Bureche va ligada con la propia historia de Santa Marta. De riachuelo que regaba las zonas pobladas por los indígenas en la Sierra Nevada pasó a ser desde el siglo XVIII, el principal sistema de regadío para las plantaciones de caña de azúcar, que por aquel entonces producía la hacienda que llevaba su mismo nombre. Su importancia agrícola fue quedando relegada con los años y hoy solo está disponible para pequeñas parcelas alrededor de la vereda de Puerto Mosquito y las tierras del Sena de Gaira, claro está en temporada lluviosa. Su desuso determinó en gran parte su triste destino, gran parte de su cauce se ha perdido y paulatinamente su desembocadura, además de estar infestada de basuras, está completamente sedimentada, como esperando una condena a muerte que nadie quiere evitar".
La Hacienda Bureche, cercana a Santa Marta, fue de mucha importancia en la actividad agropecuaria, de manera que de esa hacienda era que traían el ganado a la ciudad para sacrificarlo en el antiguo mercado público, ubicado en el actual Parque de Los Novios. La calle en donde amarraban las vacas para su sacrificio era la 21 y en atención de asociar el nombre de la hacienda con el sitio del sacrificio, el imaginario colectivo samario la bautizó en diminutivo como Burechito, a comienzos de siglo XX. Como nota curiosa la mayoría de trabajadores de la Hacienda Bureche, residían en la calle 21.

Otras importantes haciendas de la época, cercanas a Santa Marta dedicadas al sector agropecuario fueron:
- Haciendas San Pedro Alejandrino, de los De Mier.
- Hacienda Lo Estrén.
- Hacienda Santa Cruz de Jurinca o Curinca, de los Munive Mozo.
- Hacienda Cucaos o Dunama.
- Hacienda San Antonio del Piñón, propiedad de Francisco "Chepe" Riascos Diazgranados.
- Hacienda El Pando, de los Linero Riascos, entre ellos "El Mayor" Linero, de ahí el puente por donde pasa el Río Manzanares.
 Avenida Santa Rita de Santa Marta.
Primera Corrida de Toros, año 1942.

FINALES DE SIGLO XIX: Para finales del siglo XIX y comienzos del XX se dieron las primeras importaciones de animales de razas europeas especializadas en la producción de leche o carne como Shorthorn, Aberdeen Angus, Holstein, Charolais y Normando. Fue así como razas como el ganado Brahman se introdujeron en las zonas bajas con climas extremos producto de largas sequías, altas temperaturas o exceso de lluvias. En paralelo se dio la introducción de gramíneas africanas como el puntero (Hyparrhenia rufa), gordura o yaraguá (Melinis minutiflora), y guinea (Panicum maximum), caracterizadas por su agresividad, tolerancia al fuego y capacidad de producir semillas de fácil multiplicación en grandes cantidades.
Años Cuarenta, Antigua
Plaza de Toros de Santa Marta.

