lunes, 11 de noviembre de 2024

LA  DANZA
DE ADALBERO ACOSTA MELO.
Adalberto Acosta Melo.

ADALBERTO ACOSTA MELO: Nació en Ciénaga, Magdalena, el 8 de enero del año 1933. Su vida en la danza contemporánea la inició en los primeros años de la década de 1950, representando a su tierra natal a nivel local, nacional e internacional recorriendo varios paises. Su trabajo como bailarín y coreógrafo, siempre estuvo encaminado a fortalecer el principio folclórico tradicional y sus orígenes. Fue un autodidacta de tiempo completo de la música, el baile y la danza contemporánea. Entre la infancia y la adolescencia, el perfil, muestra que Adalberto Acosta Melo, siempre le llamó la atención los ritmos negroides y los desplazamientos en escena. Su inquietud por el baile y la danza nació de una condición innata que se desarrolló en él, y que gracias a su esfuerzo, trabajo y conocimiento, logró convertirlo en su proyecto de vida, traspasando las fronteras colombianas. Razón por la cual considerado uno de los máximos exponentes del folclor y la danza en Colombia.
Adalberto Acosta Melo.

OTROS FAMILIARES FOLCLORISTAS: En el Grupo Folclórico de Ciénaga, dirigido por Adalberto Acosta Melo, hacían parte sus hermanos Germán y Orlando Acosta Melo. A esta dinastía folclórica pertenecen los hermanos “Carlín” y “Nacho” Caro Melo, primos de los Acosta Melo. Lo mismo que de Wilson Urieles Acosta, otro reconocido tamborero del barrio París de Ciénaga, Magdalena.
Carlos Caro Melo, el popular “Carlín”, ícono de las fiestas del Caimán cienaguero, descendiente de los negros esclavos de la Hacienda Papare. Nació en el famoso barrio Paris, antiguo Cachimbero, catalogado el mejor intérprete del tambor y la tambora nacido en su natal Ciénaga y toda la Costa; quien junto con su hermano Ignacio “Nacho” Caro Melo, hizo celebre el magistral golpe del tambor cienaguero. 
Adalberto Acosta Melo.

COREOGRAFÍA: Realizó sus propios montajes de la coreografía de las danzas de la Región del Atlántico como por ejemplo, Cumbia, Puya, Gaita, Pilanderas, Coyongo, Caimán Cienaguero, Rasquiñita, Seresese, Chicote, Congo, Bullerengue,, Mapalé, Garabato, Paloteo, Joricamba, Indios Farotos, Indios Chimilas, Tamboras, Ciempiés, Guacherna, Diablos, Procesión Habeas, Fandango y Sinuanos.
De la Costa Pacífica, montó las coreografías de las danzas como el Currulao, Abozao, Manbazu, Sapo Rondo, Mazurca, Danza y Contradanza, Carpintero, Punto y Manteca de Iguana. De igual forma de la Zona Andina trabajó con Bambuco, Danzón, Chotis, Caña, Sanjuanero y Redova. Fue Adalberto Acosta Melo, quien por primera vez incluyó mujeres a la danza del Caimán Cienaguero.
Ballet Vallenato
en Valledupar.

TESTIMONIO: Adalberto Acosta Melo, en entrevista realizada en el año de 1996, sobre su folclor manifestó lo siguiente:
- "Mi vida siempre ha estado ligada al baile, la danza y la cultura de mi pueblo, porque mi familia, lleva el folclor y la música en sus venas. Por muchos años, Orlando y German, mis hermanos, hemos representado a Ciénaga, la región y Colombia ante el mundo. Con la creación del Grupo Folclórico de Ciénaga, se dio inicio al rescate, difusión y proyección de la danza y el folclor del municipio de Ciénaga, ante el país.
Ante las circunstancias que vivíamos y ante las pocas oportunidades de trabajo, de estudios y la situación económica de mi familia desde los años Cincuenta, opté dedicarme al arte de la danza y el baile popular de Ciénaga. Con mi poca experiencia a los 21 años de edad, se me ocurrió, fundar al Grupo Folclórico de Ciénaga, conformado con los jóvenes de Ciénaga de la época, conformado por cienagueros amantes de la danza y la música autóctona de nuestro pueblo".
Adalberto Acosta Melo.

