jueves, 26 de febrero de 2026

EL  AUTOR
DE "SANTA MARTA TIENE TREN". 

MANUEL MEDINA MOSCOTE: Manuel Medina Moscote, veterano acordeonero, compositor, agricultor, y hombre de poderes sobrenaturales, de mediados de siglo XIX y comienzos de siglo XX, nacido en el caserío Punta de Piedra, hoy municipio de Zapayán Magdalena. Vivió muy poco en Punta de Piedra, Magdalena, su oficio de acordeonero y de jornalero, lo hizo estacionarse primero en Las Mulas, antigua vereda de Plato, Magdalena, donde conoció y tocó con los primeros Rada, juglares reconocidos de esa región. A finales de siglo XIX, Manuel Medina Moscote, marchó con su acordeón y con su machete, para la Zona Bananera, donde tocaba el acordeón con gran maestría, y en donde engrandeció su vida musical con una canción que desde antes de la década del Cuarenta no pierde vigencia:
- "Santa Marta Tiene Tren".
Punta de Piedra, Magdalena
tierra de Manuel Medina Moscote.

FAMILIA DE MANUEL MEDINA MOSCOTE.
Pariente de Cleotilde Guette Medina, la mujer que en 1988 cuando cumplió 119 años de edad, fue visitada en Punta de Piedra, por Poncho Zuleta, quien le dedicó una serenata. A Cleotilde Güette Medina, en Punta de Piedra, Magdalena, sus familiares y amigos le decían "Mana Cote", "Tía Cote", o "Doña Cleotilde". Esta dama en agosto de 1988, cuando cumplió 119 años de edad, fue visitada en su pueblo natal por Poncho Zuleta, quien le dedicó una serenata. Fue un sueño que cumplió por intermedio del periodista barranquillero Jorge Cura, quien le pidió al famoso cantante que la complaciera cantándole en Punta de Piedra "Por Ella", tema musical de su preferencia. Cleotilde Güette Medina nació en 1869 y murió a los 120 años de edad; es decir, al año siguiente de haber cumplido su deseo de conocer a Poncho Zuleta. Jorge Cura, el periodista enlace de este episodio macondiano, contó la historia por Telecaribe, que le sirvió para ganar el premio Rey de España, con la crónica televisiva "Doña Cleotilde: 119 Años de Amor".
Bernardino: También Manuel Medina Moscote, pariente de un músico de Punta de Piedra, Magdalena, de comienzos de siglo XX, llamado Bernardino Medina, de quién se decía hacía sonar su acordeón con poderes diabólicos. Al respecto el siguiente testimonio del historiador de Pedraza, Magdalena, Álvaro Rojano Osorio:
- "A quien aún mencionan en Punta de Piedra es a Bernardino Medina, acordeonero rodeado de unas historias extraordinarias y carentes de una explicación lógica, de ser ciertas. 'Ese hombre convertía un pañuelo en acordeón y le sacaba sonido. Machacaba una majagua y la hacía sonar como acordeón. También desarmaba el instrumento y tocaba con los pitos. Ni que decir de quitarle el cuero al tambor para reemplazarlo con un sombrero que daba un mejor sonido. Eso me contaba mi papá cuando yo era un pelao'. Quien lo afirma es Víctor Clemente De León Rodríguez, octogenario habitante de esa localidad".
Pacho Rada lo conoció: Francisco "Pacho" Rada Batista, manifiesta que, en su niñez, ya se oía tocar a Manuel Medina Moscote, quien se formó con los bailes cantaos. Continúa Pacho Rada con su testimonio:
- "De los primeros acordeoneros que conocí uno de ellos fue Manuel Medina Moscote, natural de Punta de Piedras; de él aprendí la destreza en la ejecución del acordeón, lo que me llevó a los nueve años a estar en las parrandas como centro de atención". 
Año 1944
casa disquera en Barranquilla.