TOROS EN LA PLAZA MAYOR DE SANTA MARTA: Desde que se fundó a Santa Marta en el año 1525, se le llamó Plaza Mayor, al  sector ubicado entre las carreras 1 y 3, con las calles 14 y 15.  En esa Plaza Mayor, hoy Parque de Bolívar, los españoles realizaban todas las fiestas religiosas incluidas corridas de toros y en donde mestizos y mulatos introducían sus propias variaciones al festejo taurino. Es decir que las corridas de toros se convirtieron en una fiesta de los primeros españoles que se asentaron en la ciudad, tradición que perduró por mucho tiempo. 
Última corraleja en la Plaza San Francisco: A finales de siglo XIX en los carnavales de Santa Marta no faltaba la reina de las festividades, las comparsas, disfraces, cumbiambas, peleas de gallo fino, carreras de caballos y las corralejas. En la Plaza San Francisco, con toros de las haciendas de la familia Ujueta, Dávila y Mier,  se organizaban las corralejas durante todo el periodo de las carnestolendas que llegaban hasta 6 días al son de las bandas de viento.
El malgeniado y fiestero Camilo Mario Barreneche, en plena corraleja se presentó con su caballo a coger por el rabo a los toros de lidia. Ocurrió que un borracho agarró por su jáquima al caballo lo que no fue del agrado de Camilo Mario Barreneche, quien desde su montura lo acribilló a tiros. Este incidente ocasionó la suspensión de las corralejas en la Plaza San Francisco.
Corrida de toros en el edificio del Concejo Municipal: En esos tiempos de las primeras décadas de siglo XX, no había en la ciudad teatro ni cine, de modo que en el actual sitio del edificio del Concejo Municipal, en frente de la Catedral, había una pesebrera donde se guardaban caballos, vacas y burross y que ervía para funciones de zarzuela como para corridas de toro. 
Plaza de toros en la Calle Santa Rita: Existía un extenso lote de terreno en la Calle Santa Rita que abarcaba las calles 22 y 23 con las carreras 5, 6 y 7. En ese lote, hoy Edificio Vives, en plena esquina de la calle 22 con Avenida Campo Serrano, se construyó desde el año 1942 una corraleja para alegrar a los samarios con las lidias de toros que se habían dejado de realizar en la Plaza de San Francisco y la pesebrera del edificio del Concejo Municipal. Corridas taurinas que se realizaron en ese sitio estratégico y de comercio samario hasta finales de la década de 1950. Le decían “Plaza de Toros Rex”, por aquello de estar ubicada en el parqueadero del mismo nombre.
Año 1950.
Volcamiento del tren
Ciénaga, Magdalena.

AÑO 1950, VOLCAMIENTO DE UN TREN GANADERO: Emigdio Santrich Thomas, cienaguero, y quien salió pensionado de los antiguos Ferrocarriles Nacionales de Colombia, sobre el accidente del 7 de noviembre del año 1950, en Ciénaga Magdalena, de la locomotora número 31, cuyo maquinista era Bolívar Manjarrez, narra el siguiente testimonio:
- Este volcamiento se produjo por qué eran vagones bananeros, no actos para transportar ganado. En la curva después del Paso Nivel de Donado, frente a la toma de agua Sur, para tomar la recta a Santa Marta, fue que ocurrió el volcamiento del tren transportando ganado.
En Ciénaga habían dos tomas de agua para locomotoras a vapor, el lugar que posiblemente muchos compañeros no conocieron a unos 80 metros de la estación que está frente al hombre del machete.
 
Año 1950. 
Volcamiento del tren
Ciénaga, Magdalena.

DÉCADA DEL SESENTA: El puerto de Santa Marta contaba con embarcadero de ganado.
Año 1962.
Embarcadero de ganado
en el puerto de Santa Marta.

AÑO 1963, CREACIÓN FEDEGAN: El 13 de diciembre del año 1963, se crea la Federación Colombiana de Ganaderos FEDEGÁN, como instancia de representación nacional de la ganadería colombiana y factor de cohesión de la dispersa gremialidad regional que se venía creando desde comienzos del siglo XX.
En 1964, nacen los almacenes ganaderos, las plantas de sal y el servicio de radio, el cual sería definitivo para la comunicación y la seguridad de los ganaderos, hasta que fue reemplazado por la telefonía moderna.
En 1993, con la Ley 89 de este año, se crea el Fondo Nacional del Ganado.
Año 1962.
Embarcadero de ganado
en el puerto de Santa Marta.

ALBERTO DÁVILA DIAZGRANADOS: Desde 1900, la familia Dávila se ha destacado por su labor bananera y ganadera en el departamento de Magdalena. Alberto Dávila Diazgranados para el periodo (1980-1993), ocupó el cargo de Presidente Sociedad Acoleche, Zona Norte Acoleche. Miembro de igual manera del Comité Ganadero del Magdalena periodo (1983-1992). También Presidente del Comité Ganadero de Santa Marta. Alberto Dávila Diazgranados en ganadería tuvo la "Pasteurizadora San Francisco", con hatos de cebú en varios departamentos de la Costa Atlántica. Falleció en el año 2015.
Antiguo edificio
Pasteurizadora Patuca en Gaira.