TRAYECTORIA: Adalberto Acosta Melo, fundó en el año 1954 el Grupo Folclórico de Ciénaga, el cual contó con integrantes de tres generaciones diferentes a lo largo de su existencia y cuyo trabajo coreográfico, fue reconocido a nivel regional y nacional.

- Su Grupo Folclórico de Ciénaga, Magdalena, durante los años 1951 y 1961, ocupó el primer puesto en el Concurso de Cumbia que se realizaba en Santa Marta durante las Fiestas del Mar.

- Primer puesto del concurso nacional del Café en la VII feria de Manizales en 1960.

- Gran premio Timón de Oro en la Flota Mercante Gran Colombiana de Ibagué 1960.

- Primer puesto con la Danza del Caimán en el Carnaval de Barranquilla 1962.

- En el año 1968, se vinculó como Director del Ballet Vallenato de Valledupar, en compañía de Sofía Cotes Núñez. Con vestidos diseñados por Sonia Osorio, fundadora del Ballet de Colombia, se presentaron en el año 1969, durante el segundo Festival de la Leyenda Vallenata, donde montaron los cuatro ritmos como lo son paseo, son, merengue y puya, agregándole la danza del pilón y cumbia.

- Posteriormente se vincula como maestro de danza en los Ferrocarriles del Magdalena, el Sena, Casa de la Cultura de Santa Marta, J. Glotman S.A., Terminal Marítimo de Santa Marta, Bienestar Familiar. Además, fue director-fundador, del Grupo de Danza Miramar.

- Con el Grupo de Danzas “Ballet Vallenato”, obtuvo el primer puesto suramericano del folclor en el Concurso de Danzas en Santo Domingo, República Dominicana en el año 1970. Lo mismo que primer puesto Regional Folclórico de Polímeros Colombianos, realizado en Santa Marta 1971.

- En el año 1971, participó en el Zonal Folclórico de Sucre, obteniendo el derecho a representar a la Costa Norte en el Concurso Nacional del Folclor en Medellín, en donde recibió la condecoración de honor “Carriel de Plata".

- En el año de 1978, fue llamado por el entonces Rector de la Universidad Tecnológica del Magdalena, Adolfo Charris Castañeda, para que se desempeñara como Profesor-Director, del Grupo de danzas de esta institución de educación superior. Grupo que recorrió toda la geografía colombiana, varios países de Suramérica y otros de Europa, y en donde estuvo durante 15 años. “Adalberto Acosta Melo”, es el actual nombre del grupo de danza de la Universidad del Magdalena.

- Primer puesto durante los años 1979, 1980, 1891 y 1983 en el Festival Nacional Universitario de Danzas Folclóricas en Bogotá, Santa Marta, Bucaramanga y Cali, respectivamente.

- Primer puesto en el Festival Folclórico de Ibagué en 1982,1989, 1990.

- Mención de Honor en el Festival y Reinado Nacional del Bambuco en Neiva en el año 1982.

- Mención de Honor en el Festival de Carrangueros en el Estado de Zulia, Maracaibo, Venezuela en el año de 1983.

- Condecoración y Mención de Honor en el festival Mundial Jeux Santons en Francia en el año de 1984.

- Menciones de Honor en el Festival Mundial del Folclor La Grande Montte de Francia en el año de 1984 y en el Festival de Montaire, Francia.

- Primer Puesto en el Festival de Chatanaaui-DuFaou, Francia en el año 1985.

- Primeros puestos como mejor trabajo coreográfico, mejor trabajo de investigación, primer puesto por su disciplina y por su espíritu de integración en las presentaciones del IX Festival Nacional de Danzas en la universidad Francisco de Paula Santander en Cúcuta en el año de 1987.

- Fuera de concurso en el Festival de la Leyenda del Caimán de Ciénaga en 1988.

- En el año 1993, la Universidad del Magdalena, le rindió un homenaje por cumplir 15 años de vida artística con esta institución de educación superior.

- Mediante Acuerdo Municipal, en el año 1993, el Concejo de Ciénaga, Magdalena, crea la mención honorifica "Orden del Templete", asignada ese año en la modalidad Arte y Literatura al coreógrafo y bailarín de puya y mapalé, Adalberto Acosta Melo, incluido junto con su primo “Carlin” Caro Melo, en las cuatro caras del Monumento "Ciénaga Universal", inaugurado en el año 2018.