EMBRUJO DE ACORDEONES EN PUNTA DE PIEDRA Y PLATO, MAGDALENA.
En Punta de Piedra, tierra natal de Manuel Medina Moscote, hay una leyenda llamada "El Encanto de la Ciénaga de Zapayán", porque mujeres y hombres desaparecen de la ribera de la ciénaga como por arte de magia. Es en ese pueblo rodeado de una inmensa ciénaga, en donde los perros hacen mandados y delatan a los sicarios. Es Punta de Piedra, Magdalena, tierra de acordeoneros misteriosos como Manuel Medina Moscote. Aquí encontramos a: Bernardino Medina, que a comienzos de siglo XX, su acordeón era un encanto que no necesitaba de sus dedos para emitir notas armoniosas y melodiosas. En los primeros años de siglo XX, a Plato, Magdalena, iban a parar la mayoría de brujos de la región, como:
- Saúl Montenegro, el hombre que se volvió Caimán, era plateño.
- Próspero Acuña Villalobos, el hombre que se volvió tigre, nació en Nueva Granada, antiguo corregimiento de Plato. Además, de compositor.
- "El Amiguito" Felipe Herrera, el hombre que se volvía Morrocoyo, y además volvió tigre a Próspero Acuña Villalobos, vivía cerca de la desaparecida ceiba, antigua Placita Vieja, cabecera municipal de Nueva Granada, Magdalena.
- Elías Carbonell, del corregimiento plateño de Zárate, tenía "El Niño en Cruz", por eso mataba tigres malibú con la muñeca de sus brazos.
- Rafael Galindo, nativo de Santana, Magdalena, con residencia en Plato, con su niño en cruz, amarraba, dominaba y tiraba contra el suelo, un toro bravo de 40 arrobas.
En su libro publicado en el 2001, titulado "La Clásica, Amor y Pena de El Hombre Caimán de Plato", el historiador plateño, ya fallecido, Armando Ballestas Saumeth, sobre este acordeonero de nombre Manuel Medina Moscote, nacido en Punta de Piedra, Magdalena, con asidua residencia en Las Mulas, hoy vereda de San Ángel, Magdalena, dice lo siguiente:
- "Manuel Medina, quien tenía "El Niño en Cruz", fue el autor de la composición 'Santa Marta Tiene Tren', según me lo confirmó el legendario Francisco Pacho Rada. Manuel Medina, poseía la voz más potente de toda la región, que cuando la elevaba desvestia los árboles, y esa misma potencia se la atribuían a sus músculos de acero, donde tenía incrustado "El Niño en Cruz".
Año 1887
primera estación del tren en Santa Marta.

DON JOAQUÍN DE MIER Y BENITÉZ  Y EL ORIGEN DE LA CANCIÓN.
Había nacido este personaje en el año 1787 y a finales de la segunda década del siglo XIX le fue adjudicada la hacienda San Pedro Alejandrino, en donde intensificó los cultivos de caña de azúcar para la producción de la panela, el ron y la miel. Al fallecer Don Joaquín de Mier y Benñitez en el año 1861, heredó la hacienda su hijo Manuel Julián de Mier y Rovira, fallecido en 1896. De modo que la historia cuenta que el hombre de negocios de mediados del siglo XIX, el español Don Joaquín de Mier y Benítez, tenía una hacienda dedicada al cultivo de caña de azúcar y banano, además contaba con barcos para exportar sus cosechas. En un viaje a Francia, compró un tren para hacer más fácil el traslado de sus productos desde su hacienda hasta el puerto de Santa Marta, pero no tenía el permiso para construir líneas férreas, proyecto de largo plazo y de mucho dinero.
 
Un tranvía.

VÍA DEL TREN O TRANVÍA.
De modo que Manuel Medina Moscote al llegar a la Zona Bananera, se encuentra con la historia de la frustada comercialización del banano de la familia De Mier, utilizando locomotoras del  ferrocarril. De manera que una de las hipotesis de la inspiración es que Manuel Medina Moscote, en esta canción se burla con picardía de la historia del hacendado Joaquín Mier y Benítez y su frustrado intento del tren francés en Santa Marta. Otra hipotesis es que el autor no se refiere al tranvía, como medio de transporte, si no “train-vía”, o vía del tren; ya que tranvía quedaba mejor en la canción que, vías del tren. Se dice también que los versos de esta canción rodaban por la Zona Bananera y Santa Marta, como hijo sin madre, que fueron versos populares sin dueño, que se fueron quedando en el colectivo imaginario, hasta que llegó a la región Manuel Medina Moscote, mejoró la letra, le puso música a los versos callejeros y con su acordeón empezó a difundirla por toda la comarca, antes de la década del Cuarenta:
- Santa Marta, 
Santa Marta tiene tren
Santa Marta tiene tren
pero no tiene tranvía
si no fuera por la Zona, caramba
Santa Marta moriría, ay hombe.