PATUCA DE PEPE VIVES. Patuca, antaño poblado en la Zona Bananera. De modo que en el año 1961 Pepe Vives de Andreis creó la Pasteurizadora Patuca, la cual se encargó de la producción y comercialización de lácteos en el Magdalena. Nombrado gerente de la empresa su hijo Jaime Vives Campo, quien diversificó los productos, a tal punto que incluyó yogures de todos los sabores y amplió la distribución a otros departamentos del país.
Sector La Pradera
Barrio Pescaito.

DE "LECHE LA PRADERA" A "LÁCTEOS LA SIERRA": en los años sesenta un antiguo terreno ubicado en el barrio Pescaito donde se encontraba un campo de fútbol (Cancha Bermúdez o Cancha la Pradera), fue vendido por la alcaldía municipal al señor Hugo Celis, quien estableció allí una empresa de lácteos con el nombre "Leche la Pradera", sitiado entre las calles 3 y 4 con las carreras 10 y 11. Ocurría que cada vez que en Santa Marta habían protestas estudiantiles o sindicalistas, especialmente el 9 de junio (Día del Estudiante Caído), a la empresa de lácteos la levantaban a piedra. De acuerdo a un morador del sector, porque allí la Policía asesinó a un estudiante pescaitero. Esos hechos revoltosos cada año, contribuyeron para que los propietarios de "Leche la Pradera", trasladaran la empresa a Gaira en la Troncal del Caribe, al lado de la "Pasteurizadora Patuca", el mismo sitio donde funciona hoy día la Fábrica de Licores del Magdalena, pero con una nueva razón social: "Lácteos la Sierra".
José Félix Lafaurie
Presidente Fedegan.

FERIA GANADERA EN SANTA MARTA 500 AÑOS: Del 27 de septiembre al 2 de octubre, la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) y el Fondo Nacional del Ganado (FNG) reunieron a productores, técnicos y apasionados del campo en la Gira Técnica Nacional. Ganadera 2025, un recorrido por los departamentos de Cesar y Magdalena para unir historia, capacitación técnica y fortalecimiento gremial, en el marco de la conmemoración de los 500 años de la ganadería en Colombia y la celebración del Día del Ganadero colombiano.

OMEGA EL ORIGEN: Jueves 2 de octubre 2025, Remate Omega El Origen, el único remate en el mundo frente al mar. Se lleva a cabo en Santa Marta como parte de la gran celebración de los 500 años de la ganadería colombiana. Un homenaje que se da en la ciudad donde comenzó todo.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.
- Sourdís Nájera Adelaida: “Santa María de los Remedios del Cabo de la Vela: aproximación a los orígenes de la Provincia del Río de el Hacha”. Publicado en Boletín de Historia y Antigüedades , Vol. XCIII, No. 833, abril-mayo del año 2006.
- Sourdis Nájera, Adelaida: "Ganadería: La industria que construyó al país"; publicado 21 de julio de 2017, página virtual de la Red Cultural del Banco de la República.
- Hugues Sánchez Mejía: "Dos zonas productoras de ganado vacuno, caballar y cabrío en la Gobernación de Santa Marta: Valledupar y Valencia de Jesús, 1740-1810"; libro Frontera de la Historia, publicado enero del año 2024.
- Hugues Sánchez Mejía: "Haciendas de trapiche, hatos, hatillos y rozas: el mundo rural en la Gobernación de Santa Marta (1700-1810)"; artículo publicado en el portal Historia Caribe 28, en enero del año 2016.
- Joaquín Viloria de la Hoz: "Así se fundaron los pueblos de la antigua Provincia de Santa Marta"; artículo publicado en julio 12 del año 2021, en portal Contextomedia.Com
- Antonio Julián: "La Perla de la América, Provincia de Santa Marta"; libro publicado en Madrid, España, en 1778.
- Arturo Bermúdez Bermúdez: "Materiales para la Historia de Santa Marta"; libro publicado por Regiones Editorial: Banco Central Hipotecario, año 1981.
- Fray Pedro de Aguado: "Historia de Santa Marta y Nuevo Reino de Granada - Tomo 1"; publicado en Madrid en el año 1916.
- Ernesto Restrepo Tirado: "Historia de la Provincia de Santa Marta"; libro publicado en la Imprenta Nacional de Bogotá, año 1975.
EL  HOMBRE 
DEL VIBRÁFONO EN CANTAGALLAR.
Manuel
de la Hoz Muñoz.