- El 18 de enero de 1998, el gobierno municipal del Doctor José Rafael Serrano, le entregó la Estatuilla “Caimán de Oro”, condecoración que se le entrega a los Hijos Ilustres de Ciénaga que se destacan a nivel regional, nacional e internacionalmente.. y es que el maestro Acosta con su trabajo coreográfico y capacidad creativa en la danza, recorrió el mundo, dejando en la cúspide el nombre de su tierra natal: Ciénaga-Magdalena. Esa fue su última aparición en público, cuando familiares y amigos lo llevaron a la ceremonia en silla de ruedas y desde que llego lo único que hacía era llorar y llorar tanto que se volvía un inconsolable, quizás recordaba, lo grande que fue para la cultura de la región.

- El 14 de agosto del año 2004, murió el más grande folclorista y folclórogo de Ciénaga y del Magdalena.
Monumento en su honor
Ciénaga, Magdalena.

- En el año 2018, se elabora en bronce, el monumento “Ciénaga Universal”. De modo que en ese obelisco de 4 caras, representativo de las 4 aguas que bañan a Ciénaga (Mar, Laguna, Ríos y Termales), incrustado en uno de los costados del obelisco, se encuentra el rostro de Adalberto Acosta Melo, como uno de los cuatro cultores más importantes de la historia de Ciénaga, Magdalena.

sábado, 9 de noviembre de 2024

INICIOS DEL SINDICALISMO
EN EL MAGDALENA.
Año 1930.

SURGIMIENTO SINDICAL DEL MAGDALENA: Como consecuencia del crecimiento económico que tuvo Colombia, desde el año 1903 hasta finales de la década de 1920, surge el sindicalismo; sobre todo en los sitios de gran concentración de trabajadores, como la Zona Bananera del Magdalena y en las zonas portuarias. 
Primeras huelgas en el Magdalena: Es por ello que en el año 1918 los trabajadores portuarios de Santa Marta, llevan a cabo una huelga con la finalidad de conseguir reajustes en sus salarios y; en el año 1928 el Partido Socialista Revolucionario, organiza huelgas en la Zona Bananera de Santa Marta y Ciénaga.
Mercado laboral femenino: Los dos grandes fenómenos sociales de los primeros años del siglo XX, fueron el nacimiento de una clase obrera y la incorporación de las mujeres al mercado laboral; las cuales además de enfermeras y maestras, desde entonces, se incorporaron a otras actividades obreras. Fueron los socialistas y en gran medida el Partido Liberal, quienes acapararon este nuevo electorado. La mujer del Magdalena, tuvo influencia en este nuevo escenario revolucionario. 
Surgimiento de la mujer en la política del Magdalena: La pérdida de legitimidad del Frente Nacional (unión entre liberales y conservadores), a mitad de siglo XX, se expresó también en el surgimiento de nuevos grupos políticos, como M.R.L y ANAPO. Fueron movimientos políticos que recogieron banderas populares y reivindicaciones de sectores excluidos como las mujeres; quienes habían adquirido en 1954, el derecho a votar, desde entonces fueron claves para disminuir la apatía electoral en Colombia.  
M.R.L: (1960-1968), liderado por Alfonso López Michelsen. 
ANAPO: (1969-1980), liderado por el General Gustavo Rojas Pinilla.  
José de los Santos Chacín Deluque
hijo de José de los Santos Chacín Guerra.

JOSÉ DE LOS SANTOS CHACÍN GUERRA: José de los Santos Chacín Guerra nació como hijo de José de los Santos Chacín Britto y Ana María Guerra Gámez. Además, hermano de Alina Reyes Chacín Guerra nacida en 1918, en el barrio Ancón de Santa Marta. De modo que José de los Santos Chacín Guerra, fue uno de los fundadores del desaparecido barrio Ancón de Santa Marta, destacándose como sindicalista del Terminal Marítimo, y como líder político revolucionario de la ciudad. Participó activamente en estas primeras manifestaciones del sindicalismo en Santa Marta. Sobresaliente anconero que hizo parte de la Unión Nacional de Izquierda Revolucionaria (UNIR), partido político fundado en 1933, por el jefe liberal Jorge Eliécer Gaitán. Ahí encontramos que José de los Santos Chacín Guerra para los años 1939 y 1947, fue elegido concejal de Santa Marta a nombre del movimiento político de Jorge Eliecer Gaitán, y contó con el respaldo del gremio denominado, Obreros Sindicalizados del Magdalena. Se casó José de los Santos Chacín Guerra con la dama samaria Juana Deluque Benjumea, de cuya unión nació el abogado:
- José de los Santos Chacín Deluque.
Año 1928.
Sindicalistas bananeros.