- Santa Marta,
Santa Marta tiene tren
Santa Marta tiene tren
pero no tiene montaña
y a pesar
de lo caliente que es
el viajero
ay se amaña ¡ay ombe!
Registro de julio 16 de 1944
versión Orquesta Enrique Rodríguez.

VERSIONES DE "SANTA MARTA TIENE TREN".
La letra y la música de la canción tuvo resonancia en toda la región, como se dice popularmente: pegó. De ahí que de boca en boca llegó hasta Barranquilla, ciudad en donde existían casas disqueras de grabación. Al respecto manifiesta el folclorista Julio Oñate Martínez en su crónica publicada por el periódico El Pilón, fechada 6 de marzo del año 2021:
- "Personalmente he pensado que para la época funcionaba en Barranquilla la Foto Velasco, propiedad de don Emigdio Velasco Antonio, quien en su negocio tenía la representación de los discos Odeón de Chile y Argentina, y en un modesto estudio de grabación pifaba matrices en acetatos a 78 R.P.M a los músicos que allí se presentaban, los cuales enviaban a Buenos Aires y Santiago de Chile para el correspondiente prensaje de los discos. En esta circunstancia allí se dieron las primeras grabaciones de Guillermo Buitrago y Abel Antonio Villa".

1. De modo que la primera versión de este temazo la hizo la Orquesta de Enrique Rodríguez, vocalizada por Armando Moreno en el sello Odeón de Argentina, el 16 de julio del año 1944, apareciendo como autor el italo-argentino Eugenio Nóbile (1903-1977), director de orquestas, violinista y compositor. Enrique Rodríguez (1901 – 1971), cuyo nombre completo era Aquilino Enrique Rodríguez Ruiz, seudónimo Luis María Meca, Fue un bandoneonista, director y compositor, que con sus orquesta grabó piezas de todos los géneros, sin faltar el tango.

2. En Argentina la canción alcanzó tanta popularidad que hasta la orquesta del magnate del tango Francisco Canaro (uruguayo), la llevó al acetato en una alegre versión de corrido mexicano. Esa grabación aparece con el registro de 23 de julio de 1944, cantando Carlos Roldán y la autoría de Eugenio Nóbile.

3. Hubo otra versión de "Santa Marta Tiene Tren", por parte de la orquesta del argentino Eduardo Armani en el año 1945, en el mismo sello Odeón. Eduardo Armani (1898-1970), violinista y director de orquesta, tomó interés por las canciones de autores colombianos, fue así que a partir del año 1940, hizo una serie de grabaciones para el sello Odeón de Buenos Aires, temas musicales que se los enviaban desde Colombia Emigdio Velasco, un venezolano residenciado en Barranquilla, ciudad en la cual tenía un estudio de grabación llamado Foto Velasco. Era Velasco representante de la disquera Odeón, en Colombia. Llama la atención que el 29 de agosto de 1945 la Orquesta de Eduardo Armani haya grabado la canción “A la Carga”, en apoyo a la campaña presidencial del caudillo liberal colombiano Jorge Eliécer Gaitán.
Para entender un poco la familiaridad de estos argentinos con la música popular del Magdalena, hay que tener encuenta que, en el año 1946, el maestro Lucho Bermúdez, que se había formado musicalmente entre Aracataca y Santa Marta, firmó un contrato para actuar en Buenos Aires, Argentina, y grabar varios temas en ese país. Allá en Argentina Lucho Bermúdez, formó una orquesta de 22 músicos, en la que solo había tres colombianos: Lucho Bermúdez, Matilde Díaz y Bod Toledo. El resto de integrantes eran oriundos del mencionado país, incluyeno a Eugenio Nóbile y Eduardo Armani, los que precisamente habían grabado el tema éxito de Manuel Medina Moscote en 1944 y 1945. 

4. Lucho Bermúdez, al regresar a Cartagena, lo primero que hace es grabar en el sello Fuentes, de esa ciudad, con su Orquesta del Caribe y el canto de Pedro Collazo, la pieza "Santa Marta Tiene Tren", en el año 1946.