GENEALOGÍA: Del matrimonio entre Isabel María Muñoz Machacón y José Trinidad de la Hoz Díaz, nacieron en Cantagallar, Magdalena, los siguientes hijos:
- Manuel Eusebio de la Hoz Muñoz (1917-2016).
- Martín de la Hoz Muñoz (1920-2012).
- Vicente S. de la Hoz Muñoz (1922-1997).
- José Manuel de la Hoz Muñoz (nació 1926)
- María Encarnación de la Hoz Muñoz.
- Cecilia de la Hoz Muñoz.
Manuel de la Hoz Muñoz, Foción Santodomingo Ospino
y Vicente de la Hoz Muñoz en Cantagallar. Años cincuenta.

José Trinidad de la Hoz Díaz (1882-1956), hijo de Patricio de la Hoz y Josefa Díaz.
Isabel Muñoz Machacón (1888-1948), hija de Manuel Muñoz y Sandiego Machacón.
Isabel Muñoz Machacón (madre de todos), era hermana de Rosalía Muñoz Machacón, el mismo que tenía un picós cerca del antiguo colegio de niñas. Eva Simanca Berrío, esposa de Manuel Eusebio de la Hoz Muñoz, nació en 1928 y falleció en febrero del año 2021. Su esposo murió de 99 años en Barranquilla.
Muy joven Manuel Eusebio de la Hoz Muñoz, se encontraba trabajando en la Zona Bananera, al ver pasar la "Locomotora Rafael Núñez", quedó maravillado y aún más cuando observó que se le cayó uno de sus candados de cobre.
Ese candado de cobre fue a parar al corregimiento de Cantagallar, Magdalena, en donde Manuel Eusebio de la Hoz Muñoz se lo obsequió a mi abuelo Hermogenes Ospino Pacheco, y este a su vez a mi padre Joaquín Pablo Ospino Vizcaíno, quien lo tenía como aseguranza en el portón de su parcela “El Palotal” o “El Frente Nacional”. Actualmente está en mi poder como reliquia sagrada.
Manuel de la Hoz Muñoz
con su hijo William de la Hoz Simanca.

MÚSICOS PUEBLERINOS: Estos hermanos de la Hoz Muñoz, en las primeras décadas del siglo XX, tuvieron en Cantagallar, un grupo musical llamado "El Sexteto", dirigido por Manuel Eusebio de la Hoz Muñoz, en compañía de sus hermanos Vicente, José y Martín de la Hoz Muñoz. Conjunto musical donde sobresalìa el vibráfono, como instrumento principal, y la marimba de cristal. Se puede afirmar que fueron pioneros de música ancestral en la región. Los hermanos buscando mejores horizontes en la década del Cincuenta emigraron para diferentes poblaciones: Martín, buscó refugio en La Avianca, Magdalena; y Manuel Eusebio, se radicó en Barranquilla.
Candado de cobre
de comienzos de siglo XX:

ROSALÍA MUÑOZ MACHACÓN: Se casó Rosalía Muñoz Machacón en Cantagallar, Magdalena, con Candelaria Calvo Pérez, tierra donde tenía un ventorrillo y un picós donde la gente del pueblo parrandeaba. Él, hombre alto, corpulento y de pene grande; ella, mujer obediente y baja de estatura.
Sucede que el día que se casaron Candelaria, no pudo con semejante hombre en la cama, de tal forma que se peó y meó a Rosalía. A él no le gustó el detalle y desde entonces permanecieron bravos, pero conviviendo en la misma casa.
Cuando ella necesitaba comprar algo, le decía en forma indirecta:
- "Ahí está la totuma que necesito comprar la comida".
Él entendía el mensaje y colocaba la plata dentro de la totuma.
En la noche se acostaban los dos en la cama de tíjera, y ella manifestaba desnuda y boca arriba:
- "Ahí está para el que quiera treparse".
Él obedientemente le hacía el amor.