LIBERTAD PARA LOS SINDICALISTAS BANANEROS, GESTIÓN DE LOS OLIMPICOS DE 1928: El 6 de diciembre de 1928, ocurrió en la Plaza de Ciénaga, Magdalena, la Masacre de las Bananeras, cuyo actor principal fue el General Carlos Cortés Vargas, Jefe Civil y Militar. Era Capitán de Infantería, Luis F. Enciso; Alcalde de Ciénaga, Mayor Aurelio Linero Cabrera; y José María Núñez Roca, Gobernador del Magdalena. Estos personajes de la vida política y militar de la población, agazagaron a los campeones olímpicos la mañana del lunes 4 de febrero de 1929. Fue cuando los futbolistas samarios, medalla de oro en Cali, el año anterior, solicitaron como un homenaje a su brillante gesta, que se le concediera libertad a un grupo de huelguistas, que se encontraban detenidos en la cárcel de Ciénaga. En medio de la euforia y la emoción, el recién nombrado alcalde Aurelio Linero Cabrera, les concedió el deseo, liberando algunos trabajadores sindicalizados en la Sociedad Unión.
SALVADOR ANTONIO BORNACELLI HORTA: Salvador Antonio Bornacelli Horta, hijo de María Bornacelli Horta, durante su estadía en Aracataca fungió como Secretario General del Sindicato de los trabajadores de la United Fruit Company, desde donde organizó las luchas laborales en víspera de la masacre de las bananeras en Ciénaga Magdalena, o sea en diciembre del año 1928. Entonces tenemos que Salvador Bornacelli Horta, personaje de ideas revolucionarias, perteneciente al Partido Comunista, lo que le permitió conocer la antigua Unión Soviética, fue uno de los sobrevivientes de la Masacre de las Bananeras, hechos sangrientos ocurridos en el año 1928. Nació Salvador Bornacelly Horta, en El Piñón, Magdalena, se casó en Aracataca con la dama Rina Torrenegra García, matrimonio del cual nacieron 11 hijos. Sobre su sindicalismo informa lo siguiente:
- “Yo recuerdo que a mí no me gustaba esa vaina del sindicato. Solo me preocupaba por beber ron y bailar, pero mi madre María Bornacelli, fue la que me metió en esa vaina. Me hacía ir a las reuniones pero yo ni siquiera ponía cuidado a lo que decían. Un día pasaba por frente a la casa del sindicato de Aracataca y la vi a ella. Estaban apuntando gente y mi mamá le dijo al secretario que me apuntara a mí y, pum me clavaron”.
Miguel Augusto Durán Ospino.

SANTANERO FUNDADOR DEL PARTIDO COMUNISTA: Miguel Augusto Durán Ospino (1901-1979), empleado de profesión, conocido como Augusto Durán, nació en Santana, Magdalena, en una familia de clase media, con la siguiente hoja de vida:
- Inicia como trabajador en los ferrocarriles de Puerto de Colombia.
- En el año 1928, estuvo vinculado en Barranquilla con la Sociedad de Mejoras Públicas en el Servicio de Irrigación.
- Participó en la huelga de la Zona Bananera en 1928.
- En 1929, forma parte del levantamiento armado de Puerto Cabello, contra la dictadura de Juan Vicente Gómez en Venezuela.
- En 1931 funda la Seccional del Partido Comunista de Colombia en Barranquilla.
- Entre 1933 y 1935 fue elegido concejal de Barranquilla.
- Elegido Diputado del Departamento del Atlántico.
- Fundador y Secretario de la Federación Nacional del Transporte Fluvial, Portuario y Marítimo (FEDENAL), que agrupaba a todos los sindicatos del Río Magdalena.
- Vicepresidente de la organización sindical Unión Acción y Trabajo (UCT).
- Firmante de la Primera Convención Colectiva de Trabajadores del 17 de julio de 1937.
- De 1938 a 1947, Secretario General del Partido Comunista de Colombia.
- En 1940, Director de Clase Obrera, órgano periodístico del Partido Comunista.
- Año 1943, se encuentra como Senador en el parlamento colombiano a nombre del Partido Comunista.
- Estando en Bogotá se situó en la Federación de Trabajadores de las Carreteras.
- Formó un partido político llamado, Partido Comunista Obrero de Colombia.
Miguel Augusto Durán Ospino.