5. Relata el folclorista Julio Oñate Martínez en su crónica publicada por el periódico El Pilón, fechada 6 de marzo del año 2021:
- "Una versión de "Santa Marta Tiene Tren", data del año 1957, a cargo del conjunto tropical que en Barranquilla armó un músico panameño de nombre Marcos Gilkes, que llegó al país como pelotero de baseball profesional y que eligiendo el camino de la música tuvo figuración como trompetista en la orquesta de Pacho Galán. Esta página musical está presente en el L.P. 1209, volúmen uno, de cumbias y porros de la disquera Tropical de Barranquilla. Fue vocalizado por la joven Nidia Isabel, quien, según argumentos del periodista Álvaro Luis Hernández, era oriunda del Valle del Cauca y merodeaba en los escenarios costeños tratando de abrirse paso en el mundo farandulero. Aquí sí se le dio el justo crédito al juglar del acordeón Manuel Medina Moscote, reconocido como el decano de los acordeoneros de la zona del río".
Registro de julio 23 de 1944
versión Orquesta Francisco Canaro.

PLAGIO.
Fue tanto el éxito de "Santa Marta Tiene Tren", que la empresa bananera la United Fruit Company, en el año 1947, ofreció mil dólares al autor de la canción por aquello de hacer alusión al ferrocarril del Magdalena, pionero del transporte de banano en toda la Zona Bananera. De acuerdo al testimonio en 1992 de José María "Chema" Martínez, hermano acordeonero del Rey Vallenato, Luis Enrique Martínez, se presentaron dos compositores a reclamar las regalías: ellos fueron Manuel Medina Moscote y "Chico" Bolaños. Ante esta competencia incierta, la multinacional bananera declinó el ofrecimiento.
- A Francisco "Chico" Bolaños (1902-1962), se le metió en la cabeza que la canción era suya, por eso cuando murió en el año 1962, su esposa Ana Olmedo, registró en Sayco, la referida canción como autoría de su esposo. "Chico" Bolaños, llegó a la Zona Bananera en el año 1924, cuando ya la canción era conocida en todo el Departamento del Magdalena. Leandro Díaz el reconocido ciego compositor vallenato, manifestaba que la música de la canción "Mi Mujer se Volvió Loca", de la autoría de "Chico" Bolaños, era fiel copia de la música de "Santa Marta Tiene Tren", del legendario Manuel Medina Moscote. Ese fue el capricho del compositor guajiro para apoderarse de lo que no era de él.
- Después de la muerte de Andrés Paz Barros, ocurrida en 1977, en su baúl encontraron correspondencia cruzada que sostenía con la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia, en donde se pudo constatar que el destacado músico cienaguero confirmaba que el autor del tema en discordia era Manuel Medina Moscote. Es que Andrés Paz Barros, conoció a Manuel Medina Moscote en la Zona Bananera, y los unía un sentimiento plateño, ya que la madre y la esposa del cienaguero eran nativas de Plato, Magdalena, y Manuel Medina Moscote, trabajó por largo rato en esa zona del Magdalena.
- En el año 1975, otro que trató de aparecer como autor de "Santa Marta Tiene Tren", fue Crescencio Salcedo quien pregonó a los cuatro vientos que él era el autor, y logró figurar como tal en el (L.P), que en homenaje a Santa Marta en sus 450 años, la Alcaldía Distrital, con participación de artistas varios sacó al mercado.
Argentino.
Eduardo Armani.

OTRAS CANCIONES MANUEL MEDINA MOSCOTE.
Manuel Medina Moscote, siempre reclamó la autoría de la famosa canción “Santa Marta Tiene Tren”, porque sabía que era su verdadero autor y que demás juglares de la región le daban la razón. Se cuenta en la zona de Zapayán, que la canción "Los Orgullos de María", también es de la autoría de Manuel Medina Moscote, que se la compuso a una profesora muy querida en el pueblo llamada María Toloza Andrade (La Niña Mary), una dama muy hermosa que le llamaba la atención a los jóvenes de la época, entre ellos al afamado compositor. Esa canción la grabó Abel Antonio Villa en la década del Sesenta como suya. Otra de las canciones de Manuel Medina Moscote es "María Milé", la cual en la década de 1960 grabó Abel Antonio Villa como de su autoría.

