miércoles, 4 de diciembre de 2024

EL ÚLTIMO PIROPO
DE  SIMÓN  BOLÍVAR.
María Isabel Rovira y Dávila.

CONOCE EN SANTA MARTA A MARÍA ISABEL ROVIRA Y DÁVILA: El primero de diciembre del año 1830, a las siete y media de la noche desembarcó Simón Bolívar en Santa Marta, bastante delicado de salud. El 6 del mismo mes y año, yendo en coche con el Capitán de Milicias de la ciudad, Coronel Joaquín de Mier y Benítez, hacía la Quinta San Pedro Alejandrino, a una legua, al pasar por frente a la casa de Don Joaquín de Mier, este paró el coche para despedirse de su esposa Doña María Isabel Rovira y Dávila. Entonces ella seducida por el Padre de la Patria, le dijo a su marido en francés:
- “Espera un momento quiero conversar con el Libertador”.
Celoso De Mier le contesta a su esposa:
- “No ves que está enfermo”.
Simón Bolívar que hablaba el francés perfectamente, galante como siempre, observa a la bella mujer diciéndole:
- “Señora, aún me queda aliento para ir a besar a usted las manos”.
Doña María Isabel quedó tan anonadada que para prolongar la conversación con Simón Bolívar, cogió su coche y los acompañó también hasta la hacienda de su marido.
Coche en que fue llevado
Simón Bolívar a San Pedro Alejandrino.

LA ESPOSA DE JOAQUÍN DE MIER Y BENÍTEZ.
El finado Dragoneante de la Policía Nacional, Luis Eduardo Pinto Fuentes, conocedor profundo de la vida de Simón Bolívar, sobre la dama María Isabel Rovira y Dávila, argumentaba que fue ella quien influyó sobre su esposo el Coronel Joaquín de Mier y Benítez, para que alojara al Libertador en su hacienda San Pedro Alejandrino. De la misma manera testificó el historiador militar, que cuando Simón Bolívar llegó a la hacienda, María Isabel Rovira y Dávila, le ofreció su lujosa cama Luis XV enchapada en bronce y plata con adornos de vidrio Bacarat, para que estuviera a gusto, pero él rechazó el ofrecimiento, y pidió una hamaca para colgarla en el milenario Samán.
Coche en que fue llevado
Simón Bolívar a la Quinta San Pedro.

FAMILIA ROVIRA Y DÁVILA.
Del matrimonio entre Pascual Rovira y Picó (1773-1850), con la acaudalada María Bernardina Dávila y Romero (1773-1851), nacieron tres hijos:
- María Isabel Rovira y Dávila (1788-1848).
- Magdalena Rovira y Dávila (1800-1850).
- Juan José Rovira y Dávila (nacido 1800).
María Isabel
Rovira y Dávila.

MARÍA ISABEL ROVIRA Y DÁVILA.
María Isabel Rovira y Dávila, nació en el año 1788, y era oriunda de Supía, Caldas. Casó en Santa Marta el 7 de mayo de 1819 con el Coronel Joaquín de Mier y Benítez. Murió en Santa Marta en 1848, donde procreó los siguientes hijos:
- Manuel Julián De Mier y Rovira.
- Joaquín José Blas de Mier y Rovira.
- Antonio de Mier Rovira.
- José María Eduardo de Mier Rovira.
- Juan Cancio De Mier Rovira.
"La Casona".