SINDICALISTA PURO: Después de un gran recorrido sindical, justamente en el III Congreso del Partido Comunista, realizado en 1938, es nombrado por unanimidad Secretario General de esa colectividad. Una de sus reformas, de Partido Comunista de Colombia (PCC), cambiar el nombre por Partido Socialista Democrático (PSD), porque la consigna principal de Augusto Durán era proleterizar el movimiento político. A raíz de esta y otras reformas, se vuelven públicas las contradicciones con otros miembros de esa colectividad entre ellos Gilberto Vieira.
Ese enfrentamiento ideológico se dirimió en el V Congreso de 1947, conocido también como Congreso de Bucaramanga. Allí es derrotado Augusto Durán Ospino porque es designado su contradictor Gilberto Vieira, como Secretario General, personaje que lo primero que hizo fue recuperar el nombre de Partido Comunista de Colombia. A raíz de esta derrota, el grupo que seguía las orientaciones de Augusto Durán, se desvincula del (PCC), y fundan el Partido Comunista Obrero de Colombia, movimiento político de vida fugaz. Augusto fue Secretario General del Partido Comunista hasta 1947, y murió en el año 1979.
LOCOS
EN SANTA MARTA.
Libro de este autor cienaguero gairero.

PRIMERA LOCA DE SANTA MARTA: a las fuertes brisas samarias que por temporada azotan la ciudad, el pueblo la bautizó "La Loca". Otros le dicen "La Tumba Palos" y "La Arrancapelo". Al Unión Magdalena le dicen "Ciclón Bananero", precisamente por las fuertes brisas samarias. Esta brisa loca fue gratificada con una canción que le grabó Joe Arroyo. De igual manera el poeta samario Alfonso Noguera Aarón, plasmó unos versos con el título de "La Brisa Loca".
Ese julio del año 1975, "La Loca", fue de lo más intensa, parecían el soplo de las brisas decembrinas, las más intensas, frías y fuertes del año. De modo que para el Trisesquicentenario (450 años de ser fundada la samaria), durante la noche de elección y coronación de la Reina Nacional e Internacional del Mar, las candidatas no se atrevieron a desfilar sobre la tarima de tres metros de altura instalada sobre la playa de la bahía, ante el miedo de ser tumbadas y lanzadas al mar por el viento huracanado de "La Loca".
MUJERES LOCAS: se considera a "La Pelúa", "La Tabaquito", "La Farifafá", las primeras mujeres locas de las calles de Santa Marta por los años Cincuenta. Después le siguieron "Rosarito", "La Chiva", "La Moña", "Abanico Loco", "Castalia", Julia, Irma, "Plegaria", Ana Monte, "Loca Cuarentiña".

La heroína loca.
En el año 1831, cuando la heroína samaria María Lorenza Josefa García Munive y Mozo, regresó con sus hijos del destierro en Jamaica, el mismo día de su llegada, en una corrida de toros que para la época se realizaba en la Plaza de la Catedral, un toro mató a su hijo, Miguel Dávila García.
María Lorenza Josefa García Munive y Mozo, se hizo célebre en el año 1814, porque compró a los guardias de la Fortaleza de El Morro, liberando a sus familiares y a otros 24 patriotas defensores de la causa bolivariana, que se encontraban presos en esa antigua cárcel samaria. Ese emprendimiento heroico, le valió el título de: “La Conspiradora y Libertadora de Presos". A raíz de la muerte de su hijo, por una embestida de toro, María Lorenza Josefa García Munive y Mozo perdió la razón: se volvió loca.