MUERTE.
Cuando en 1947, la empresa bananera United Fruit Company, ofreció mil dólares al autor de la canción por aquello de hacer alusión al ferrocarril del Magdalena, dice José María "Chema" Martínez, testigo presencial de este episodio, que Manuel Medina Moscote promediaba los 90 años.
Francisco "Pacho" Rada, en otro testimonio dice que Manuel Medina Moscote se retiró del arte musical a causa de una parálisis de sus manos originada, de una hechicería hecha por un adversario del cual resultó derrotado; bien es sabido que el cordeonero, compositor, agricultor, y hombre de poderes sobrenaturales, de mediados de siglo XIX, tenía pacto con el diablo. De modo que todos coinciden que murió en la década del Cincuenta, de hechicería en su brazo derecho, donde precisamente tenía incrustado "El Niño en Cruz", producto de la magia negra de otro brujo.

martes, 24 de febrero de 2026

HUMBERTO
OSPINO GÓMEZ.
Humberto Ospino Gómez.

NACIMIENTO: Nació en Cantagallar, Magdalena, pero desde finales de la década del Sesenta se residenció en Santa Marta, con sus padres Roberto Ospino Vizcaíno y Célmira Gómez Díaz. Estudió primaria en el colegio samario del barrio Libertador, y bachillerato inconcluso en el colegio Hugo J. Bermúdez. Se retiró del colegio por su problema de discapacidad en una de sus piernas. En Santa Marta su vida después del retiro del colegio, transcurría oyendo radio (especialmente programas musicales), y leyendo la prensa local, además de repasar un diccionario que lo acompañaba siempre en su cama. Los sábados, no fallaban sus vistas al Camellón de la ciudad, embarcándose en un bus de la ruta Cundí-Olivo, que pasaba cerca de su casa del barrio Juan XXIII y lo dejaba en plena bahía samaria. Los domingos no fallaba un partido de fútbol del Unión Magdalena.
Humberto Ospino Gómez.

EMPRENDIMIENTO MUSICAL.
Desde muy joven se inclinó por la música, primero silbando canciones vallenatas y tropicales, después aprendió a tocar cencerro, caja, guacharaca, violina y a componer canciones. Comenzaba el año 1970 y sus padres adquirieron una vivienda en el barrio Juan XXIII (calle 12 con carrera 25 esquina). Allí en esa esquina en una inmensa piedra todas las tardes se sentaba a divisar el panorama, a tertuliar con la muchachada del barrio y esperar la noche para dormir. Un día cualquiera sacó sus instrumentos e invitó a los vecinos a practicar música en la esquina de su casa. Así improvisó con muchachos del barrio un conjunto para pasar el rato todas las tardes y parte de la noche.
Humberto
Ospino Gómez.

GUARÍN.
Para esa época había un músico sincelejano llamado Demetrio Guarín Mercado (1914-2005), famoso con su fandango "20 de Enero", y a quien le decían "Pipe Guarín". De modo que, como Humberto Ospino Gómez, todas las tardes alegraba el barrio con su improvisado conjunto, los vecinos lo bautizaron "Guarín", otros le decían "Guaro". Sin querer se volvió popular en todo ese sector. Diagonal a su casa vivía el Maestro de Obras Abelardo "Pilo" Abella, quien parrandeaba con conjuntos vallenatos, en su casa y fuera de ella, además de tocar guitarra y componer temas musicales. De esta manera "Pilo", hizo química con Humberto, de ahí en adelante formaron gran amistad, y fue Abelardo, quien lo relacionó con conjuntos de Santa Marta como Los Hermanos Arias, Los Hermanos Vega, Monche Brito, etc. Un día cualquiera un joven y paisano de Humberto Ospino Gómez, llamado Germán de la Hoz Rangel, por casualidad llegó a una parranda, fue precisamente Humberto, quien lo presentó ante los músicos allí presentes. Desde entonces despegó la vena artística de Germán de la Hoz Rangel, haciéndose amigo de Los Hermanos Arias y de Ismael Rudas.
Humberto
con familiares en su casa.