TODO SUCEDIÓ EN "LA CASONA": Joaquin de Mier y Benítez, casado con María Isabel Rovira y Dávila, murió en el año 1861, y en su testamento reza que compró casí todas las tierras que se extendían a lo largo de la acequia Minca, el Río Gaira, la hacienda San Pedro Alejandrino. Al igual que compró 31 casas y 8 solares en la ciudad de Santa Marta. Testimonios de historiadores indican que cuando Joaquín de Mier y Benítez posó a Simón Bolívar en su residencia de Santa Marta durante tres días, ya la llamaban "La Casona", otros le decían "Casa de los Balcones" (casa ubicada en la "Calle Santodomingo" con "Callejón del Seminario", en toda la esquina de la calle 16 con carrera 2). Luego el 3 de diciembre de 1830, se hospedó el Libertador en la reconocida Casa de la Aduana, ubicada en la calle 14.
Esta casa ubicada en la "Calle Santodomingo" con "Callejón del Seminario", en toda la esquina (calle 16 carrera 2), de la ciudad de Santa Marta, fue construida en el año 1700 por el gairero Gabriel Díazgranados, hijo de Juan Antonio Díazgranados. Años después, la casa de estilo colonial, la compró Manuel Faustino de Mier y Teherán, quien la vivió con su esposa María Teresa Benítez, y con sus hijos Mier y Benítez. En la historia sucesoral fue heredada por el hijo de Joaquín de Mier y Benítez, el samario Manuel Julián de Mier y Rovira. Después la heredó José Galo Alzamora de Mier (1875-1933), hijo de Isabel Quintina de Mier Díazgranados, la hija de Manuel Julián de Mier Rovira. De acuerdo a ilustración histórica del escritor samario Joaquín Viloria de la Hoz, a principios de siglo XVIII se radicaron en Mompox José y Juan Bautista de Mier y de la Torre, hijos de Fernando Antonio de Mier y Toribia de la Torre. Juan Bautista de Mier y de la Torre, quien recibió el título de Marqués de Santa Coa en 1744, contrajo matrimonio, en el año 1715, con Ana Gutiérrez y Vargas de la Rozuela, de cuyo matrimonio nacieron dos hijas:
- Ignacia, heredera del título, casó con su primo Julián de Trespalacios y Mier.
- Juana Bartola, casó con su pariente José Fernando de Mier y Guerra.
Precisamente como Juan Bautista de Mier y de la Torre, fue huésped de la mencionada vivienda, en honor a su señoría la bautizaron con el nombre "Casa del Marqués de Santa Coa".
De modo que Simón Bolívar estuvo hospedado en "La Casona", durante los días 1, 2 y 3 de diciembre de 1830. El 6 de diciembre del mismo año, la vio por última vez cuando por la "Calle Santodomingo" se dirigía a la hacienda San Pedro Alejandrino.

Pintura
así llegó Simón Bolívar a Santa Marta.

SONETO PARA BOLÍVAR: la esposa de Don Joaquín de Mier recitó un soneto de un poeta norteamericano dedicado al hombre más grande de América:
- “Tenía la valentía del que lleva una espada
tenía la cortesía del que lleva una flor
y entrando en los salones arrojaba la espada
y entrando en los combates arrojaba la flor”.

ÚLTIMO DÍA
DE SIMÓN BOLÍVAR
EN SAN PAEDRO ALEJANDRINO.
Coche en que fue llevado
Simón Bolívar a la Quinta San Pedro.

6 DICIEMBRE DE 1830: la llegada de Simón Bolívar desde Santa Marta hasta la hacienda San Pedro Alejandrino se realizó el 6 de diciembre de 1830, en una berlina tirada a caballo, viaje que tardó más de lo habitual ya que el estado de salud del General no permitía viajes con mucho movimiento.
Quinta
San Pedro Alejandrino

17 DICIEMBRE DE 1830: Simón Bolívar está postrado en una pequeña alcoba de la finca San Pedro Alejandrino de la que no se levanta desde que llegó a ese remanso de paz. Tenía 47 años, pesaba 38 kilos. Del pueblo cercano Mamatoco, llegó el sacerdote para auxiliarlo espiritualmente.
Rodeado de su séquito y del cura de Mamatoco, tras una larga pero calmada agonía, Simón Bolívar falleció a la una de la tarde con tres minutos y cincuenta y cinco segundos, del viernes 17 de diciembre del año 1830. José Palacios, su mayordomo, llorando en un rincón de la habitación exclamó:
- ¡Se me murió mi señor!.
El General Montilla, no pudo contener el llanto y exclamó:
- ¡Ha muerto el Sol de Colombia! .
A las cuatro de la tarde del mismo día, el médico de cabecera Alejandro Próspero Révérend, dio inicio a la autopsia, la cual fue realizada en una de las salas conjuntas de la hacienda de San Pedro Alejandrino. En horas de la noche del viernes 17 de diciembre de 1830 se realizó el traslado del cuerpo de Bolívar hasta la Casa de la Aduana, ubicada en el centro de Santa Marta. Allí fue expuesto en capilla ardiente hasta el día lunes 20 de diciembre, el cual estaba programado para realizar su entierro. Fue trasladado a la Casa de la Aduana, en la misma berlina tirada a caballo, cuyo propietario era el mismo de la hacienda: Joaquín de Mier y Benítez.
Pintura de siglo XIX
Quinta San Pedro Alejandrino.

LA CAMISA ROTA DEL LIBERTADOR, SIMÓN BOLÍVAR: cuando el médico Alejandro Prospero Reverend, hacía la autopsia cerca de la cocina de la Hacienda San Pedro Alejandrino, observó que la camisa de Simón Bolívar estaba deteriorada, de inmediato exclamó:
- “Bolívar, ni muerto merece una camisa rota”.
De modo que fue amortajado y vestido con una camisa del cura de Mamatoco, que la cedió gentilmente.

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