"La Farifafá", la de la flores de papaya.
Loca que se colocaba flores de papaya adornada con hojas de guarumo en la cabeza y se aprestaba a desfilar al lado de los militares y su banda de guerra. Su figura reseca de mujer curtida por los vientos de la vida y asoleada sin contemplaciones, se confundía entre la pasión de los ritmos musicales y su propia manera de interpretar los sonidos de las trompetas y saxofones con los cachetes inflados. Tendría algo más de cuarenta años, pero representaba el doble, con sus cabellos como su mente, desordenados.

Ana Monte.
Se ponía flores en la cabeza.

"La Tabaquito", la del tabaco en la boca.
Diminuta mujer de piel obscura y cabellos apelmazados por la mugre, siempre tenía un tabaco en la boca y una bolsa de papel en la cabeza, y llena de paquetes mugrientos, como si viniera de compras. Nunca hablaba ni se metía con nadie. Vivía por los lados del barrio Juan XXIII, concretamente en el barrio Santa Mónica. Tenía pinta de cachaca, y dormía de día como los murciélagos. Salía de noche, armada de una escoba de palito y un tremendo tabaco prendido entre sus dientes. Con la escoba barría las calles de Santa Marta.
Era hermana de dos locos: "Pegoste" y "Tabaquito", que murieron el mismo día. Los dos hermanos locos tiradores de piedras a los muchachos que le gritaban sus remoquetes. Tiraban tanto, que agotaban las piedras que servían de base a los durmientes de la línea del tren.

"La Pelúa", la que mostraba la cuca.
Era del interior del país y debió llegar en algún vagón del ferrocarril acompañada de su hijo "Meche", de escasos años, que permanecía con ella. También le decían "El Hijo de la Pelúa". Pequeña de estatura de rasgos indígenas y con una cabellera negra larga que le llegaba a la cintura. Recorría descalza toda la ciudad, alborotando los vecindarios tirándole piedra a los muchachos que la atormentaban y se alzaba la falda para mostrar su otra cabellera tan larga y negra como la de arriba.

Rosarito, la de los labios rojos.
La loca Rosarito, alegre y festiva, cuya vanidad de asiento eran los coloretes y labios de un rojo carmesí muy acentuado y manojos de trinitarias fucsias, blancas y moradas que llevaba con disposición sobre sus cabellos.

Irma, la cara pintada.
La señora que se sentaba en la puerta de un edificio al lado de Telecom, en la calle trece. Se echaba mucho colorete en la cara y usaba unas trenzas y un poco de tiras en el pelo.

Julia.
Una viejita que vendia pan y le decían "Julia dame el pan". Cuando le decían así tiraba piedras.

"La Chiva", la que murió en su ley.
Se montaba en los buses urbanos, y precisamente murió en un accidente de bus en el hoy barrio María Cristina.

"La Moño".
Se la pasaba por la carrera 21 con calle 11. Sufría síndrome de down.

"Abanico Loco".
Era retrasada mental.

"Plegaria".
Su oficio era repartir comida en portas enganchados en una vara larga por diferentes casas del centro de la ciudad.

"Loca Cuarentiña".
Era violenta, así le decían porque se parecía al futbolista brasilero Cuarentiña.
Año 1975
Gamines rumbo al interior del país desde Santa Marta.

HOMBRES LOCOS: década del Cincuenta se encontraban en Santa Marta los siguientes locos: "Lucho Campempo", "Rasputín", "Pegoste", "Caimán", "Remigio", "Chevalier", "Primacho". Para los años Sesenta y Setenta, "El Loco Bermúdez", Remigio, "El Hijo de la Pelúa", "Zapatica", "El Viejo Montoya", "Cristo Viejo", "Armadillo", "El Loco Barón", "Blacho", "Loco Bueno".

Los locos del "Loco Arango".
El "Loco Arango, no era loco, pero como su vida la dedicó a recoger los locos de la ciudad y llevarlos al manicomio San Camilo de Bucaramanga, y al manicomio de Sibaté, Cundinamarca, desde entonces lo apodaron loco.
El "Loco Arango", hombre liberal, familia de los futbolistas Arango. Primero vivió en la carrera quinta con calle 4, sector llamado "Rincón Guapo", después tuvo residencia en el barrio Nacho Vives. Era un hombre querido en Santa Marta, razón por la cual la alcaldía municipal le encargó esa tarea de recoger locos y llevarlos a los centros psiquiatricos que para la época (años Sesenta y Setenta), no habían en la ciudad. Tenía buen tacto para manejar esta clase de personas, y para que no molestaran en el viaje, los amansaba inyectandoles prolixin. Murió en Santa Marta en la década del Ochenta.