GRABACIONES.
Humberto Ospino Gómez, murió en el año 2014, fue un gran compositor y dejó cerca de 100 canciones inéditas. Una de ellas la más conocida: "Esther González". No tuvo suerte para las grabaciones: una vez en Santa Marta, en casa de Monche Brito, parrandeó con Jorge Oñate, a quien le gustó "Esther González", pero todo quedó en promesas.
Sucede que Alfredo Gutiérrez tenía un programa en vivo y en directo todos los días por Radio Libertad. Humberto, de Santa Marta se desplazó hasta la emisora en Barranquilla, con tan mala suerte que ese día por presentaciones fuera de la ciudad, el Rebelde del Acordeón, no hizo el programa.
En otra ocasión había un clásico entre Unión Magdalena y el Junior en Santa Marta, Humberto, se enteró que Alfredo Gutiérrez haría presencia en el Eduardo Santos, de modo que ese domingo después del desayuno se fue para el estadio a "cazar" al Rey Vallenato en la puerta de entrada en las graderías de sombra, con tan mala suerte que ese día Alfredo, penetró al estadio en el bus del equipo barranquillero.
"Pello" Orozco Ospino, un primo con residencia en El Copey, al enterarse que a Humberto le iban a grabar sus canciones, compró un radio para no perderse de semejante acontecimiento, que nunca se materializó.
HUMBERTO, EN EL CAMELLÓN, CON SU FAMILIA.
Precisamente en el Camellón de Santa Marta, fue donde Humberto Ospino Gómez, conoció a Esther González Pardo, a la que le dedicó una de sus mejores canciones con el mismo nombre. En la imagén de los años Setenta, se encuentran presentes un domingo en el Camellón de Santa Marta, los siguientes:
Álvaro Ospino Rangel.
Nurys ospino Orozco.
Humberto Ospino Gómez.
Lucila Ospino Gómez.
Carmen Sofía Ospino.
Dilsa Ospino Gómez.

lunes, 23 de febrero de 2026

CANTAGALLAR 
PROFESORES SIN SUELDOS.
Juventud
de América Rangel Barrios.

EDUCACIÓN EN PAÑALES: Al comenzar el siglo XX, la educación en el corregimiento de Cantagallar, Magdalena, estaba en pañales. Le correspondió entonces, a un grupo de señoras respetables del pueblo abanderar noble tarea, sin devengar sueldo. Tiempos de la “Cartilla de Palo”, de la "Cartilla de Cartón"; de los libros “Pepito”, “Coquito” y "Alegría de Leer". Tiempos de la correa de cuero, para quien no supiera las cuatro operaciones y de poesías recitadas en eventos culturales y patrióticos. Tiempos de la lectura de memoria, de los regaños y de los exámenes finales con presencia de los padres.
Vejez
de América Rangel Barrios.

EL COLEGIO DE AMÉRICA RANGEL.
América Rangel Barrios, fue de las primeras en enseñar a leer y escribir a la mayoría de jóvenes de esa época. Su primer colegio lo tuvo en casa de Josefita Barros Pallares y Modesta Rangel Barros, madres de crianza. Al casarse en el año 1945 con Joaquín Ospino Vizcaíno, desarrolló las tareas educativas en su nuevo hogar, acompañada de su hija Ruby Ospino Rangel. No laboraba como profesora del gobierno, sino como maestra particular en su propia casa y sin cobrar un centavo. Con esta tarea desinteresada se adelantó a los programas de alfabetización que años más tarde implementara el gobierno nacional, para enseñar a leer y escribir a los colombianos. 99 años de existencia tuvo América Rangel, desde 31 de agosto de 1924 a 27 de julio 2023.
Josefita
Calvo Pallares.

EL COLEGIO DE JOSEFITA CALVO PALLARES.
Hija del matrimonio piñonero entre José María Calvo Rojas y Josefa Pallares Vizcaíno. Casada en Cantagallar , Magdalena con Dionisio "Uribe" Ospino Vizcaíno. Fue Josefita Calvo Pallares, docente privada en su casa por mucho tiempo.
Concentración
Escolar de Cantagallar.

EL COLEGIO DE NATIVIDAD VARELA.
Hija de Pedrito Varela Palmera, con María de la Cruz. Se casó Natividad Varela de la Cruz, con Juan Manuel de la Hoz. Su esposo murió en Venezuela y ella murió en Cantagallar.
Eloísa
Noriega Pertúz.

EL COLEGIO DE ELOÍSA NORIEGA.
Casada en Cantagallar con Hermogenito Ospino Vizcaíno, nativo de esta localidad. Sus padres eran oriundos del caserío Playón de Orozco. Eloísa Noriega Pertúz junto con sus esposo Hermogenes Ospino Vizcaíno atendía a los niños en su propia casa, como la mayoría de los demás profesores. Muchos de esos niños hoy son profesionales, como Muhamar y Jeferson Ospino Varela.
Concentración
Escolar de Cantagallar.

EL COLEGIO DE MARÍA RANGEL ÁLVAREZ.
Hija del matrimonio cantagallero entre Ignacio Rangel Mendoza y Amelia Álvarez. A María Rangel Álvarez, no le preocupó su condición de minusvalida para desarrollar un colegio privado en Cantagallar, establecimiento educativo que años después se lo llevó para Puerto Colombia, sitio donde otro docente egoísta por el éxito de la cantagallera, le echó un maleficio del cual murió.
Alumnos
Colegio del chocoano Mena.

EL COLEGIO DEL “CHOCOANO” MENA.
El colegio privado de Jorge Eliécer "El Chocoano" Mena, fundado en la década del setenta, fue el primero que empezó a cobrar la educación. Su institución educativa contaba con bellos uniformes, buena disciplina, y campeonatos de fútbol; circunstancia que produjo celos en los profesores oficiales, que incluso ocasionó enfrentamientos. Esa escuela de carácter privado tuvo funcionamiento en Cantagallar en la década 1970. Se destacan en la imagen los siguientes estudiantes: José Meriño, Amador Varela, "El Manco" Pérez, Ramiro Crespo, Martín y Adan Vizcaíno, Humbertico "Chorro" Rada, "El Viejito" Rada, Kenedy Ospino Rojano, Pepito Ospino, Máximo y Germancito Ospino, Argemiro González Rojano, Carlos González Rodríguez.

CAROLINA VIZCAÍNO PERTÚZ, TAMBIÉN FUE PROFESORA.
Hija del matrimonio cantagallero entre Juan Vizcaíno Sierra e Isabel Pertúz Carranza (Mama Pertúz). Carolina, que no se casó, combinada el arte de la modistería con enseñar a leer y escribir a los niños de Cantagallar, en la decáda del Setenta.
Concentración
Escolar de Cantagallar.

TESTIMONIO DE LESLY TORRES.
- "Tambien doy testimonio de eso.... la Seño América me enseñó a leer la Cartilla de Cartón como le llamabamos en ese tiempo. La Seño Ruby fue mi maestra mas luego ...y continuando con las clases basicas la Seño Imerita Riquett .....recuerdo que ella era muy estricta y nos castigaba severamente si no haciamos la tarea. Nos aprendiamos de memoria las largas lecciones de los Libertadores Simon Bolívar, Cristóbal Colón y algunos mas. Hasta mis últimos días estaré muy agradecida de ellas por impartir esas enseñanzas conmigo y algunos de mis hermanos. Pido a nuestro padre celestial que las siga bendiciendo con salud larga vida amor en sus vidas y las de sus generaciones".
Antigua
Escuela de Niñas.

CREACIÓN DE LA ESCUELA.
El artículo primero de la Ordenanza No. 37 del 20 de abril del año 1920, emanada de la Asamblea del Magdalena, dice así:
- “Crease una escuela alternada en el corregimiento de Cantagallar. Esta escuela tendrá una asignación mensual de $ 25 pesos, y $ 1 peso para material”.
De modo que a partir de 1920, nace la escuela pública en Cantagallar, de esta forma llegan profesores que dictan clases en casas particulares, ya que en esa época no había infraestructura educativa en la población.

PROFESORES PÚBLICOS.
-  Año 1950, llegada los profesores Hugo Orozco, Dilia Madrigal y Blas Velásquez.
- Año 1951, llegan los profesores Itsmenia Acuña, Miguel Pérez Meneses y Nectalina de la Hoz.
- Año 1952: Una centella mata el burro donde iba montado el profesor Miguel Pérez Meneses.
- Año 1956, llegan los profesores Felipe Juvinao Pinto y Delia Calvo de Noriega.
- Año 1957, llega la profesora Salomé Magalis Valle. 
- Año 1969, llega la profesora Ligia F. de García.
Concentración
Escolar de Cantagallar.

UN SOLO PROFESOR PARA VARIOS CURSOS.
Hasta el año 1971, un profesor dictaba clases a 5 cursos, colocando 5 mesas en un sólo salón, cada mesa correspondía al respectivo nivel de primaria. El profesor mantenía en su escritorio una "penca" de cuero, la cual se azotaba al alumno indisciplinado o al que no se supiera la tabla de matemática. Se festejaban los días patrios y los días cívicos, en cuya celebración cada alumno participaba con un discurso o una poesía, en la mencionada celebración asistía la comunidad entera. Era la época en que los exámenes finales, se hacían con la presencia de los padres de familia.
Concentración
Escolar de Cantagallar.