Otro Arango loco.
Rafael Arango Medina, era otro que también le decían "El Loco Arango". Este frecuentaba los bares del sector de Pescaito, y en uno de ellos lo emboscaron, y le quitaron la vida con un cortapunzante. La razón, por andar metido en peleas de mujeres de la vida fácil. Ese triste suceso, truncó la carrera de un excelente futbolista samario. Era hermano de Carlos Arango Medina, y tío de Alfredo Arango Narváez, glorias del fútbol samario.

Víctor Montenegro.
Víctor Montenegro, era el propietario del restaurante El Olímpico, personaje que con ocasión de los 450 años de fundada Santa Marta, le encomendaron la tarea de recoger en la ciudad, los gamines y gente de la calle, con la finalidad de devolverlos a sus sitios de origen. Así fue como en tren desde Santa Marta a Bogotá, se despacharon en el año 1975, cientos de niños gramines.

"Pegoste", tres hermanos locos.
Dos hermanos agresivos, hermanos de "La Tabaquito". Al uno le decían "Pegoste" y al otro "Tabaquito". Locos que murieron el mismo día. Los dos hermanos locos tiradores de piedras a los muchachos que le gritaban sus remoquetes. Tiraban tanto, que agotaban las piedras que servían de base a los durmientes de la línea del tren.

"Chevalier", el que declamaba poesías.
Siempre con vestido entero de paño gris, decolorado, sucio y de una o dos tallas más grande, que era el remedo exacto de un cómico de las películas mejicanas: Clavillazo. Usaba unos zapatos de cuero, también muy grandes para su pie y zapateaba todo el tiempo, gritando cualquier pensamiento y declamando poesías de Amado Nervo. Recorría las plazas de San Francisco, La Catedral y el Mercado, convirtiéndolas en su escenario favorito. Incansable e inteligente, nunca se le conocieron familiares y desapareció un día, así de repente como vino. "Chevalier fue el primero que usó los pantalones super ancho, dicen que los cosía el mismo. Cuando estaba entonado repetía una palabra varias. Caminaba del puerto a Manzanares.

"Primacho", el de la fina memoria.
Angelito Palma era orador político y se sabía al derecho y al revés, las arengas del Tribuno del Pueblo Jorge Eliécer Gaitán; las consignas dogmáticas de Uribe Uribe; el testamento de Bolívar, y todos los recitaba con una asombrosa voz de trueno ante la mirada atónita de los parroquianos. Con solo oír por primera vez un discurso, se lo aprendía de memoria y repetía con impecable precisión y vehemencia, ya fueran alocuciones de Alzate Avendaño, las intervenciones de Arango Vélez o los Leopardos en el Senado de la República. Murió en el año 1953, un día en que, por los lados del puerto, encaramado en los cerros para hacer sus necesidades corporales, coincidió con la explosión de una dinamita, detonada para destruir precisamente la única defensa de la bahía. Era sobrino de Martinita Venegas, una señora que vendía tortugas en Santa Marta.

"Zapatica".
Dos hermanos inseparables que compartían su desequilibrio, con la eterna sumisión del uno al otro. Si llovía o hacia sol, el menor le sostenía el paraguas al mayor. Vestían de saco y corbata, algunos que en algún momento fueron blancos estaban entre amarillos y cremas, los obscuros se veían impecablemente desteñidos y viejos al igual que ellos, que parecían unas urracas parlanchinas. Inteligentes eso sí, declamaban, recitaban y sostenían conversaciones sobre política y cosa pública. Murió primero el mayor, dejando al menor desubicado y como un barrilete sin cola.

"El Loco Barón".
Primero fue agente de la Policía Nacional y vendedor de periódicos. Después ferviente Nachista, que empezó la política en la década de 1970, defendiendo la Revolución Cubana y la candidatura presidencial del General Rojas Pinilla. Su oratoria incendiaria por las calles de Santa Marta, principalmente en la Plaza de Bolívar, la coronó cuando en representación de las Juventudes Anapistas del Magdalena, habló en el Salón Rojo del Hotel Tequendama de Bogotá, el día que le devolvieron los derechos civiles al ex-presidente Gustavo Rojas Pinilla. Su obsesión y oratoria política lo llevó a que con el tiempo perdiera el conocimeinto, pero nunca dejó de discursear por las calles de Santa Marta, dándole vivas al Partido Liberal y a su mentor José Ignacio Vives Echeverría (Nacho Vives).