CUANDO SE PREMIABAN A LOS ESTUDIANTES CON UNA MEDALLA EN EL PECHO.
Cada mes el profesor de curso, señalaba el mejor estudiante; que era aquel, que se destacaba con notas sobresalientes, cuadernos limpios e inmaculados, buena conducta, solidario con sus compañeros, cívico, buena presentación, educado, etc. La distinción consistía en una reluciente medalla con el tricolor colombiano, adornada en el pecho, la cual luciría por espacio de un mes. El acto de premiación, se realizaba en el patio principal de la escuela, ante la presencia de estudiantes y docentes, con la izada de la bandera y entonación del himno.
Pintura de Sandro Escorcia,
Concentración Escolar de Cantagallar

PROFESORES DE CANTAGALLAR: De la autoría de Jefferson Ospino Varela.
- “Vivo eternamente marcado por mi niñez, porque considero que en esta etapa de la vida es donde uno aprende a valorar mucho más las cosas. Un niño asimila fácilmente las cosas sin que nadie se lo explique. Uno a veces escucha a un niño decir algo que uno nunca se imaginó que se iba a dar cuenta; es por estas cosas que a una persona nunca se le olvida algo que le pasó en la niñez, como por ejemplo, hay niños que crecen con traumas que nunca se les olvida. Hoy he decidido escribir sobre algo tan bello e inolvidable como lo fue mi niñez en la escuela. Algunos se preguntaran ¿Por qué ese tema?... Sencillo, yo nunca olvido esa etapa de mi vida y a veces me sorprendo y me da tristeza al ver cómo han cambiado los tiempos. Cuando yo era niño, se sentía mucho el respeto de los alumnos hacia los maestros, los veíamos con admiración y cariño. Aún recuerdo las lecturas de comprensión de la seño Karina, los regaños constructivos del profe Nacho y a la vez recuerdo que él aprovechaba los tiempos libres de los alumnos para conversar sobre nuestra conducta y nos dictaba clases. Recuerdo los pereques de buen sentido de humor, regaños para bien y consejos infaltables del profesor Dedde, Cabarcas y Chema. Las enseñanzas espirituales de la seño Leonor, la ética y moral que fomentaba la seño Andrea, la disciplina que inspiraba la seño Adriana y el profe Tulio. Aunque no tuve el privilegio de que todos los profesores en aquella época me dieran clases, al igual yo los respetaba y admiraba. Siempre veía a la seño Merce, Onaira, mi mamá, la seño Juana, la seño maría, Dubisita, Alexis, Zuleima, Yineth y Gladis, darle clases a sus respectivos alumnos, con el orden de aquella época, donde lo real es un sueño para lo actual, porque a veces que lo recuerdo me dan ganas de regresar el tiempo y aprovecharlos un poco más. El compañerismo en aquella época era fundamental, aún conservo esas amistades y siempre que nos encontramos es para recordar la escuela. Nunca olvidamos a alguien que fue como una madre para nuestro grupo, ella fue la seño Marinella Montero, con ella compartimos tristezas y alegrías, siempre quería vernos como un ejemplo para los demás estudiantes y sus consejos hicieron de nosotros unas personas más correctas.
Todos Recordamos esos concursos de matemáticas que organizaban el profe Nacho, profe Chema y Dedde. Consistía en llevarnos a otros cursos y medir nuestro aprendizaje en las tablas de multiplicar y como todo tiene su condición, la de ese concurso era la correa, aunque al momento nos daba miedo fallar y que nos pegaran, a la vez nos parecía muy divertido, por esa razón llegábamos a la casa a estudiar más y más las tablas. Todas esas cosas hicieron parte de mi niñez y mi crecimiento personal que nunca olvido. Para esos profesores no tengo más que palabras de agradecimientos. Me siento orgulloso de haber pertenecido a esa época donde ante todo prevalecía el respeto. Quisiera que los estudiantes de Cantagallar sepan estas historias y se den cuenta lo valioso que son los profesores y la niñez; aprovéchenlos al máximo, que así como ustedes están ahí, yo también lo estuve, y al igual que ustedes a veces también sentía fastidio, pero hoy anhelo esos momentos. Ustedes no tienen la culpa de a veces portarse mal, porque eso hace parte de la niñez, pero, respeten, valoren y admiren, que más tarde van a querer repetir esa época, pero ya no podrán porque tiempo que se va no vuelve, pero siempre se recuerda”.