"Loco Bueno".
El samario que se volvió loco de tanto estudiar.

El loco "Daniel Santos".
Nació en la calle 10 (Calle Madrid), del barrio Pescaito. Lucía siempre un tremendo bigote, y era admirador del cantante Daniel Santos. Siempre paraba trabao con su pantalón blanco y zapatos de tacón cubano, cantando los boleros de Daniel Santos.

"Chajón".
No era loco, pero usaba y hacía cosas de personas locas, tan es así que le decían "El Calvo con Cadenas", porque carga el cuello y las manos adornados con cadenas y anillos de oro. Dejó de usarlas cuando unos delincuentes barranquilleros lo atracaron. Jugaba de arquero y cada vez que terminaba un partido regalaba el uniforme. Cuando terminaban los partidos de fútbol o llegaba a la cancha, tiraba la plata para que la gente la recogiera.

"Loco Caimán", el que se sabaleaba en la spozas septicas.
Otro de la misma comparsa, de tez morena, desdentado en la mandíbula superior, de pómulos salientes, cejas copiosas, se parecía mucho a Tintan, el de las películas. Inspirado en su conjetura salvadora, repetía constantemente su tarjeta de presentación oral:
- “La mujer que no se acuesta conmigo, se muere”.
Después como acentuando el epílogo de su consigna decía:
- “Para todo hay remedio, menos para la muerte”.
Cada vez que se metía su tabaco de marihuana en el barrio Pescaito, se creía una antorcha humana. Entonces salía corriendo hacia cualquier poza séptica y se tiraba en ella. Era un hombre alto, moreno claro, con una pequeña calva. Andaba dando saltos como si fuera boxeador, y bailaba sus guarachas imaginarias.

"El Viejo Montoya".
Cuando estuvo cuerdo, fue policía y estafeta. Leía en las esquinas los bandos y las resoluciones de funcionarios del Gobierno o de Jueces de la República y las multas que imponía la Inspección Norte a los establecimientos.

"Cristo Viejo".
Roberto era su nombre, y parecía un palo de tamarindo reseco, con tapa rabo, prácticamente desnudo y un semblante de tristeza y dolor, como el Redentor. La muchedumbre le gritaba:
- Cristo Viejo, Remienda Burra".

"Armadillo".
Se creía Policía de Tránsito. Paraba mucho por el mercado público. Tenía una fuerza impresionante para tirar peñones.

"Toñito Garrotillo".
Se caracterizaba porque tenía las uñas de los pies y de las manos demasiada largas. No le gustaba que lo apodaron con ese sobrenombre.

"Rasputín".
Se rapaba la cabeza con cuchillas de afeitar. Vivió siempre en el antiguo mercado ubicado en la Plaza San Francisco.

"Loco Remigio".
El "Loco Remigio", inofensivo, iba siempre gritando, pip pip, mientras desarrollaba una máxima velocidad al caminar yéndose todos los días a pie desde la calle treinta, donde vivía, hasta el río Bonda a bañarse.
Antaño en la bahía de Santa Marta, se construyeron unos bañitos públicos de madera pintados de amarillo, que eran de propiedad de Jorge Díazgranados, quien los arrendaba para que los bañistas pudieran cambiarse y guardar sus ropas. Estaban levantados con puntales y cada uno contaba con una plumita y regadera. El "Loco Remigio", que acostumbraba fisgonear a las mujeres por una hendija, se llevó la gran sorpresa, cuando Finita Noguera lo descubre y le puya el ojo con el pasador de su peineta, que le partió su vida en dos, antes y tuerto, después de ver a la dama en paños menores.
- En el antiguo estadero "La Fuente Azul", ocurrió algo similar pero con un tuerto "coge punta". Resulta que el tuerto Carlos trabajaba en el estadero y le cogía punta cuando se cambiaban de ropa las trabajadoras que laboraban allí. Una de ellas cansada de esa situación le tiró un tarro de aceite caliente en la cara: lo dejó ciego.

"Loco Bermúdez".
Vivía en Bonda.